Tres bodegas viejunas y auténticas para tomar el vermut

En Gastronomistas somos fans declarados del vermut. Si ayer os decíamos las Siete cosas que debes saber para ser un ‘vermut lover’, hoy nos vamos de ruta por tres de los bares con más solera de Barcelona. Ese tipo de locales clásicos, de toda la vida, que ahora tanto se empeñan en imitar algunos nuevos bares que, pese a sus interiorismos retro, no logran ese halo original y esa atmósfera única. No están todos los que son pero estas tres bodegas viejunas y auténticas para tomar el vermut son algunas de nuestras favoritas:

Bodega Quimet, en Gràcia

Diminuto pero con mucho encanto, este local se peta con facilidad, sobre todo de gente joven. Cocina sencilla, sin pretensiones, pero rica y de calidad a un precio más que razonable. Algunas delicias de su carta para acompañar su vermut casero: tabla de embutidos y quesos, papas arrugadas, combinado de conservas… y su gran hit, el pulpo. También cuentan con una gran variedad de vinos a la vista (además de a granel), así que ni falta te hace la carta, señala el que quieres tomar y listo. La decoración tampoco habrá cambiado tanto desde su apertura, en 1954, con suelo hidráulico, neveras antiguas de madera, toneles de vino y mesas de mármol. Muy fans.

Vic, 23. Barcelona.

Salvat, en Sants

Presumen de servir unas anchoas caseras exquisitas, de las mejores en Barcelona. También de su cerveza negra. Además de sus famosas anchoas, puedes completar el aperitivo con boquerones, mojama (con unas almendras tostadas y saladas de escándalo), tortilla de patatas (tienen una versión con botifarró), latas variadas, croquetas… Lo bueno del Salvat es que al situarse en un barrio menos turístico, aquí se libran de los guiris y disfrutan de una parroquia variada, local y con ganas de pasar un buen rato. Abierta desde 1880, sus recientes nuevos dueños han mantenido el espacio tal cual, con sus mesas de madera, su pared de azulejos, sus toneles y esa barra con historia donde acodarse sin prisas.

Andalusia, 2. Barcelona.

El Xampanyet, en el Born

Si no te molesta codearte con turistas, debes dejarte caer por esta bodega clásica del barrio del Born, cercana al Museu Picasso. Lo bueno es que a pesar de haberse convertido en un punto turístico ha sabido mantener su espíritu de bodega auténtica, con esa decoración abigarrada -donde no faltan detalles castizos como las botas de vino colgando, las frases casposillas- y con esa atmósfera que solo se consigue con la pátina de los años. Abierta bajo otro nombre en 1929, más famoso que el vermut es aquí la bebida que le da nombre, un espumoso suave ideal para pedir junto con un buen jamoncito y una ración de pescaíto frito.

Montcada, 22. Barcelona.

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Somos gastrónomos y periodistas. En una palabra: gastronomistas. Escribimos sobre gastronomía popular con lenguaje popular. Trabajamos en periódicos, en revistas de cocina y de tendencias, en plataformas digitales, en editoriales gastronómicas, en agencias de comunicación... Escribimos sobre restaurantes, cocineros, coctelerías, vinos, libros, recetas, exposiciones, rutas, viajes, hoteles con mesa y mantel… Nos gusta tanto comer y beber como contarlo.

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