Fermí Puig: menús como un Ferrari

Hay cocineros y cocineros, y menús y menús. ¿Perogrullada? Pero vale la pena dejarlo claro de inicio. Porque del mismo modo que Fermí Puig es un gran cocinero, sus menús en el restaurante homónimo también lo son. Y no hablo de menús degustación, sino de menús de mediodía, de dos platos y postre, o tres platos y postre, con un par de aperitivos toda la bebida que quieras. Cuestan 37 y 50 euros, respectivamente.

De noche, igual. Tres platos y postre (50 euros) o seis platos y postre (75 euros), en ambos casos sin límite con las bebidas. En todos los casos, sea mediodía o noche, puedes elegir entre una veintena de platos, que en realidad no deja de ser una señora carta. Y si te da la gana, puedes pedir dos carnes o dos pescados o lo que quieras. Porque no tienes que escoger entre un entrante y un segundo. Aquí todos los platos son iguales. Se pide lo que se quiere, se paga siempre lo mismo.

Se agradece, y mucho, un precio cerrado para no lamentarse luego a la hora de pagar la cuenta que has pedido esto o lo otro porque estabas ‘on fire’, disfrutando como un enano. El día de mi visita, después de zamparme un pan de queso gruyere y unas crepes de gambas supertiernas y un poquitín picantes, opté por una salteado de judías con jamón (plato a rebosar) y un rico bacalao con pil pil de guisantes (salsa que engancha los labios y el alma), cuya foto abre este post.

Mi amigo Carlos se zampó un empedrat de bacalao y unos pies de cerdo que me dejó catar y que, doy fe, estaban de vicio y pedían pan para mojar.

Siempre con un producto impecable, un servicio muy profesional y un ambiente agradable, aunque a mí me falta algo de luz en la sala. Si Drolma era un Ferrari, ahora Fermí Puig conduce un “utilitario de calidad”, según sus propias palabras. De acuerdo, pero sus menús son casi un Ferrari.

Para los nostálgicos de Drolma, el mítico establecimiento del Majestic que cambió para siempre el panorama gastronómico barcelonés porque nadie hasta entonces se había atrevido a abrir un resturante en un hotel, Fermí Puig tiene algún que otro plato a la carta por las noches por que se paga un suplemento especial, como el arroz de caldereta de langosta, el parmentier de bogavante y, sobre todo, el cabrito embarrado a la cuchara, el único plato que estuvo en la carta los 12 años que estuvo abierto Drolma.

Fermí Puig

Calle de Balmes, 175. Barcelona.
Teléfono: 93 624 18 35.
Horario: lunes, de 13.00 a 15.30 horas; de martes a sábados, de 13.00 a 15.30 y de 20.30 a 23.30 horas.
Precio medio: hay menús de mediodía de 37 y 50 euros, y de noche, de 50 y 75 euros.

 

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Ferran Imedio
Ferran Imedio

En los últimos dos años ha visitado más de 300 restaurantes, pero su colesterol sigue en niveles normales. Esta rareza sin explicación biológica le permite seguir escribiendo sobre gastronomía en El Periódico de Catalunya, donde antes fue responsable de la sección de Gente y ahora, de Cocina's de la revista 'On Barcelona'.

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