Tazas de café ‘espresso’ que son puro arte

Así como no sirve cualquier copa para catar un buen vino, no todas las tazas sirven para disfrutar del mejor café. Como buena firma italiana, illycaffè siempre quiso hacer de ese disfrute una experiencia sensorial en la que la estética resultara primordial. Un cuarto de siglo después, hay que reconocer que lo ha conseguido. Sus tazas curvilíneas de un blanco impoluto que sólo mancha el rojo corporativo y las que componen la Art Collection de diseños numerados son ya icónicas.

“Hay gente que se ha metido las tazas aún con café en el bolsillo cual objeto de deseo”, cuenta el presidente Andrea Illy entre risas. Me lo creo porque sin haber llegado yo a tanto, sí conservo las que me regalaron bajo petición expresa chefs que las servían y aún sirven en su restaurante para poder ampliar así mi colección particular. Eso fue antes de que surgiera el ‘mercadeo’ digital y de que las tazas se vendieran en Amazon o Ebay. Ahora también se subastan en capitales como Nueva York, donde consta que se adquirió una sola taza numerada por 50.500 dólares. Nadie en la empresa recuerda quién rubricaba esa taza, pero sirva el dato para valorar su cotización en el mercado.

Uno de los espacios de la instalación de Bob Wilson por los 25 años de la illy Art Collection.

Un total de 111 artistas contemporáneos de todo el mundo han volcado su creatividad en la illy Art Collection, que este año conmemora su 25 aniversario en Venecia con una bellísima instalación a cargo del director de escena Bob Wilson. Su propuesta artística exhibe las tazas diseñadas hasta la fecha, incluida la suya propia con la que abre este post, así como esa fauna tan presente en sus obras. Los impactos visuales son continuos a lo largo del recorrido y apelan a la emoción por la vía de la nostalgia. Así lo sentí al reconocer las primeras tazas que llegaron a mis manos, las que aún me faltan, las que tienen su plato a juego, las que firmaron artistas que ya se fueron…
Si por casualidad pasáis por la capital del Veneto en los próximos meses, no os perdáis la muestra El plato huyó con la cuchara. Todo lo que puedas pensar es verdad en el Magazzini del Sale. Ahí permanecerá hasta el 16 de julio y es bastante probable que recale en el Guggenheim de Bilbao en el corto plazo.

Parte de la colección de tazas y platos diseñados por Pedro Almodóvar en 2009.

illycaffè, que dispone de un director de Arte en su plantilla, quería ofrecer de la mano de Wilson una retrospectiva que sirviera también de homenaje a colaboradores como Yoko OnoJulian Schnabel, David Byrne, Sebastiao Salgado, Kiki Smith, Marina Abramovic, Francis Ford Coppola, Haim Steinbach, Michelangelo Pistolero, Joan Subirachs y Pedro Almodóvar, entre muchos otros. Las anécdotas que rodean a cada uno de esos ‘fichajes’, así como el proceso de colaboración establecido con cada artista darían para un libro. Reitero de nuevo desde aquí que me encantaría leerlo.

Belén Parra
Belén Parra

La primera vez que se sentó a una mesa para contarlo en las páginas de El Mundo aún no se comía bien en los hoteles. Ha probado las mieles del oficio en una editorial gastronómica y en congresos especializados. Mata el hambre y la sed con las historias que encierran restaurantes, cocineros y emprendedores del buen vivir.

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