En Cuaresma, las torrijas son lo más sagrado

Qué maravilloso es creer en la Cuaresma, en la Semana Santa y en cualquier tipo de manifestación religiosa sólo para lo que nos interesa. Qué gran placer poder ser fundamentalistas de algunas tradiciones y obviar sin ningún tipo de remordimientos muchas otras. Comemos torrijas hasta reventar pero que no nos quiten la hamburguesa de los viernes; somos los más fans del Día de la Tortilla pero no queremos ni oír hablar de la abstinencia sexual, ni se nos pasa por la cabeza pisar una iglesia, pero ponme otro buñuelo, y así podríamos elaborar una larga lista de tradiciones que abrazamos con toda la pasión frente a otras que detestamos con el mismo ahínco, en un hermoso ejercicio de libertad religiosa que, pese a lo que puedan pensar algunos, nos honra.

Hoy queremos dedicar este post a una de las maravillas de la Cuaresma y la Semana Santa, uno de los platos más deliciosos que existen y que, sin ser demasiado complicado de elaborar, es destrozado sin piedad una y otra vez, hasta límites insospechados, en algunos establecimientos: las torrijas. Para ello, hemos pedido a una de las personas a las que mejor salen las torrijas en Barcelona, Xavier Barriga, de Turris, que nos pase la receta que tantos seguidores le ha valido. Y nos la ha dado. La hemos puesto en práctica y os aseguramos que vuestra torrija casera va a ser, de verdad, infinitamente mejor que la de muchos restaurantes. Allá va.

Ingredientes:

– 4 rebanadas de pan de molde duro.
– 100 ml de leche.
– Un trozo de piel de limón y una rama de canela.
– 2 huevos.
– Aceite de oliva (para freír)
– Azúcar
-Canela en polvo y ralladura de limón (opcional).

Preparación:

-Calienta la leche con la piel de limón y la rama de canela partida en trozos. Cuando hierva, retírala del fuego y tápala para que absorba los aromas. Puedes hacer esta operación la víspera y reservar la leche en la nevera.

– Cuela la leche para retirar la piel de limón y los trozos de canela.

– Empapa las rebanadas de pan duro en la leche, retíralas y déjalas escurrir un poco sobre papel absorbente.

-Pon aceite de oliva a calentar en una sartén lo bastante grande para poder freír en ella las rebanadas de pan.

-Mientras, bate ligeramente los huevos. Pasa las rebanadas de huevo por el pan y fríelas en una sartén por los dos lados hasta que tengan un bonito color dorado.

-Cuando las saques de la sartén, déjalas sobre un papel absorbente para evitar que queden demasiado aceitosas.

-Antes de que se enfríen del todo, reboza las torrijas con azúcar por ambas caras y, si lo deseas, espolvoréalas con un poco de canela en polvo y ralladura de limón.

 

Laura Conde
Laura Conde

Como directora de la revista Guía del Ocio BCN se recorrió gran parte de restaurantes de Barcelona y escribió sobre ellos durante siete años. Es autora del libro ‘La felicidad en una croqueta’ (Now Books, 2014) y de 'Hecho en casa' (Now Books, 2015). En la actualidad escribe y habla, las dos cosas que más le gusta hacer además de comer, en diversos medios.

1 Comment
  1. Con respecto a esas torrijas de Javier Barriga, si realmente se hacen con pan de molde,no son torrijas propiamente dichas. Yo las llamaría TOSTADAS FRANCESAS o french toasts, El sabor del pan de molde y la textura final más blanda y sin cuerpo cambian mucho la receta.

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