La Donutería y otros nueve sitios de Sant Antoni que molan

Alguien me dijo una vez que Sant Antoni era ‘the place to be’ y la frase me dio grimita. En cualquier caso, nos resulte más o menos snob, resume muy bien el giro repentino que ha dado el barrio, quién iba a decirlo, en los últimos años. Y es que lo que ha hecho Sant Antoni ha sido burlar a urbanistas eruditos y autoridades municipales y tomar la decisión unilateral y absolutamente inesperada de convertirse en el barrio de moda de Barcelona.

No pudo ser Diagonal Mar, pese al empeño que se le puso, ni siquiera la Barceloneta, a pesar de la apertura de nuevos locales y cierto lavado de cara de su oferta. Nadie como Sant Antoni para convertirse en una suerte de Williamsburg barcelonés, un sitio cool a morir al que tienes que ir casi obligatoriamente a hacer el vermú el domingo, seas del barrio que seas, porque el lunes van a pasar lista en tu trabajo, especialmente si éste es una productora, un estudio de diseño o un ‘coworking’ de profesionales liberales variopintos que trabajan en grandes cosas.

Y nosotros, probablemente movidos también por esa corriente que te empuja irremediablemente a estar en Sant Antoni, el único lugar en que se puede estar, el indiscutible ‘place to be’ de Barcelona, también nos movemos por el barrio hasta el punto de que tenemos ya nuestros sitios de referencia. Y son más de diez, pero hemos acotado para no hacer de esta lista un infierno. El primero, prácticamente recién abierto, es La Donutería.

donuteria1-La Donutería
Si Casa Leopoldo era el bastión de los viejos gourmet con criterio, como Vazquez Montalbán, los gastrónomos de pacotilla contemporáneos tenemos nuestro paraíso en lugares como La Donutería, donde pagaso tres euros por un café y un donut elaborados esa misma mañana por las sabias manos de su propietario Richard, un hombre que ha aprendido gran parte de lo que sabe, y poco más hay que decir, de un genio como Christian Escribà.

La pasión con la que Richard hace los donuts nos recuerda siempre que entramos al local a la de Anhil, aquel entrañable donutero inmigrante que se inventó A.M. Homes (Este libro de salvará la vida, Anagrama 2007), que dijo aquello de “Dunkin ni siquiera sabe quién soy, pero yo sé que mis donuts son mejores. Los míos son los auténticos, son los donuts humanos”. Pues nada mejor que esta definición, los donuts humanos, para referirnos a lo que se cuece en este local de cuyo obrador salen cada día unos diez donuts diferentes, deliciosos, artesanos, que pueden ser de frambuesa, de crema de chocolate o de lo que a Richard se le pase por la cabeza. Los sabores van variando pero siempre se mantiene uno que, además, es nuestro favorito: el dónut clásico, el más sencillo, glaseada de vainilla de vaina Tahití. Y es que como decía Anhil, “No me voy a hacer rico con ellos, no son discos de oro ni éxitos de taquilla, pero todas las mañanas hago un donut y soy feliz”. Y nosotros también.

La Donutería. Parlament, 20. Tel. 93 329 75 11.

bhg2-BHG Supermercats del Món.
No nos cansaremos de repetir que en materia de productos delicatessen e internacionales nuestro hit barcelonés es este colmado con apariencia de paki (conocido en el barrio como “el paki de Parlament“) donde podemos encontrar lo mejor, seleccionado con mimo y a precios muy ajustados. Imprescindible.

BHG Supermercats del Món. Parlament, 21.

 

 

 

boulangerie3- L&R Boulangerie Pastisserie
Ya tenemos nuestros donuts artesanos, nuestros productos delicatessen y falta, claro, nuestro pan bio de rigor. Hace unos meses que en la esquina de Viladomat con Manso ha abierto sus puertas esta pequeña panadería francesa, cuyo horno puede visitarse en horarios concertados, donde el pan se elabora con masa madre natural, sin aditivos, y su oferta combina la tradición pastelera francesa con otras recetas españolas. Todas ellas, con un denominador común: el respeto a los procesos naturales de elaboración del pan, el regreso a antaño y la apuesta por lo artesanal.

L&R Boulangerie. Manso, 40.

 

calders4-Calders
Es uno de los bastiones de la zona, y es que fue de los primeros locales en abrir. Su carta de platillos sencillos y bien facturados con reminiscencias de la cocina mexicana y una terraza que es una de las joyas de Barcelona, ahora frente a la Librería Calders (anotad, otro imprescindible)  hacen de Calders un lugar siempre agradable y frecuentado, especialmente cuando el tiempo acompaña.

Bar Calders. Parlament, 25.

 

 

tempo5-Tempo
Y cómo olvidarnos de las crepes y los pastelitos artesanales en este recorrido por un barrio que se ha visto prácticamente obligado a tener de todo. Incluyendo en este “de todo” una serie de profesionales del mundo editorial en paro tratando de reinventarse, horroroso vocablo, de todas las maneras posibles, incluyendo hacer pasteles increíblemente buenos y ofrecerlos al personal junto a una gran taza de té y una buena novela. Es el caso de las propietarias de Tempo, ambas procedentes del mundo editorial, que ante la debacle decidieron cambiar de vida y abrir esta encantadora minicafetería decorada con muy buen gusto en la que tomar crepes, quiches, ensaladas, zumos, cafés e infusiones, y donde agarrar uno de los libros disponibles y echar la tarde en buen ambiente. Los pasteles varían en función del día y el humor de las cocineras, pero son siempre deliciosos.

Tempo. Calàbria, 62. Tel. 93 126 94 40.

bodega1900v6- Bodega 1900
Hay varias vermuterías en la zona, y muchas muy buenas y extraordinariamente agradables (recordemos ese Vinito abierto a la calle Parlament, junto al Calders, siempre a tope) pero nosotros nos quedamos con el experimento de Albert Adrià, frente a su Tickets, una vermutería clásica que pese a la voluntad de anclarse en la tradición nos deja sentir ese pulso creativo que caracteriza siempre a este chef. Así, entre sus manchegos y sus jamones, hallamos una caballa marinada de lujo, unas aceitunas esferificadas (una de las cosas que antes solo pasaban en los restaurantes de alta cocina y ahora pasan, afortunadamente, en la vermutería de la esquina), unas cortezas que quitan el hipo, y un postre como el melón marinado con vermú blanco, un hitazo.

Bodega 1900. Tamarit, 91. Tel. 93 325 26 59.

7- Formatgeria Bou i Mont
 Nadie en su sano juicio se atrevería a cuestionar que Formatgeria Bou i Mont es bastante guay. Este local de toda la vida de la calle Borrell, justo frente al hermoso edificio del mercado, ahora en obras al parecer ad aeternum, nada tiene que ver con el moderneo imperante, pero lo cierto es que ha cuajado muy bien entre los nuevos habitantes de Sant Antoni psot-gentrificación ávidos de nuevas experiencias gourmet. Una oferta de quesos internacionales que quita el hipo de la mano de una mujer, Rosa Maria Barberà, que no sólo es simpatiquísima, sino que sabe muy bien lo que se trae entre manos. Aquí también encontramos una pequeña selección de productos delicatessen y una oferta de charcutería gourmet más que recomendable. Una visita a este establecimiento y otra a L&R nos va a solucionar una cena fría improvisada y va a dejar boquiabiertos a nuestros invitados.

Formatgeria Rosa Maria Barberà. Comte Borrell, 63. Tel. 93 424 71 66.

tonka18- Tonka
 La carta de Tonka vale mucho la pena, sus pasteles son deliciosos y el local es bonito y agradable, lo mismo que su terraza, ubicada en una gran acera de una calle con poco tráfico. Pero nosotros escogemos Tonka por sus ‘brunch’. Sábados y domingos el local se llena, y no es para menos, para disfrutar de su bufé a 12 eurillos precio cerrado que nos ofrece una buena selección de platos dulces y salados, que van desde quiches a pasteles artesanales, embutidos, frutas, humus, zumos, panes deliciosos… y más.

Tonka. Marqués del Campo Sagrado, 27. Tel. 93 127 05 44

bar rosso9- Bar Rosso
Es una de las coctelerías más agradables de Barcelona, con su cartaza de gin-tonics además de una selección de cócteles variopinta, su deliciosa terracita en una calle peatonal, sus sofás cómodos y su buen ambiente. Es un lugar bonito y cool, al que, curiosamente, casi nadie va, y no entendemos por qué, ya que prefieren tomarse su gin-tonic en el abarrotado XIX Bar, por ejemplo. Y no queremos decir con esto que el XIX Bar no mole, ojo, sino que hay noches y noches y que algunas veces el cuerpo nos pide tomar un buen cóctel cómodamente aposentados en una terraza con su glamour bien entendido, cálida, tranquila y bonita. Para esos días está Bar Rosso, un lugar de referencia en Sant Antoni sorprendentemente poco frecuentado.

Bar Rosso. Comte Borrell, 68.

tolontolon10- Tolón Tolón
Es el clásico lugar entre feo y bonito (nosotros nos decantamos por esto último), una pequeña lechería-yogurtería que apuesta por vender lácteos artesanos como los de antaño y que completa la oferta con una serie de dulces delicioso de aspecto a menudo rocambolesco. Tolón Tolón podría parecerse a la clásica tienda cuqui de ‘cupcakes’ pero no lo hace: pese a las similitudes aquí tienen personalidad propia y tanto te encuentras un pastel artesano de chuches como unos mini-cupcakes, buenísimos de chocolate, mermelada de gin-tonic o galletitas con la estelada. Sus lácteos, claro, son espectaculares y tienen un mini espacio de degustación en el que sin duda vas a querer quedarte toda la tarde.

Tolón Tolón. Marquès de Campo Sagrado, 13.

Laura Conde
Laura Conde

Como directora de la revista Guía del Ocio BCN se recorrió gran parte de restaurantes de Barcelona y escribió sobre ellos durante siete años. Es autora del libro ‘La felicidad en una croqueta’ (Now Books, 2014) y de 'Hecho en casa' (Now Books, 2015). En la actualidad escribe y habla, las dos cosas que más le gusta hacer además de comer, en diversos medios.

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