Las 10 mejores aperturas de Barcelona en 2014

Hemos debatido, hemos votado (en secreto, claro) y nos hemos sorprendido mutuamente con algunas elecciones de compañeros (¿cómo ha podido darle tantos puntos a este? ¿Cómo ha podido dejar fuera de la lista a este otro?). Y finalmente aquí la tenemos: nuestra lista con los mejores restaurantes del año según el equipo de Gastronomistas.com que, como siempre, ha votado a partes iguales con el corazón y el estómago, que es como se tienen que hacer las cosas en la vida. Felicidades, pues, al MatísBar, nuestra apertura preferida de 2014 en Barcelona. Le siguen de cerca Can Boneta, en segundo puesto, y Bar Bas, en el tercero. Oro, plata y bronce de una lista que nos ha dejado un top ten de nuestros restaurantes favoritos de un año en que ha habido numerosas aperturas. Si queréis más información sobre cada local, clicad sobre su nombre: os enlazará con el post que escribimos en su día.


matisbar21- Matís Bar.
El chef Artur Martínez, de sobras conocido en Terrassa por su Capritx, ha enamorado con este restaurante que abrió hace pocos meses en el interior del Col.legi d’Arquitectes de Catalunya, gracias a una carta impecable, original y creativa pero sin grandes aspavientos y a su capacidad para imprimir un estilo propio que se respira desde el momento en que uno cruza la puerta del restaurante. Para empezar, todo el equipo va ataviado con una gorra de colorines con un ventilador en la coronilla, incluido Nico, el jefe de cocina del local, que tenía ganas de desmelenarse tras su paso por El Celler de Can Roca. Allí, entre risas y rumba se va cocinando en una cocina a la vista un recetario de tapas y platillos en el que no hay bravas ni croquetas (“eso ya lo hace todo el mundo”, nos contaba Juanjo, hermano y socio de Artur) pero sí platos como el xatorejo (mezcla entre el xató de aquí y el salmorejo de la madre cordobesa del chef), los bombones de parmesano o el hot dog casero, sin pan, con romero, limón y almodrote o el pulpo a la americana.

Matís Bar. Pl. Nova, 5.

 

canboneta12- Can Boneta. Este es otro de los restaurantes que nos ha puesto de acuerdo a todos. Y es que ninguno de nosotros ha podido resistirse a los encantos de un local que te cae bien de inmediato, una taberna regentada por dos hermanos cocinillas, los Boneta, chef y jefe de sala, que han contado con el asesoramiento de Pep Nogué para crear una carta de tapas que de nuevo, como ocurre con Matís Bar, tienen un sello inconfundible, ese hecho diferencial que distingue a un restaurante excelente de uno simplemente bueno. La tortilla de patata con look de blini es sólo un ejemplo de la voluntad de Can Boneta de romper con lo establecido sin romper del todo, de crear una carta en la que hay bravas y croquetas, sí, pero no tataki ni tartar, en la que hay bikinis y, dice Josep Sucarrats, que de esto sabe un rato, unos macarrones de top 5.

Can Boneta. Balmes, 139.

 

bar-bas3- Bar Bas. Tercero en el ranking y de nuevo un local con las tapas como protagonistas. En esta ocasión, sin embargo, unas tapas más convencionales que las de los establecimientos anteriores: tapas clásicas elaboradas con mucho rigor y con una materia prima muy bien seleccionada. Recién inaugurado en el número 7 de Rambla Catalunya, tocando Plaza Catalunya, Bar Bas es un gran bar de tapas en pleno epicentro guiri, un lugar en el que conviven un vermú casero de escándalo y tapas como la ensaladilla rusa, los mejillones en escabeche y una chips excepcionales, elaboradas por ellos, además de platos calientes como una tortilla campera muy rica o unas albóndigas con sepia.

Bar Bas. Rbla. Catalunya, 7.

 

Palosanto_OK4- Palosanto. Y seguimos con las tapas: bajamos hasta el Gòtic para ocupar mesa en el comedor del moderno Palosanto, una taberna cool donde las haya que cuenta con el aval del Grupo Santelmo. Aquí se decantan por un tapeo divertido, que huye de lo establecido, con una fórmula que sus responsables denominan “pornococina” por sus ganas de alejarse de lo de siempre con platos como el calamar, foie y maíz (este último presentado en forma de espuma y mazorcas minis), un gran canelón de foie con aceite de trufa bastante espectacular y alguna tapa tradicional que demuestra el buen hacer de su chef Pablo Fidalgo, absolutamente de top 5, croqueta de pollo al curry, la única con la que cuentan en la carta y que supera con creces a otras croquetas mucho más populares pero mucho menos logradas.

Palosanto. Avinyó, 30.

 

restaurante el tiet 75- El tiet. De acuerdo, Iván Rodríguez Vivancos es un auténtico desconocido para el gran público, y en los medios de comunicación no le dan bola. Pero a él parece importarle bastante poco porque se siente seguro de sus fuerzas y de su experiencia; es un treintañero pero se ha cortado y quemado las manos en locales como Drolma, Claris, Chitón, La Lavandería, Can Fabes y Reno, así que sabía que triunfaría. Las tapas que sirve en su pequeño local causan furor. Desde unas bravas que merecen la peregrinar hasta allí y un hummus que ya le gustaría hacer a más de un superchef, hasta un steak tartar impecable, impepinable, impresionante, imperial y todos los adjetivos que empiecen por “im” que queráis. Ninguna (o casi ninguna) tapa le falla, y eso lo pueden decir pocos cocineros. Y menos aún, que su relación calidad-precio sea tan increíble.

El tiet. Còrsega, 382.

 

bitxarracu6- Bitxarracu. Otra incursión de un chef estrellado de la periferia, Víctor Quintillà (del Lluerna, de Santa Coloma de Gramanet) al centro de Barcelona, con una propuesta que aúna calidad y buen precio. Quintillà y su socio Lluís Tomàs, con el que colabora desde hace años, son algo así como los magos del escandallo porque, de veras, sus menús cerrados de 11,80 € (mediodía), 15 € y 20 € (mediodía y noche) son de lo mejor que se encuentra en la ciudad. Varia el número de platos, pero las tres fórmulas llegan hasta el postre y esconden sorpresas impropias de los socorridos restaurantes de menú. Desde la tradicional coca de sardinas y escalivada hasta exotismos aprendidos en los viajes de Víctor, pero que no puede ensayar en el Lluerna: el pollo de payés al curry thai o el bocado envuelto en hoja de lechuga llamado ssam coreano de icberg con papada de tocino y salsas tártara y picante. Eso no se contradice con el espíritu Slow Food de la cocina ‘quintillana’, que apuesta por los productos locales, como la butifarra brisa que creó con un charcutero de su ciudad: se trata de una butifarra muy triturada con tropezones, un poco especiada y bañada de orujo (brisa, en catalán) en memoria de los viñedos que hubo en Santa Coloma donde ahora hay barrios.

Bitxarracu. València, 212.

 

1. AJI COMEDOR7- Ají. Cuando llegas a Ají, el nuevo restaurante peruano del Casino de Barcelona, y fisgoneas tras los fogones empiezas a darte cuenta de que en ese lugar solo se pueden cocer cosas de gran nivel. Porque al frente del asunto encontramos a Santiago Forero, un hombre que ha trabajado durante años junto a Gastón Acurio y que ha sido chef de Tanta Barcelona hasta que decidió emprender este proyecto. Un proyecto en que el chef colombiano fusiona la cocina japonesa y la peruana y le echa algunas ideas de cosecha propia, que dan lugar a platos como el maki acevichado o el sushi de parmesano, además de los consabidos anticuchos, tiraditos y demás especialidades peruanas. Un soplo de aire fresco, pues, situado en el exterior del casino, con entrada desde la calle, en una zona que suele ser difícil gastronómicamente hablando.

Ají. Marina, 19-21.

 

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8- La Taverna del Suculent. O como en un local tan pequeño pueden comerse platos tan grandes. Y es que en esta barra, antaño la antesala del vecino Suculent, hay mucho arte. El jefe de la cuadrilla es el chef Carles Abellán, alma de varios restaurantes barceloneses y allende los mares, mientras que el gran Toni Romero, Tonet entre los conocidos, se desdobla para atender a los comensales de ambos establecimientos. Espectaculares sus albóndigas con shiitake, cardo y crema de coliflo, tremendo el canapé de piel de pollo y esa tortillita de camarones… Sentarse en esta casa de comidas es viajar al sur: los martes hay casquería, los viernes, lonja y mercado, y los jueves por la noche se ponen ‘la rumba por montera’ con Cristian Saucedo al cante y el Rubio de la Isla a la guitarra. Lo que os decíamos, ¡menudo arte!

La Taverna del Suculent. Rbla. del Raval, 39.

restaurante floreta 89- Floreta. Si te has criado en los fogones de una de las instituciones gastronómicas de Barcelona tienes muchos números para que el día que te independices como restaurador lo hagas bien o muy bien. Es el caso de Xavi Jovells, hijo del chef de Can Pineda. Ha abierto en el Poblenou un restaurante que ya apunta a clásico por su apuesta de cocina casera y de temporada con muy buen producto. Tapas, medias raciones, vinos naturales, cócteles (de jueves a sábado)… Y toda la carta en un Ipad. Los tiempos han cambiado, y Floreta pertenece a este siglo.

Floreta. Marià Aguiló, 50.

 


cercle10-El Cercle.
En el Reial Cercle Artístic, en pleno centro de la ciudad, hallamos este restaurante cuya oferta está diferenciada en dos partes: por un lado hay una cocina dedicada en exclusiva a elaborar sushi y sashimi, que se presenta en enormes y sofisticadas bandejas que son casi obras de arte. Por otro, una cocina tradicional en que se elaboran platos de cocina de mercado, algunos de los cuales han sido ideados por Albert Ventura, chef del restaurante Coure, que abandonó su casa para crear la carta de este local y posteriormente volver al nido con el trabajo bien hecho. Aquí encontramos carnes, pescados, ensaladas y alguna hazaña deslumbrante que lleva la impronta de un gran chef: una sopa de cebolla coronada por un gran ravioli, excelente.

El Cercle. Arcs, 5.

 

Gastronomistas

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Somos gastrónomos y periodistas. En una palabra: gastronomistas. Escribimos sobre gastronomía popular con lenguaje popular. Trabajamos en periódicos, en revistas de cocina y de tendencias, en plataformas digitales, en editoriales gastronómicas, en agencias de comunicación... Escribimos sobre restaurantes, cocineros, coctelerías, vinos, libros, recetas, exposiciones, rutas, viajes, hoteles con mesa y mantel… Nos gusta tanto comer y beber como contarlo.

2 comentarios
  1. Uyyyy perdón Se me fue la mano jajaj
    Feliz año a todos. Enhorabuena por el trabajo que hacéis.
    Respecto al Matis Bar esta vez no estoy de acuerdo con lo que publicáis.
    Y normalmente lo estoy o coincido con vuestra opinión.
    Estuvimos a finales de diciembre para comer y los platillos que probamos no eran ni originales ni estaban a la altura de un bar que se jacta de su calidad y creatividad. Lo único a destacar (y sin mucho ruido)el bombón de parmesano. La tortilla melosa de bacalao normalilla, las albondigas insulsas y lo demás por el mismo camino. Decepcionante ya que se vende como un bar de tapas diferente y al final te encuentras lo mismo y los precios nada asequibles
    Un saludo

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