10 tiramisús que hay que probar en Barcelona

No es éste el primero ni me temo que será el último post que dedico al tiramisú. Es el dulce con el que me vengo (más) arriba. Tanto es así que tras degustar unos cuantos durante el último año en Barcelona, me atrevo a recomendaros esa decena que representaría lo mejorcito de la ciudad. Todos ellos están para dejarles sitio a la hora del postre y cada uno se distingue del resto en su fondo y forma. Ya sea por la combinación de ingredientes, por el respectivo sabor e incluso por la manera de presentarse en la mesa.
Este listado pretende ampliar las referencias que conservamos y compartimos en materia de tiramisús. Porque hay bastante que probar más allá de Nabucco, Bar Brutal Il Paradiso del Tiramisù reseñado antes por aquí… Ésta es mi selección actual, abierta obviamente a nuevas entradas y posibles salidas:

©PastísiSucre


Pastís i Sucre
. Entre las pastelerías que sustentan el oficio artesano con mimo y anteponen el uso del mejor producto sobre todas las cosas, está también ésta ubicada en la zona alta de Barcelona. Su tiramisú individual integra a la perfección el conjunto de ingredientes -el cacao es de 10- en una ración acorde también al precio que se pide por ella.
Teodora LaMadrid,  14.

Ligerísimo tiramisú de té verde en el Big Kokka. ©BelénParra

Big Kokka. Mucho se habla y se ha hablado de la cocina nikkei de este restaurante y muy poco de su particularísima carta de postres. De la misma sobresale el tiramisú de té matcha y pisco, elaborado casi por capas. Está de vicio.
Passatge Mercantil, 1.

 

Tiramisú casi deconstruído en el Impar. @BelénParra


Impar
. Los muy cafeteros aplaudirán los tiramisús ideados por el chef Carles Tejedor para el restaurante más informal del renovado hotel Sofía. Apreciarán el líquido elemento desde el primer bocado. El postre se presenta casi deconstruído, generoso en la ración y muy potente en cuanto a sabor.
Plaça de Pius XII, 4.

 

El tiramisú ‘españolizado’ de Iluzione. ©BelénParra


Iluzione
. Cómo no incluir un tiramisú de un establecimiento 100% italiano que, curiosamente, ofrece una versión muy local de la receta tradicional. En la minúscula cocina de esta enorme concept store lo elaboran con sobao de Santander, un toque sutil de café, crema casera de mascarpone y cacao puro en polvo. Una delicia.
Ferran Agulló, 16-18.

El tiramisú ‘sin’ de Gula Sana. ©BelénParra


Gula Sana. Porque cada vez hay más intolerancias alimentarias, qué mejor que sugeriros también uno sin gluten, sin azúcar, sin levadura y sin soja. Muy sin, pero a la vez muy bueno. Sólo hay que ver la foto y probarlo, claro. Aunque aparente justo lo contrario, es sorprendentemente ligero. Ya me lo diréis…
Diputació, 361.

 

Ración individual de tiramisú en el menú de mediodía de Cecconi’s. ©BelénParra

Cecconi’s. Ya sea en el menú de mediodía o en el brunch de los domingos, los tiramisús del mayor restaurante del Soho House tienen ese punto adictivo por el que una cucharada lleva irremediablemente a la otra. Su principal ‘activo’ es el licor italiano que el chef mezcla con la crema de mascarpone para potenciar el sabor de conjunto.
Passeig de Colom, 20.

Tiramisú servido en el típico tarro de mermeladas en Pepito. ©BelénParra

Pepito. Pocos llegan a los postres en este restaurante especializado en carnes y en el bocata que le da nombre. De factura casera y elaborado con la mejor materia prima, hay que llevar la cuchara al fondo del tarro para saborearlo bien y constatar que la combinación interior de ingredientes está bien compensada.
Passatge de Domingo, 3.

La generosa ración de tiramisú de postre del Witty. ©BelénParra

Witty. Tras un arranque más bien irregular, el rodaje necesario ha permitido consolidar la propuesta culinaria del chef Albert Ventura en este hotel boutique de Barcelona. El pasado verano disfruté de una cena espléndida con este postre como guinda. Por cremoso, envolvente y generoso, este tiramisú no puede estar más bueno.
Riudarenes, 7.

 

El tiramisú de pistacho servido en vaso de Pepa Pla. ©BelénParra


Pepa Pla. Lleva apenas unos meses abierto, pero nos cautivó como para incluirlo entre las mejores aperturas de 2017 en Barcelona. Curiosamente, tiene en sus postres una de sus grandes bazas. En una primera lectura los probarías todos y yo empecé por su tiramisú de pistacho. Elaborado con la pasta de este fruto seco y apenas café resulta suave y cremoso a partes iguales.
Aribau, 41.

Tiramisú para uno en el restaurante Gats. ©BelénParra

Gats. Como viene siendo habitual en los locales de En Compañía de Lobos, los postres y tartas homemade llevan la firma de Marta’s Lemonpie. Popularmente conocida por su tarta de limón, la verdad es que también borda los tiramisús que elabora en exclusiva para este restaurante del Raval. Se aprecia muy bien el café, la cremosidad del mascarpone, el toque de cointreau y el imprescindible cacao en polvo a modo de topping.
D’en Xuclà, 7.

Belén Parra
Belén Parra

La primera vez que se sentó a una mesa para contarlo en las páginas de El Mundo aún no se comía bien en los hoteles. Ha probado las mieles del oficio en una editorial gastronómica y en congresos especializados. Mata el hambre y la sed con las historias que encierran restaurantes, cocineros y emprendedores del buen vivir.

2 Comments
  1. El mejor tiramisu si lo quieres probar lo hacen en SA LOLA (Blanes) te lo recomiendo,he probado tiramisu en medio mundo y ninguno que lo supere,solo en Italia encontre uno parecido,

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