Un hostal de los de toda la vida

El comedor
El comedor

Me lo reveló a media voz el último día que fui a Els Casals, sin duda alguna uno de mis restaurantes favoritos. “Desde mayo llevamos una ‘fonda‘ (hostal) como las de toda la vida aquí cerca, en Sant Maurici“, me adelantó Oriol Rovira, el chef del restaurante más campestre de los que tienen estrella Michelin en Catalunya. “Sencillo”, me advirtió: “Macarrones, fricandó, carne a la brasa… Cocina de toda la vida, sin complicaciones, pero buena”. Y hace unos días me vino bien pasarme por allí, como quien no quiere la cosa. Cabe decir que los precios que me había dado Oriol me lo pusieron fácil, a la hora de decidir que iba: entre semana, el menú de mediodía sale por 12 euros y, de viernes a sábado, por 15 . Todo ello me llamaba mucho la atención.
La ‘fonda‘ en cuestión es el Hostal Sant Maurici, que ocupa una de las tres o cuatro casas del núcleo de Sant Maurici de La Quar (en la comarca barcelonesa del Berguedà). Debe de quedar separado de Els Casals por seis o siete kilómetros. Ya se ve que es un rincón de aquellos donde se celebran o, por lo menos, se celebraban las tradicionales romerías de campo alrededor de una pequeña iglesia. El local, que fue reformado el año pasado, respira este aire absolutamente rural. Esto es porque la reforma no fue nada agresiva: el suelo de baldosas rústicas, las vigas, el mobiliario… Todo fue recuperado y repintado, pero apenas sustituido. “Y los platos y las copas, de duralex auténtico “, me insistió Oriol, como para dejar claro que aquí se puede desprender de las formalidades exigidas en los restaurantes de alta gastronomía. “Aquí se viene, sobre todo, a comer”, sentencia. Y en la mesa sirve un porrón de vino (un Montsant que compra a granel en Alsina, un distribuidor manresano) con el sifón al lado para poderlo mezclar. Manteles y servilletas de papel. Y todo ello, al estar tan desprovisto de lujos, resulta máximamente confortable .

¡Menudos tomates!
¡Menudos tomates!
La ensalada de la casa
La ensalada de la casa

Ese día Oriol estaba de casualidad: “Hemos tenido una semana llena al 100% y he venido a echar una mano, pero mi sitio está en Els Casals“. En el hostal atiende un pequeño equipo de gente de la comarca, amabilísimos todos, que trata a los clientes con la cercanía que se espera de estos establecimientos. En la cocina, Marçal se encarga de gobernar los fogones. Oriol le confió esta responsabilidad después de trabajar con él en el otro restaurante. Y Marçal, 21 años cargados de energía, se prestó a ello.
¿Qué probamos de su cocina ? Una ensalada de tomates de Cal Rovira (la explotación agrícola de la familia de Oriol): tomates cereza, tomates teta de monja (vaya con el nombrecito), tomates verdes... Otra ensalada, la de la casa, “porque cada casa tiene una ensalada propia”, dice. La suya es la de alubias, verduras del huerto y panceta y sobrasada de Cal Rovira, que a estas alturas ya son famosísimas en muchos de los grandes restaurantes de Catalunya. Trinxat, costillas de cordero (de un ganadero del pueblo) a la brasa con alioli, manitas de cerdo a la brasa con mostaza a la antigua, fricandó… Sí, platos del recetario de siempre, pero con el atractivo irresistible del producto con el que los elaboran, compartido esencialmente con lo que se cocina en Els Casals. Hay que tener en cuenta que el restaurante gastronómico de Oriol Rovira debe ser el único del mundo que se abastece con 87 —lo habéis leído bien , 87— ingredientes de producción propia, todos cultivados, criados y elaborados en Cal Rovira de Sagàs.

El fricandó
El fricandó

El flan con nata casero de postre y una copita de vino dulce habrían puesto el punto y final a esta comida de campo, si no fuera porque, después, tuvimos que pasearnos un buen rato por los bosques de alrededor antes reemprender el camino. Aunque también mereció la pena, la verdad.
Boletaires‘: ahora que llega la temporada alta de setas, apuntad esta dirección. Encima del restaurante, hay seis habitaciones —tan rústicas como el comedor— para pasar la noche. Una había pertenecido al temido maquis Marcel·lí Massana. El Hostal de Sant Maurici es un lugar con historia o, al menos, con recuerdos: Oriol Rovira rememora sus meriendas de los veranos de infancia. Ahora no quiere traicionar esa evocación y, gracias a ello, esta ‘fonda‘ tan de toda la vida es única.

Lo mejor: que te sirvan cocina sencilla con producto excelente y en un entorno como aquél… Y a precios, esta vez sí, auténticamente populares.

Lo mejorable: ya está previsto cambiar los cuadros ‘kitsch’ de las paredes (que, bueno, tampoco desentonan tanto) por fotografías de escenas rurales de la familia Rovira y sus vecinos, que el abuelo de Oriol retrató durante décadas.

Precios: 12 euros (menú de mediodía laborable) / 15 euros (menú de mediodía de viernes a sábado).
Habitaciones: 48 euros/noche (habitación doble, incluye desayuno).También sirven desayunos y cenas.
Abierto cada día del año.

Hostal de Sant Maurici
Ctra . BV- 4636
La Quar (Barcelona)
Tel . 628 62 23 95/93 824 20 00
info@hostalsantmaurici.com

Josep Sucarrats
Josep Sucarrats

Lo más fácil es que os lo encontréis comiendo, escribiendo o hablando, tres de las actividades que más le gustan practicar. Director de la revista gastronómica Cuina, también es colaborador habitual de Catalunya Ràdio, de la revista Time Out Barcelona y de varios medios más. Es coautor del libro ‘Històries de la Barcelona Gormanda’ (Angle Editorial, 2014) y de 'Teoria y práctica del vermut' (Now Books, 2015).

1 Comment
  1. La costra web diu obert tots els diésel del any,aquí amb molt es ganes de visitar-vos ens em queda también les gañes,un altere día sera

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