El vino del desierto (de Los Monegros)

En el desierto de Los Monegros, donde están mis raíces, tenemos unos paisajes y unos atardeceres fascinantes, además de muy buena gente, pero ¿vino? Vino, no. O mejor dicho: pensaba que no. En Huesca son de sobras conocidos los del Somontano, que se elaboran en la zona de Barbastro, pero entre los cultivos de la comarca monegrina los viñedos prácticamente brillan por su ausencia. Hasta que llegó Fernando Mir, un joven emprendedor (y soñador) apasionado por el mundo de la enología que no sólo se ha empeñado en hacer vino allí, sino que además se ha propuesto que sea bueno. Su bodega DCueva, el vino del desierto, elabora en tierras de Lanaja dos caldos: el blanco Duna y el tinto Sed.

fernando mir
El alcalde de Castelflorite presentando al emprendedor vinícola Fernando Mir.

A Fernando lo conocí la pasada Semana Santa en una cata de vinos que organizó en mi pueblo, Castelflorite, donde nos explicó su proyecto con un entusiasmo contagioso. Por lo visto, Los Monegros contaba hace décadas con cinco mil hectáreas de viñedos y con un vino de prestigio. En los años 50 se va perdiendo la cultura vinícola hasta llegar a las actuales 265 hectáreas. Lo cierto es que las condiciones de la zona son muy propicias para la vid, que puede expresar mejor su carácter gracias a: una tierra “de Marte” (un terreno agreste, de secano, desértico), un clima de contraste (con inviernos bajo cero y un sol de castigo en verano), un cierzo que se convierte en el mejor fungicida natural y las lluvias, escasas y tormentosas. Como resultado: vides sufridoras, preparadas para dar una buena uva.

FACHADA BODEGA DCUEVA - DMONEGROS rec
Fachada de la bodega familiar DCueva, en Lanaja.

En 2001 Fernando Mir decidió plantar una pequeña plantación en el pueblo de su padre, Lanaja, al principio únicamente como hobby. Pero le picó el gusanillo. Y tras acabar sus estudios empresariales en su ciudad, Zaragoza, se plantó en La Rioja para aprender del mundo de los vinos y dar el paso decisivo para profesionalizarse. Así nace su pequeña bodega familiar, DCueva, con apenas cuatro hectáreas de viñedos cien por cien de secano y con variedades típicas de la zona: garnacha (también en su versión blanca), cariñena (mazuelo), alcañón (una uva blanca autóctona); y alguna francesa como syrah, viognier y chardonnay. Con una formación en vaso, al abrigo de la Sierra de Lanaja, abonos orgánicos (en proceso de certificación como cultivo ecológico), una vendimia manual (cada variedad se recoge a su debido tiempo) y una producción totalmente artesanal, nacen sus vinos. De hecho, Fernando sigue bien el ejemplo de Juan Palomo: incluso el embotellamiento es manual, “mi gimnasio particular”, explica entre risas. “Hago un vino de autor, todo lo hago yo, y si bien no pertenecemos a una Denominación de Origen, contamos con la imagen de marca de Los Monegros”, comenta. En la zona hay alguna otra pequeña bodega pero DCueva es la única a nivel legal, según nos dice.

vinos sed y duna
Los dos vinos que elaboran en DCueva: el tinto Sed y el blanco Duna.

En cuanto a sus vinos, Duna 2013 lo presenta como “un vino blanco para gente de tintos”. Ciertamente es un caldo con volumen, envolvente, cuyo sabor perdura. Está elaborado con un 80% de garnacha blanca (“de las pocas bodegas que usan tanto porcentaje de esta variedad”, asegura) y un 20% de alcañón. En cuanto al tinto Sed 2012, se hace con un 50% de garnacha, 35% de cariñena y 15% de syrah, envejecido ocho meses en barricas de roble americano. También con volumen, se presenta sedoso, un poco astringente y “con garra”. Resultó finalista en el concurso Nariz de Oro 2013. Cuestan unos 8 € cada uno en venta directa. Aunque se distribuyen mayoritariamente en Huesca y Zaragoza, puntualmente se pueden encontrar en otros sitios. Claro que solamente elaboran 1700 botellas del blanco y unas 6000 del tinto. “Somos una bodega de juguete”, nos dice su dueño. Una bodega de juguete que, por cierto, está abierta al enoturismo con visita a los viñedos, a la bodega, curso de iniciación a la cata de vinos y maridaje monegrino (12 € persona, previa reserva). Una buena excusa para conocer una comarca que es mucho más que un festival de música electrónica y que presenta unas panorámicas llenas de contraste y encanto que no todo el mundo sabe apreciar.

Bodega DCueva

Las Peñas, 8. Lanaja (Huesca).

Tel. 974 574 006

 

Isabel Loscertales

Isabel Loscertales

Prueba nuevos restaurantes con la misma pasión con la que devora un buen libro o visita una expo. Responsable de la sección de cultura y ocio en la revista Woman Madame Figaro, trata de descubrir nuevas tendencias y de promulgar que lo culinario está de moda.

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