Línia: mediterráneo moderno y cosmopolita

Cómo llegar

Ocurre demasiadas veces: eliges un restaurante nuevo pensando que quedarás bien con tu gente y aquello acaba regular, por no decir mal. Un servicio lento o directamente desinteresado en los clientes, en su trabajo y en el del chef, unas presentaciones de los platos aburridas, unos sabores extraviados…. Por suerte, hay locales con garantías. El otro día pasé por Línia, dentro del nuevo hotel Almanac, y me llevé una sorpresa. De las buenas.

Dirige la cocina Ferran López, que había estado en grandes casas como la de Lasarte cuando consiguió la tercera estrella Michelin. Hay nivel, pues, en su apuesta por una cocina mediterránea pero muy internacional y moderna. Como el espacio. Amplio, cómodo, luminoso…

De principio a fin, el chef deslumbra con unas presentaciones cuidadas, vistosas y coloristas. Los platos entran por los ojos. Desde la straciatella de burrata con piñones, falso tomate (es aguacate), albahaca y olivada hasta los boquerones del Atlántico con ajoblanco y reducción de naranja, pasando por los corazones de alcachofa con crema de piñones tostados (es la foto que encabeza este post en la home).

Pero aun siendo buenos, estos platos fríos no alcanzan el nivelazo de algunos calientes.

Veamos. El tartar de wagyu con huevas de pez volador servido sobre un tuétano se convierte en un diálogo interesante entre carnes, texturas y temperaturas, y el tartar de atún con caviar y aguacate, con katsuobushi (lomo de bonito deshidratado) por encima y con un agradable toque de vinagre de arroz que recuerda al sushi, venía presentado en un divertido soporte cuyas patas simulaban las de un pulpo.

Hablando de octópodos. Atención al tiernísimo pulpo braseado con parmentier: es otro platazo, un dechado de sutilidad ahumada. Y el calamar de potera con su propio estofado y gnocchi de limón me pareció espectacular, maravilloso.

Hay muchos más platos para el recuerdo: un tataki de presa ibérica con salsa de panceta y peras a la vainilla y, sobre todo, un arroz de ibéricos con panceta y morcilla de wagyu con un sabor cárnico supercañero y un impecable grano al dente.

Se mueve por allí Nacho Arola, hermano de Sergi y Eddie Arola (este último dirige el restaurante ruso Ekaterina), un tipo que sabe animar cualquier cotarro como pinchadiscos. Está los miércoles de 20.00 a 00.00 horas.

Luego pincha con el mismo horario los martes, jueves, viernes y sábado en otro de los grandes atractivos de Línia, además de la coctelería de la entrada: la azotea Azimuth, con unas vistas sensacionales sobre el paseo de Gràcia, la Gran Via y la Sagrada Família, entre otros ‘hotspots’ de la ciudad. Allí, igual puedes tomar algo al aire libre que bajo techo, más recogido.

Línia

Gran Via de les Corts Catalanes 619. Barcelona.
Teléfono: 93 018 74 51.
Horarios: cada día, de 12.00 a 16.00 y de 19.00 a 23.00 horas.
Precio medio (sin vinos): 45-50 euros (hay un menú con siete platos para compartir, dos postres, agua y café por 39 euros).

 

 

Ferran Imedio
Ferran Imedio

En los últimos dos años ha visitado más de 300 restaurantes, pero su colesterol sigue en niveles normales. Esta rareza sin explicación biológica le permite seguir escribiendo sobre gastronomía en El Periódico de Catalunya, donde antes fue responsable de la sección de Gente y ahora, de Cocina's de la revista 'On Barcelona'.

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