Es domingo, ¡quiero pollo asado!

En mi memoria, hay dos recuerdos gastronómicos que asocio al verano. Uno: esa tortilla que encuentras metida entre dos platos, a modo de ovni, en la cocina de casa de tus padres al volver de marcha un sábado por la noche. Cansado y levemente deshidratado, retiras el plato superior y ahí está, el remedio a todos tus males y algo que hará que amanezcas al día siguiente en  mejores condiciones. Dos: el pollo asado de los domingos. Esa delicia en recipiente metalizado a la cura de estómagos resacosos. Con su piel dorada, su carne blanca y jugosa y abundante salsa para hacer barquitos con una barra de pan. ¡Oh, maravilla! ¡Oh, goce! ¡Oh, éxtasis!

Por eso, cuando llegué a Madrid para estudiar y para no perder las bellas costumbres aprendí, por un lado, a hacer la tortilla de patata, y, por otro, busqué asadores de pollos que me dejaran satisfecho. Tras casi 20 años de degustación de pollos take away, aquí os traigo los cuatro a los que les tengo más cariño. De abajo hacia arriba, por nivel de amor.

4. Navarro. ¿Cuál es el sitio que más gente congrega los domingos en el Rastro? No es la mítica tienda de aceitunas camino de la Plaza General Vara de Rey ni la tienda de parkas de Ribera de Curtidores. Cuando aprieta el hambre y la cerveza ya no basta, los domingueros acudimos en plan horda zombi a Navarro. El pollo que sirven está perfectamente asado, siempre dorado y con una salsa de sabor impecable. Por supuesto, puedes añadirle patatas y pimientos, aunque aquí no son su fuerte. Yo viví una temporada al lado de la Plaza Mayor y para mi era todo un ritual pasar por aquí camino de casa después de un domingo de cañeo por el Rastro. Ojo, porque si llegas cerca de las 3, la hora límite, probablemente no quede ni un bicho.

3. La villa del Narcea. Más de 50 años lleva abierto este clásico de Chamberí al que, confieso, la primera vez que acudí fue para tomar una caña en el bar. Pronto me di cuenta de que la gente se concentraba en la zona de los platos preparados para cargar con macarrones, ensaladilla y, cómo no, pollo asado… Esas señoras de Madrid de toda la vida entrando y saliendo rápidamente para no llevarse el aroma a ave churruscadita en el visón, esas parejas de Malasaña que se acercan en busca de algo que llevarse a la boca… El ambiente los domingos a mediodía es, sencillamente, brutal. De buen tamaño, bien cocinado y a buen precio, es la mejor opción desde Quevedo a Tribunal. Para acompañarlo, recomendamos una ensalada italiana que no siempre tienen y que es de culto: pasta y trozos de salami.

2. Peña. Hubo una temporada (larga) en que me dio por el teatro y el faranduleo y ensayaba por las mañanas en el Centro Cultural de la Plaza de la Remonta. Al salir, muerto de hambre, me iba hasta el cogollo de Tetuán -que por cierto merece una ruta gastronómica popular, coming soon-, en busca de este asador, que también se acerca a la media existencia de vida. Nunca he ido en domingo, aunque me aseguran que las colas son tremendas. El pollo que preparan es magnífico, hasta el punto de que hay mucha gente que lo considera el mejor de Madrid. Siempre lo he comido en su punto, como si la persona que lo preparaba tuviera la capacidad de crear pollos igual, siempre perfectos, clónicos. Las patatas también están por encima de la media. Conviene reservarlo por teléfono porque, de no hacerlo, podemos quedarnos sin él. Y eso da tanta rabia…

1. El murciano. Todo el mundo el pie, que vamos a hablar del mejor pollo asado del mundo. Sin boutades, sin dudas, sin pijeríos de ningún tipo… Del año que viví en Lavapiés guardo un gran recuerdo de muchas cosas, unas inconfesables y otras confesables. Entre las que sí se pueden contar, está mi adicción a los pollos de El murciano. En esta empresa familiar saben hacer el pollo l’ast como en ningún sitio. El secreto es la mezcla de hierbas aromáticas que introducen en el cuerpo del animal antes de proceder a su asado. Hay gente que viene no ya de otros barrios sino de poblaciones limítrofes para llevárselo a casa. La clave: pedirlo con sus suculentos pimientos asados, pero preparar las patatas fritas en casa. El momento en el que trinchamos el ave y dejamos salir todo el aroma reconcentrado es orgásmico, de verdad. En mi memoria, Lavapiés siempre tendrá ese olor.

 Navarro. López Silva, 7. Teléfono 913 65 07 62.

La villa del Narcea. Fernando el Católico, 4. Teléfono 91 445 85 84.

Peña. Pinos Alta, 34. Teléfono 91 315 15 32.

El murciano. Valencia, 18. Teléfono 91 539 40 32.

Banda sonora. Cibo Matto – Know your chicken

 

 

 

 

 

Javier Sánchez

Javier Sánchez

Lleva comiendo prácticamente toda su vida, así que sabe de lo que habla. Un hombre, un reto: conocer TODOS los restaurantes de Madrid. Sigue en ello y empeñado en descubrir las últimas tendencias gastronómicas como coordinador de Cocinatis.com junto a Laura Conde, en el blog de gastronomía Oído Cocina de Yahoo! y como colaborador en sitios como Dominical, VICE o distintos medios del Grupo Prisa.

2 comentarios
  1. Hola. Radico en México y me gustaría saber donde consigo la forma de hacer Pollo rostizado o Asado en su Jugo o salsa que se da por aparte en un pequeño recipiente plastico.
    Gracias de antemano por su respuesta

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