Así se diseñó el vodka más exclusivo del mundo

“El vodka que vas a hacer para mí, hoy por hoy no existe”, aseguró confiado Sydney Frank a François Thibault. El primero, un visionario americano dedicado a la exportación de bebidas espirituosas; el segundo, maestro bodeguero en la región de Cognac. El reto estaba lanzado y François lo aceptó. Jamás había elaborado vodka pero estaba seguro de que su experiencia le haría capaz, aunque en aquellos momentos aún no supiera cómo. “Era un reto emocionante y no quería traicionar su confianza” -nos comenta el mismo François al enumerar los motivos que le hicieron embarcarse en tal aventura- “era un compromiso arriesgado e implicaba superarme a mí mismo”.

En aquellos tiempos el mercado del vodka en Estados Unidos era muy voluminoso pero de baja calidad. Estaba claro, había que tocar la excelencia. Para ello empezó a trazar un proyecto que vistiera traje francés, portara el espíritu de Cognac y se elaborara con el mejor producto. “Me enteré de que la materia prima más antigua empleada en la historia del vodka era el trigo. También, que había una región al norte de Francia llamada Picardie que era conocida porque los panaderos artesanos recogían allí la harina mejor calificada en Francia y Europa”.

François Thibault
François Thibault, maestro bodeguero, diseña, revisa y monitoriza toda la cadena de producción.

Parecían motivos suficientes y se trasladó en busca de un trigo a la altura del vodka que ya iba tomando forma en su cabeza. Conoció la tierra, las condiciones, su calidad. Y apostó. “Tomé la decisión del trigo y entonces imaginé todas las etapas de elaboración”: licuefacción, sacarificación, fermentación y destilación de 5 pasos diseñados a medida. Además, agua pura del manantial de Gensac-la-Pallue, filtrada de forma natural a través de  capas  de  piedra  caliza  en  el  suelo. Filtrado y reposo en botella.

Grey Goose salió al mercado en 1997. Dio sus primeros pasos en los bares de New York donde rápidamente quedarían sorprendidos por su calidad. “Me llegaron a preguntar cuánto azúcar había añadido porque encontraban mucho sabor”, comenta François, quien les respondía que solo era trigo y agua de su región. “También les enseñé que se puede tomar vodka a una temperatura fresca y no solo congelado en chupito”. Y es que Grey Goose arrojaría con su puesta en escena una nueva visión del vodka, además de hacer evidentes las deficiencias del que se consumía hasta ese momento en el mercado americano. Hoy por hoy es la referencia de vodka premium en todos los mercados internacionales.

boulangerie bleue grey goose
Boulangerie Bleue pasó por Madrid después de hacerlo por ciudades como París o New York.

“Ha superado todas las expectativas. Grey Goose forma parte de los mejores cocteles, aperitivos y menús”, comenta orgulloso mientras nos cuenta que, además del original, han elaborado cinco versiones aromatizadas con aromas naturales de frutas, así como VX que lleva un coñac que él mismo elabora con uvas de las viñas que cuida. “¿Lo último? Tres años de colaboración con el cocinero Alain Ducasse para desarrollar un vodka juntos”. Tres años de felicidad, nos comenta, cuyo resultado es un vodka que nace de una versión torrefacta del mismo trigo empleado para el Grey Goose original. “Yo jamás habría imaginado hace 20 años que algún día un chef francés apostaría por el vodka y menos que elaboraría uno con su firma”.

Asegura que el vodka tiene su espacio en el apartado culinario, y ya no solo por su experiencia con Alain Ducasse. “Hace siete años hice un periplo de cinco semanas gastronómicas por Estados Unidos. Presentaba cinco recetas de cócteles a diferentes chefs y ellos imaginaban platos que estuvieran en armonía. Fue sorprendente ver cómo los consumidores entraron en ese juego tan poco habitual”.

Grey Goose le grand fizz
Nos hemos enamorado de un cóctel llamado Le Grand Fizz.

Un juego que hemos podido disfrutar en Boulangerie Bleue a su paso por Madrid, el espacio ‘pop-up’ con el que Grey Goose hace viajar su filosofía por el mundo. Una panadería secreta, una terraza blanca y azul que te teletransportaba hasta la Riviera francesa, un cóctel a cargo Ramón Freixa y mucho vodka. Allí probamos y nos enamoramos de ‘Le Grand Fizz’, un cóctel fresco y ligero del que, por supuesto, hemos conseguido la receta. Aquí te la dejamos para que tú también puedas jugar:

Le Grand Fizz
1 ½ partes GREY GOOSE® vodka
1 parte ST-GERMAIN®
½ media lima exprimida
2 partes de soda

 

Silvia Artaza
Silvia Artaza

Adicta al queso y enamorada de la mencía. Actualmente coordina contenidos de estilo de vida en Gtresonline y reparte pluma en proyectos editoriales de la A.A. de la Real Academia de Gastronomía. Madrileña, enamorada de San Sebastián, a la que le apasiona comerse el mundo a bocados.

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