En Lavapiés siempre es la hora del vermut

Señoras y señores, Lavapiés, pese a la gentrificación mantiene su aura de barrio castizo. Aún hay bares que resisten, humildes y orgullosos, frente a los embates de los Starbucks. Está el Melo’s, La Mina y algunos neocastizos ilustres como Lo Máximo o el Achuri. Como buen territorio chulapo, el vermut es la bebida oficial. Con aperitivo, claro está. Y preparado al gusto de cada cual. Si uno quiere su Martini con aceituna, pues con ella. Que otro lo prefiere con un chorrito de ginebra, pues hala, allá él. Hemos seleccionado cuatro locales cien por cien vermuteros a través de los que vertebrar una ruta de 12 horas. Qué, ¿os apuntáis?

El aperitivo en… La Buga del Lobo. Aunque parezca contradictorio, porque los lobos salen de noche, la licantropía aparece en este bar de la calle Argumosa ya de buena mañana. Es el sitio ideal para tomar un Martini de aperitivo junto con alguna de sus tapas mestizas que se mueven entre Sudamérica y Embajadores. Un ejemplo son sus patatas bravas, que hacen un huequecito a la yuca. En sus coloridas mesas, el vermut es una costumbre tan disfrutable como instagrameable.

La Buga del Lobo. Argumosa, 11. Teléfono: 915 28 88 38.

El almuerzo en… A Cañada. Nombre gallego y comida asturiana y vasca. Toda la cornisa cantábrica, de cabo a rabo, se concentra en este pequeño rincón de la calle Ave María, donde estuvo durante décadas el mítico Viriato. Croquetas, anchoas, quesos, embutidos… que sí, que sí, pero vamos ya a lo gordo: el cachopo. Nada marida mejor con esta obra cumbre del brutalismo gastronómico que un Martini bien fresquito. Porque el castizo vermutero lo es antes, DURANTE y después de la comida.

A Cañada. Ave María, 17. Teléfono 917 64 79 46.

La primera en… La Inquilina. ¡Ay, si las paredes de este bar hablaran! No declamarían poemas, como sucede en las veladas que se organizan con regularidad. Serían más bien fuente de chismes porque, cuando comienza a caer la tarde, aquí se congregan multitud de parroquianos con ganas de ver y dejarse ver en uno de los puntos calientes del barrio. Vermuteros todos, porque lo del vermut vespertino es una costumbre noble que conviene mantener. Si alguien tiene hambre, aquí son especialistas en tapas resultonas y también en cocina vegana, que por algo Lavapiés es Lavapiés. Castizo, pero moderno.

La Inquilina. Ave María, 39.

La (pen) última en… Café Barbieri. Más de un siglo lleva abierto este café, que se ha colado en obras de Vargas Llosa o de Víctor Erice. Bohemia de la de toda la vida, conciertos de jazz, ambiente cultureta (pero relajado) y unos espejos y un suelo de los que provocan atracción fatal nada más verlos. Mientras se escucha el piano, el contrabajo o el saxo, lo suyo es agitar el vaso de vermut levemente. ¿Se puede ser más ‘cool’? Si Miles Davis hubiera nacido en Lavapiés hubiera sido un gran vermutero.

Café Barbieri. Ave María, 45. Teléfono 915 27 36 58.

Banda Sonora. Miles Davis – So What.

Javier Sánchez
Javier Sánchez

Lleva comiendo prácticamente toda su vida, así que sabe de lo que habla. Un hombre, un reto: conocer TODOS los restaurantes de Madrid. Sigue en ello y empeñado en descubrir las últimas tendencias gastronómicas como coordinador de Cocinatis.com junto a Laura Conde, en el blog de gastronomía Oído Cocina de Yahoo! y como colaborador en sitios como Dominical, VICE o distintos medios del Grupo Prisa.

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