Guía para tener vino en casa para ‘dummies’

Antes de llegar a ese momento mágico en el que abres una botella con tus invitados y empieza el buen rollo, hay que haber hecho los deberes. El éxito o el fracaso de un vino comienza a escribirse en el momento en el que entra por la puerta de casa, tras haber sido elegido entre otros miles en la tienda.

¡Lo tengo!, ¿dónde lo meto?

– Posición horizontal. Recuerda que el vino debe estar en contacto con el corcho para evitar que se estropee así que evita que la botella se guarde en vertical. Otra solución es ponerla boca abajo.

– Estructuras sólidas. Las cajas de cartón se deforman con el tiempo: no metas ahí tus botellas más preciadas. Nada de usar el hueco de la chimenea o un armario de la cocina, los olores arruinarán el vino. Hay miles de botelleros de miles de materiales. Escoge el tuyo.

– Adiós al mueble bar. Este viejo compañero de fatigas de las casas españolas no suele ser eficaz para albergar vino. La mayoría suelen cerrarse con llave o pestillo, lo que hace imposible la ventilación.

Ya lo he colocado, ¿y ahora qué?

– Tómale la temperatura. Un termómetro puede ser tu aliado para que los vinos estén en perfecto estado. Procura que estén a 12 grados durante todo el año. Una cava climatizada es el hogar perfecto. Vigila también que haya cierta humedad.

– Trátalos como a vampiros. Tu botellero de diseño puede quedar de escándalo en la terraza pero, como le de el sol, se acabó. Los vinos odian la luz directa, que los convierte en un aguachirri imbebible.

– No los guardes todos. Conservar un vino blanco durante 10 años no lo transforma en un gran reserva. Almacena solo los caldos que hayan envejecido en barrica y puedan mejorar. No obstante, cada vino es un mundo: pregunta al comprar.

¿Cómo lo sirvo?

-Controla el maridaje. Aunque estés muy orgulloso de tu tinto gran reserva no es buena idea servirlo con una lubina a la plancha. En general, usa el sentido común. A platos más livianos o con menos sabor, vinos más jóvenes; con platos más contundentes, saca la artillería pesada.

– 1,2,3, ¡descorche! Es el momento más delicado. Usa la cuchilla del sacacorchos para hacer varios cortes en el gollete y sacarlo limpiamente. Después, hinca el tirabuzón en el centro del corcho sin meterlo hasta el fondo. Así evitarás que el corcho se rompa. Luego saca el corcho despacio y sin hacer ruido.

– Y a servirlo… Emplea la copa adecuada, más estrecha en su boca para conservar las cualidades del vino. Llénala siempre menos de la mitad: así el comensal podrá airear el líquido moviéndolo en círculos sin miedo a derramarlo.

Banda sonora. Los Rodríguez – Salud, dinero y amor

Javier Sánchez

Javier Sánchez

Lleva comiendo prácticamente toda su vida, así que sabe de lo que habla. Un hombre, un reto: conocer TODOS los restaurantes de Madrid. Sigue en ello y empeñado en descubrir las últimas tendencias gastronómicas como coordinador de Cocinatis.com junto a Laura Conde, en el blog de gastronomía Oído Cocina de Yahoo! y como colaborador en sitios como Dominical, VICE o distintos medios del Grupo Prisa.

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