Gastropasión 2022 merece un viaje gastro a Zaragoza en Semana Santa
Ciudades Comer

Gastropasión 2022 bien vale un viaje gastro a Zaragoza

Nuevo y excitante viaje gastronómico a Zaragoza, una de nuestras ciudades fetiche porque el nivel de los restaurantes es cada vez mayor y porque los maños son realmente súper amables. Esta combinación ganadora se puede comprobar a diario, pero aún más y mejor en citas tan señaladas como Gastropasión, que del 9 al 18 de abril reunirá más de 40 restaurantes. Habrá tres fórmulas: menús a precio cerrado a base de potajes, cocidos, guisos, bacalao, buñuelos, arroz con leche… con bebida incluida; platos de bacalao, y torrijas.

El bacalao de El Molino de San Lázaro, del que te contaremos más adelante.

Como ya empiezo a ser un habitual de los restaurantes zaragozanos, cuatro de ellos han tenido a bien servirme, ¡en primicia mundial!, los menús y platos que van a presentar en Gastropasión 2022. Todos ellos, como los demás, cuentan con algún alimento o producto perteneciente a una marca de calidad diferenciada del Gobierno de Aragón.

Estos son los cuatro restaurantes que he visitado antes o después de hacer turismo por la ciudad, cuyos atractivos también merecen la visita. Dejo algunas anotaciones sobre sus encantos al final de este post. Porque no todo va a ser comer…


El Molino de San Lázaro

Para quien quiera algo bucólico sin salir de la ciudad, es más, con el Pilar a la vista, que vaya a El Molino de San Lázaro. Cuando hace buen tiempo su terraza junto al río es una gozada pero también mola, y mucho, su sala interior, donde verás vigas de madera de este edificio levantado en 1872 sobre las ruinas del molino más antiguo de la ciudad, documentado desde 1568 (ahí verás los restos de dos muelas del molino).

Lo que fue un molino es ahora la sala del restaurante El Molino de San Lázaro.

Para Gastropasión 2022, han preparado un menú por 35 euros, que incluye vino de la DO Campo de Borja, cerveza, refresco de cola o agua. El festival empieza con una menestra de verduras al dente bañadas en un caldito de acelgas, un arroz cremoso de cigalitas de sabor potente y grano perfectamente cocido, una pieza enorme de bacalao skrei con calçot con romesco y panna cotta coronada con una reducción de caldo de bacalao. De postre, una torrija esponjosa y jugosa recubierta de yema de huevo tostada aderezada con leche y dulce de leche.

La torrija de El Molino de San Lázaro que le habría gustado al mismísimo San Lázaro.

Lo bueno de El Molino de San Lázaro es que solo trabajan con menús, así que nunca tendrás sorpresas a la hora de pagar. El de 25 euros, sin bebidas, que sirven de miércoles y domingos al mediodía y de jueves a sábado y festivos al mediodía y por la noche lleva cuatro entrantes para compartir como arroz cremoso de cigalitas y croquetas de jamón ibérico, y un principal a elegir (solomillo Wellington de atún, canelón de pollo a l’ast con bechamel ligera, albóndigas de ternasco con chilindrón de curry) y un postre artesano a elegir. Y el de 18 euros, de miércoles a viernes al mediodía: aperitivo, un entrante y un segundo con postre y pan pero sin bebida.

El Molino de San Lázaro. Paseo de la Ribera, 22. Teléfono: 976 394 108.

elmolinodesanlazaro.com


Tajo Bajo

Qué suerte tenemos los que visitamos Zaragoza de encontrar, en el epicentro turístico de la ciudad, es decir, en la mismísima plaza del Pilar, restaurantes con propuestas asequibles, divertidas y muy bien hechas como la de Tajo Bajo. Desde que entras te das cuenta de que no es un lugar para guiris donde llenar el buche de cualquier manera.

Tajo Bajo es un local desenfadado. Y mola.

Aquí te darán platos para compartir modernos y creativos pero sin pasarse porque se entienden y están muy ricos. Los elaboran con muy buen producto aragonés y están muy bien ejecutados. Se nota que pertenece a los mismos dueños que La Flor de Lis, del que te hemos hablado en otro de nuestros posts sobre Zaragoza, y que es un éxito absoluto desde que abrió.

El sensacional, repetimos, sensacional, fish & chips de bacalao de Tajo Bajo.

Un magnífico ejemplo de su cocina es el plato que proponen para Gastropasión 2022: el generoso (en cantidad) fish & chips. Lleva bacalao empanado y patatas que se aderezan con allioli de aceituna negra y mojo de tomate seco de Caspe. Un toque justito de picante, una fritura en su punto exacto, nada aceitoso… Cuesta 10 euros. La Cuaresma puede ser moderna y enrollada, como la torrija con helado de guirlache y peta zeta de chocolate, con la que también participan en Gastropasión 2022.

Si quieres más, dale al tajo bajo de ternera, una costilla asada a baja temperatura que de tan tierna se despieza con cuchara, al canelón XXL de pollo al chilindrón con bechamel de azafrán y un poco de jamón crujiente por encima que sirven en un plato hecho por Atades (una fundación que trabaja con personas con síndrome de Down), y a las ‘Pilaritas’, que son tiernas y jugosas costillitas de ternasco de Aragón a la milanesa con patatas fritas.

Tajo Bajo. Plaza de Nuestra Señora del Pilar, 7. Teléfono: 976 295 964.

grupovaquer.com/portfolio/restaurante-tajo-bajo


Sidrería Begiris

Aviso para navegantes: en Sidrería Begiris estarás poco tiempo sentado porque irás y vendrás continuamente de la mesa a las kupelas de las que manan las sidras.

Es abrir el grifo y desenfundar el vaso para no dejar ni gota de sidra.

Qué divertido es el ambiente que se vive, qué algarabía y buen rollo desprende la gente vaso en mano dale que te pego, charlando y riendo en las mesas de madera comunales, acudiendo a la llamada del camarero avisando que hay sidra al ‘txotx’ (o sea, que va a abrir unos cuantos grifos para que se pueda probar las nueve variedades que tienen en kupelas repartidas en la sala, en el patrio trasero y en el sótano). La verdad es que vale la pena llegar hasta allí, porque está un poco apartado del centro.

Las crepes de txangurro en pasta filo y la crema de bogavante.

Queda claro, pues, que aquí probarás el menú de Gastropasión 2022 con más marcha de los cuatro restaurantes seleccionados en este post. Esta es su propuesta: como entrantes, crepe de txangurro en pasta filo y crema de bogavante para mojar el rollito crujiente y los dedos de lo sabrosa que está; ensalada de tomate ibérico (puro caramelo), piparras en vinagre, pimiento de piquillo, cebolla dulce, sardina suaaaavemente escabechada y aceite del Bajo Aragón, y taco de queso curado DO Teruel a la brasa (calorías con alegría que quemarás en tus viajes de ida y vuelta a la kupela para abrevar).

El calamar de potera a la brasa de la Sidrería Begiris.

Para el principal puedes elegir entre tacos de bacalao con corazones de alcachofa en tempura, calamar de potera a la brasa con verduritas en tempura y un pulpo a la brasa sensacionalmente tierno. De postre, una ligera torrija de brioche sobre crema inglesa. Para beber, toda la sidra que quieras, vino Flor de Añón tinto de la DO Campo de Borja y agua. Y todo por 30 euros. ¿No es para animarse?

Si quieres ir en otras fechas a las de Gastropasión 2022, apunta esta recomendación (la tortilla de bacalao es la estrella de la casa) y esta información práctica: abre de domingo a jueves solo los mediodías y viernes y sábado al mediodía y por la noche. El menú de mediodía cuesta 13,90 euros con una botella de sidra incluida. También están el menú de calçots por 26,90 con sidra sin límite, el menú Sidrería (29,90), el menú Txuleta (59,50 euros, con un txuletón madurado de un kilo) y el menú vegetal para veganos y vegetarianos (26,90).

Sidrería Begiris. Calle de Inocencio Ruiz Lasala, 52. Teléfono: 691 660 055.

sidreria-begiris.com


La Jamonería

No te confundas con este local de la zona de las universidades porque su nombre no lo dice todo. En La Jamonería no solo te servirán jamón del bueno cortado a la perfección sino cocina tradicional con producto excepcional.

Félix Martínez, jefe de La Jamonería, desgastando el cuchillo de la mejor manera posible.

Sabiendo quién lo dirige entenderás mejor de qué hablo: Félix Martínez fue campeón de España de corte de jamón de 1998 y su familia tuvo El Francés, un restaurante con estrella Michelin hace bastantes años en Villanueva de Gállego. De modo que el oficio del personal y la calidad de su carta es innegable.

 

El menú Gastropasión 2022 que propone cuesta 35 euros con bebidas e incluye: como entrantes para compartir, corazones de alcachofas de la ribera del Ebro con textura de flan que son puro umami y que se aderezan con almendras de Caspe laminadas; anchoas de Santoña en salmuera con aceite de oliva virgen extra del Bajo Aragón, y unas cremosísimas croquetas de cigala con harina de Tardienta.

Chipironcitos rellenos de arroz en salsa negra. Muy ricos.

Para el principal puedes elegir entre el carpaccio de atún con camarones crujientes y trocitos de mango, alga wakame, pipas de calabaza y semillas de amapola; el bonito, fritada y boletus, y los chipironcitos rellenos de arroz en salsa negra con un agradable punto picante. De postre, tocinillos de cielo, torrijas clásicas o helados artesanos (¡hay de romero y de regaliz!).

Nos hicieron unas natillas personalizadas… y nos emocionamos con la sorpresa.

Probé el menú y me quedé con ganas de más. Será porque Félix me sorprendió y emocionó con unas natillas personalizadas con el logo de Gastronomistas (las hace al gusto del cliente), porque monta cenas para grupos en las que da clases de corte de jamón, porque regala los huesos de las patas que gasta o porque el QR de su carta te lleva a un original y divertido vídeo en el que presenta el menú Grandes Éxitos (34,90 euros).

La Jamonería. Calle de Bruno Solano, 16. Teléfono: 976 566 268.

lajamoneria.es


Dónde dormir en Zaragoza

Patio interior del Hotel Avenida.

Para dormir, te recomiendo el hotel donde estuve yo, el Hotel Avenida (hotelavenida-zaragoza.com). Se trata de un tres estrellas de aires ibicencos con precios asequibles (en temporada baja, a partir 45-50 euros la habitación individual y de 55-60 euros la habitación doble, ambas sin desayuno).


Lo que hay que ver en Zaragoza

Entre comidas y cenas, busca tiempo para visitar algunos de los ‘hotspots’ de Zaragoza, y ya de paso quema algunas calorías. Esto es lo que hice yo en un par de días.

Mola mucho entrar en el Mercado Central, una obra de 1903 hecha con hierro y vidrios y que alberga en su interior numerosos puestos de comida con unos precios de escándalo (baratísimos, quiero decir) y algún que otro sitio para comer o cenar algo.

En el Mercado Central fliparás con la calidad y los precios de los productos.

Flipa con La Aljafería, el palacio musulmán más al norte de Europa que ahora acoge las Cortes de Aragón y cuya torre del Trovador inspiró a Verdi para situar la trama de la ópera ‘Il Trovatore’.

Tienes que ver sí o sí, la Basílica del Pilar, y buscar el sitio donde cayeron dos proyectiles durante la Guerra Civil. Y ver las dos cúpulas que pintó Goya. Y subir a la torre de San Francisco de Borja, que con sus casi 100 metros de altura era el punto más alto de la ciudad hasta que hace poco un edificio de pisos junto a la estación de Las Delicias lo superó por poco. De noche, el monumento visto desde el puente de Piedra es ma-ara-vi-llo-so.

El Pilar, de noche, es mágico.

Si vas a la plaza del Pilar, verás también la sede del Ayuntamiento, la Lonja (el edificio público más antiguo de la ciudad, data de mediados del siglo XVI) y La Seo, la primera catedral de Zaragoza y una de las obras cumbre del estilo mudéjar, declarado Patrimonio de la Humanidad (una de sus paredes me parece muy pero que muy instagrameable).

Junto a La Seo está el Palacio de la Real Maestranza, un edificio renacentista súper bien conservado por donde aparece el rey Felipe VI cuando se celebran asambleas, y asómate al teatro romano de Caesaraugusta (la ciudad se llama así en honor a César Augusto, que mandó fundarla), que tenía 22 metros de altura.

 

Me quedó pendiente visitar el Museo Goya, el Museo de Zaragoza y el Museo Pablo Gargallo, el Parque Grande José Antonio Labordeta, el Patio de la Infanta, la Zona Expo (ahí están el Pabellón Puente, de la arquitecta Zaha Hadid, el Palacio de Congresos, la Torre del Agua, la Pasarela del Voluntariado y la escultura del Alma del Ebro, de Jaume Plensa) y el Parque del Agua Luís Buñuel. Será en la próxima visita.

Ferran Imedio

En los últimos dos años ha visitado más de 300 restaurantes, pero su colesterol sigue en niveles normales. Esta rareza sin explicación biológica le permite seguir escribiendo sobre gastronomía en 'Cata Mayor', el canal especializado de 'El Periódico de Catalunya', y en 'On Barcelona', la sección de ocio del mismo diario. Antes, había sido responsable de la sección de Gente, donde ya contaba qué se cocía y qué se comía por ahí.

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