Gourmets que vais a un centro comercial, tomad nota: Casa Palet Glòries

Cayó el muro de Berlín, ha caído el anillo de la plaza de las Glòries y está cayendo el muro que encuentran los gourmets en los centros comerciales. Sí, chicos: el progreso también conlleva comer bien en un complejo de este tipo. Como el de L’Illa Diagonal, y como está sucediendo ahora en Glòries. Allí se han inventado El Mercat, un espacio subterráneo de 3.200 metros cuadrados (la prensa habla mucho de El Nacional y sus casi 4.000 metros, aquellos, un poquito menos gigantescos, llegaron en septiembre del año pasado, un mes antes).

De entre los 20 locales que hay (y que están triunfando entre bastante y mucho), elijo ir a Casa Palet, de mi amigo Àlex Palet. Le conocí hace unos años, cuando se hablaba del rescate de España y la prima de riesgo y todas esas cosas tan asquerosas como unas patatas fritas precongeladas y fritas con aceite utilizado tres veces antes. Charlamos un rato (bueno, charló él, que se había dedicado a la bolsa y sabe un huevo de economía) mientras disfrutaba de su caballa marinada con mango y pensaba que si algún día tendría que dedicarle un artículo a ese plato.

casa palet glories 8Pero como no es temporada de pescado azul, me invitó a probar la carta de invierno. Me dio igual, la verdad, porque si Àlex se entera de economía, os puedo decir que se entera tanto o más de gastronomía (nota para quien no sepa de quién o qué estoy hablando: Casa Palet era un colmado de la calle Laforja, en la zona alta de Barcelona, que regentaba su familia desde 1920 y que reconvirtió en restaurante de éxito de toma pan y moja hace siete años).

Sabía, pues, dónde me metía. Suerte tuve de que Àlex no me dejó elegir. No soy de platos tradicionales tipo pies de cerdo y rabo de buey (tampoco un hipster de la comida, y mis amigos saben que si hay arroz en la carta voy siempre a por él), pero me convenció. Suerte tuve: lágrimas de emoción. ¿Dónde guardas los pañuelos, amigo?

ensaladilla rusa casa palet gloriescallos oreja y morro con garbanzos casa palet gloriesEmpecé con una ensaladilla rusa a la andaluza, solo con patata (hecha al caliu porque hervida siempre acaba soltando un poquito de agua), atún… “y mayonesa de bote Musa de toda la vida”, puntualiza Àlex. La yuca, en forma de chips alargadas parecían brazos que me decían “ven y cómeme”, le daba contraste a la pasta de la ensaladilla. Buena, sí.

Pasé a los callos, oreja y morro con garbanzos, de esos platos que, ya os digo, nunca pediría. Pero la verdad es que fue probarlos y pensar en el pan para mojar. Con un puntito de picante justo, eran equilibrados y sabrosos a más no poder

pies de cerdo casa palet gloriesrabo de buey casa palet gloriesLos pies de cerdo ibérico rellenos de cebolla de Figueres eran para arrodillarse ante ellos. ¡Qué escándalo! ¡A la mierda los prejuicios con este tipo de platos! ¡Viva la tradición, el sabor, la boca pegajosa! Allí olvidé aquella caballa marinada con mango de la que os hablaba y añadí este a mi lista de platos fetiche. Cocinado a baja temperatura al vacío durante horas para tener una textura melosa, te lleva al cielo.

Otra carne hecha a baja temperatura: el rabo de buey. Es meterle el tenedor y deshacerse al momento. Otro hit, otro clásico de clásicos, gracias a la salsa de vino, gracias al puré de patata casero machacado con tenedor.

hamburguesa casa palet gloriesY llegué a la hamburguesa, una de las más solicitadas por los entendidos. Hecha con carne de vaca vieja, la sirve en porciones de 250, 500, 750 gramos y 1 kilo. Sobre una piedra caliente, para que cada uno se la acabe a su gusto, me pareció que su fama está más que justificada. Es melosa (Àlex me contó que la cortan con una pala en vez de triturarla y que le añaden cebolla confitada, sal, pimienta y la amasan a mano).

A pesar de que tienen una carta de vinos maravillosa, quise acompañar la comida con una cerveza que no conocía: una Radeberger. Rubia alemana tipo pilsen, muy suave (4,8º) que se hace en un pueblo cerca de Dresde.

 

Lo mejor: esos platos clásicos que te hacen saltar lágrimas de emoción.

Lo mejorable: si vais por primera o segunda vez, os podéis perder para llegar allí abajo y, una vez dentro de El Mercat, el olor de comida es demasiado invasivo, aunque no agresivo. Y respecto a Casa Palet, debería haber pañuelos a mano para secarse las lágrimas.

 

Casa Palet Glòries

Centro Comercial Glòries (Nivel -1). Diagonal, 208. Barcelona.
Teléfono: 93.486 04 01.
Horarios: cada día, de 13.00 a 16.00 y de 19.30 a 23.00 horas (hay cocina fría de de 10.00 a  00.00 horas cada día, salvo viernes y sábados, que sirven hasta las 1.30 horas).
Precio medio: 25 euros (hay menú de mediodía laborable por 12 euros, con primero, segundo, bebida, postre y café).

 

 

Ferran Imedio

Ferran Imedio

En los últimos dos años ha visitado más de 300 restaurantes, pero su colesterol sigue en niveles normales. Esta rareza sin explicación biológica le permite seguir escribiendo sobre gastronomía en El Periódico de Catalunya, donde antes fue responsable de la sección de Gente y ahora, de Cocina's de la revista 'On Barcelona'.

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