Luc, ‘monsieur le fromager’ de Barcelona

Eso puede pasar cuando tus padres te crían a base de desayunos con pan y Camembert –y no con chocolate para untar, como el común de los mortales-. Como Luc, acabas dedicándote al queso. Y muy feliz de hacerlo.

108Hace tan solo unos meses que se ha estrenado como ‘cremier-formager’ (entiéndase quien se dedica al comercio de productos lácteos), abriendo la Fromagerie Can Luc en el barcelonés barrio de Gracia, a dos pasos -literalmente- del Mercado de La Llibertat, tras una vida profesional dedicada al comercio de conocidas marcas de lujo. “Siempre soñé con tener mi propia tienda y, como adoro el queso, lo vi claro”, zanja el interesado.

Su pasión por este producto se nota nada más pasar la puerta de Can Luc (donde, por cierto, no hay mostrador de separación entre el cliente y el dependiente para crear un ambiente más acogedor): recibe con una enorme sonrisa (si podría abrazarte lo haría, fijo) y al comentarle que vienes a por queso -como es lógico- pregunta ipso facto qué uso se le va dar y cómo se va a consumir: cocinado, con amigos, solo en tu sofá, crudo con una copa de vino…. Entonces empieza su asesoría para asegurarse de que cada cliente se lleve el espécimen lácteo más adecuado, ofrece recetas, ideas de maridaje y, si es necesario, presta un cacharro especial para cocinar según qué recetas (fondue, raclette,…).

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Y cuidadín, lo sabe absolutamente todo en cuanto a quesos. De hecho, más allá de una quesería normal y corriente, su idea es poder transmitir la cultura y pasión por este producto tal y como, según él, se vive en Francia. Pero, claro, no solo mediante quesos gabachos, sino con las más de 100 referencias internacionales que tiene en su vitrina. “Mi oferta se diferencia en que la mitad de mis referencias no están disponibles en otras queserías de la ciudad. Tengo muchas denominaciones francesas, pero también muchas otras catalanas, españolas, suizas e italianas”. Importante especificar que una de las grandes virtudes de Can Luc es el precio accesible de sus productos. Nada que ver con otras queserías de la ciudad que hacen pagar Comté, Brie, Burrata y otras referencias a precio de caviar. ¡Comprobadísimo!

Para completar la oferta, en las estanterías de la tienda se encuentran absolutamente todos los complementos ideales -y gourmets- para disfrutar del queso en todo su esplendor: mermeladas, crackers, especies, vinos, sales, etcétera, etcétera. Además, como buen ‘cremier’ que es, también dispone de nata fresca, queso batido, yogures artesanales (el de caramel con mantequilla salada es tan brutal, que tiene lista de espera) y perlas en bruto como su mantequilla salada. “Para resumir, como no encontraba estos productos que son imprescindibles en mi dieta, pues abrí esta tienda”, bromea Luc que asegura que en su casa hay queso en la mesa cada día y en cualquier comida.

Para completar la oferta, también organiza en su local catas privadas desenfadadas y prepara cestas regalo y tablas de quesos con gran variedad de origen, elaboraciones y sabores. “Es una opción genial para un pica pica, ya que cambia de los ya muy vistos fuet y jamón. Aquí se conoce poco el queso, y sacar una tabla de referencias internacionales es una buena manera de fanfarronear ante tus invitados y dejarlos flipados”.

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Por ahora, su asesoría tiene tanto éxito que muchos clientes vienen sin peticiones: le dejan elegir los quesos ideales para ellos, según su criterio. Y siempre la clava. “Me gusta pensar que hago una especie de queso-terapia” cuenta Luc. Conmigo, funciona, os lo aseguro. Cada vez que salgo por la puerta de su tienda, estoy muy feliz.

 Las recomendaciones de Luc:

¿El queso estrella de la casa?

El más vendido es el Tomme d’Aydius: un queso artesanal de leche de cabra cruda que la granja que lo produce, situada en el pirineo francés, me provee directamente. Es absolutamente delicioso. También el Comté afinado 18 meses y las pequeñas piezas de queso de cabra como el francés Rocamadour, por ejemplo.

¿Si estás a dieta puedes comer queso?
Hay que decantarse por quesos de cabra frescos, porque llevan menos de un 20% de materia grasa.

Si tienes una cena romántica, ¿qué referencias recomendarías?
Piezas pequeñas, para compartir, como el francés Saint-Marcellin o el asturiano Besos, por ejemplo. Los acompañaría con una mermelada de tomate y crackers. Eso sí, nada de quesos elaborados con leche de vaca, de masa tierna y con corteza lavada, como el Munster francés o el Puigpedrós catalán, muy buenos ambos pero cuyo olor permanece en boca y en los dedos.

En cuanto a queso, ¿qué es lo que más rabieta te da?
El poco éxito del Manchego al corte. ¡El que tengo en Can Luc es increíble!, pero la mayoría de clientes vienen a comprar todo tipo de quesos y luego van al súper a comprar el Manchego envasado. Me revienta esta cultura que asocia el manchego a un queso de lineal, cuando es un queso grandioso.

 

Fromagerie Can Luc

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Google MapsCómo llegar

Carrer de Berga, 4, 08012 Barcelona

Teléfono: 930 07 47 83

www.facebook.com/fromageriecanluc

 

 

Laia Zieger
Laia Zieger

Una periodista francesa ‘expatriée a Barcelona’ que ha trabajado en El País y El Periódico de Catalunya, colabora con medios de ambos lados del Pirineo, y coordina el portal www.vinovidavici.com. Es autora del libro ‘Portraits de Barcelone’ (Hikari Editions, 2016).

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