Los nuevos restaurantes que deberías probar YA en Barcelona

7 restaurantes que deberías probar YA en Barcelona

Los restaurantes de Barcelona que incluimos en este post abrieron en su mayoría a finales de 2021, por lo que no nos dio tiempo de valorarlos entre las mejores aperturas del año.
Los menos también son relativamente nuevos, si bien con las continuas restricciones a la Hostelería difícilmente retomaron la normalidad que todos ansiamos ahora.

Unos y otros merecían por tanto un post en el que diéramos cuenta de lo bien que lo hacen.
Verás que hay cocinas para todos los gustos y sitios para todos los bolsillos.
En cualquier caso, todos recomendables. Si no, ya sabes que no los compartiríamos.

Ahí va esta otra selección de restaurantes digamos ‘novísimos’ de Barcelona, listados por orden alfabético:

 

Alēia

El chef Paulo Airaudo llega al hotel Casa Fuster de Barcelona casi al tiempo que celebra la segunda estrella para el Amelia de San Sebastián en la última gala Michelin.
Junto al chef residente, Rafa de Bedoya -a quien conocimos en el LU Cocina y Alma de Jerez- conforman una pareja muy bien avenida en cocina.
Lo decimos por la impecable ejecución de los platos que componen su menú degustación -más o menos largo si vas al mediodía o por la noche-.
Los sabores nítidos que caracterizan la cocina de Airaudo se ven enriquecidos por el arte -léase en andaluz- de Bedoya, que realza cada creación con infusiones, fondos y salsas de contraste que apelan también a sus raíces.

Memorables son el agua de tomate aliñado, el gazpachuelo de anchoa, el caldo de jamón ibérico para el flan salado japonés, la beurre blanc aligerada con una reducción de suquet… Querrás mojar el pan de Triticum con cada elaboración líquida, si bien éste se sirve aquí como plato único. Como recordábamos de nuestro primer Amelia.
Con tuétano y mantequillas caseras, por eso.

Un restaurante sin duda para el homenaje con vistas y el brindis con arrojo en las copas. Porque la surtida bodega -más de 200 referencias- a cargo de Sergio Lieberman, ofrece múltiples y agradables sorpresas.

Passeig de Gràcia, 132.
603 590 903
90€ / 120€ 

 

Café de Paris

Da gusto cuando un histórico al borde del cierre recupera todo su esplendor gracias a jóvenes emprendedores.
Gente también de solvencia contrastada como la del chef Jordi Cunill, un (casi) treintañero que ya cuenta con restaurante propio en Sant Feliu de Codines.

En la zona alta de Barcelona reinventa el clásico venido a menos y que él confía llevar a más. Por lo pronto lo está consiguiendo desde el respeto a platos de siempre como los Garbanzos Luis, ¡50 años en carta!, o las carnes de corte y estilo francés; así como con apuestas personales para todos los públicos.

Desde su rusa, sus bravas laminadas y bien condimentadas, a las croquetas XL de cochinillo pibil, miel y chipotle, o la pasta trufada que tan pronto llega de Italia, se agota.
De postre, flan de coco o tarta de queso; ambos caseros.

Nos gusta la cocina vista, el esmero puesto para con todo, el servicio de sala también veterano y sus cócteles, ideales para cuando el restaurante disponga -ojalá pronto- de su amplia terraza.

Mestre Nicolau, 16.
93 200 19 14
40€ 

 

Durango Diner

Qué nos gusta un diner en Barcelona… Sobre todo, por lo que poco que abundan. Un local de cocina ininterrumpida de la mañana a la noche, a cargo de los hermanos Magid y Mani Alam, emprendedores natos que entrevistamos por aquí no hace mucho tiempo.

En lo que era su antiguo Fish&Chips Shop del Eixample han vuelto a dar con la fórmula ideal para invitar a entrar tanto al barcelonés como al turista.
Atmósfera retro, ambiente tranquilo, luces bajas, cócteles del gran Jordi Baques y platillos para compartir a bocados.

Todos nos retrotraen a épocas pretéritas y remotos lugares para evadirnos a través de la mesa. Lo hicimos con sus Tomates verdes fritos, muy ricos, pero también con sus tacos de magret de pato con profusión de salsas que también sirven con sus smashed burguers, acompañadas de patatas fritas.

Los martes como hoy están reservados para los más sofisticados, puesto que se celebra la Oyster Happy Hour a base de otras a 1€ y champagne del bueno.
El resto de la semana, pídete un bocata de ostras fritas.

What else?”, que diría aquél.

Aribau, 18.
931 25 34 48
35€ 

 

Ikoya

Ahora mismo es la izakaya más singular del barrio de Santa Caterina. Justo enfrente del colorido mercado, Iñaki de Viñaspre -osease, el Grupo Sagardi– y Hideki Matsuhisa -del Koy Shunka– han materializado su alianza.

Una unión empresarial y amistosa con la que ofrecen cocina de aúpa bajo una visión (y gestión) de negocio brillante.

Larguísima barra, robata al frente y mesas bajas para comer lo que te plazca, según el momento. Con un producto tan fresco como para tomarlo en crudo en su sushi; en su finísima tempura, o en esos platos que siguen en la ‘factoría Koy’ desde el primer día.

Uno de sus chefs de toda la vida, Jaume del Río, nos preparó un festín considerable con producto de temporada, que él maneja como nadie junto a las brasas.

Para nota: el Apionabo con tupinambo, el Wagyu Sukiyaki, y el Kakigori de postre.

También su cantina para la cata de sakes, que merece unas líneas aparte. La verás según entras a mano izquierda y necesitarás tiempo para leer con detenimiento su carta, tan detallada como trabajada a conciencia por el sumiller de la casa.
Déjate aconsejar y prueba lo que te sugieran; verás que no todas las referencias son megaetílicas.

Av. Francesc Cambó, 23. 
933 10 18 18
Desde los 20€ a unos 100€ 

 

Morralet

Cuando ya pensábamos que habíamos perdido el Petit Capet para siempre, el Morralet nos ha devuelto la sonrisa al ocupar su lugar en el mismo local del barrio de Gràcia.

El chef Armando Álvarez pasa así el relevo a su hermano Gonzalo, que regresa a Barcelona con todo un bagaje por Japón que ya querríamos para nosotrxs mismxs. De ahí las influencias niponas en muchos de sus platos.

Cocina de fondo con criterio y fundamento tanto en un mero plato de alcachofas confitadas, como en un mar y montaña a base de morralets y careta de cerdo. Muy buenos ambos.

 

Las sugerencias fuera de carta, la reducida pero selecta bodega, el servicio atento también en sala, el pan…

Razones para reservar no faltan.

Benet Mercadé, 21-23.
931 15 53 66
45€

 

Sergi de Meià

Alejado de la ciudad por un tiempo, que la pandemia ha puesto aún más en valor, el chef Sergi de Meià acaba de reabrir en Barcelona. Con su sentida cocina de siempre y un modelo de negocio que aspira a todo.

Esta vez con un socio que ha sabido hacerle entender que aquí siempre tendrá su público. Porque pocos cocineros reivindican tanto y con tanta ‘negrita’ a sus proveedores, de los que Sergi conoce nombres, procedencias y estilos. Y así lo (de)muestra cuando los ofrece y/o sirve, ya sea en el plato o en la copa.

Barcelona gana así un nuevo y reivindicativo restaurante slow food, con producto catalanísimo e híper próximo. La disciplina para con el oficio del Sergi de Monvínic permanece intacta.

En su restaurante homónimo, Sergi apuesta por la carta y los menús degustación -más o menos corto-. Por las mesas bajas y la barra para no perder ripio de nada.

Ahí comimos antes de despedir el año pasado.

Laforja, 83.
930 01 79 66
75€ 

 

The Green Spot (Diagonal)

Tras consolidarse como uno de los ‘mejores restaurantes de vegetales’ (sic.) del mundo, nos alegra comprobar cómo The Green Spot amplía su presencia en Barcelona con otro ‘localazo’, esta vez en uno de los tramos más apacibles de la Diagonal.

Prácticamente mimetizado con el entorno, este The Green Spot cuenta tanto con paisajistas como con un club que busca recuperar el tiempo que los barceloneses hemos perdido con la pandemia. Socializando, sobre todo.

La cocina retoma por ahora los enunciados que han hecho célebre a la casa e incorpora proteínas nuevas para desmarcarse también del local que lo precede.

De corte mediterráneo pero con numeroso guiños asiáticos, el chef ejecutivo del grupo presenta un listado de sugerentes propuestas, todas ‘salpicadas’ de verde, sabrosas y saciantes.

No te pierdas las croquetas con mahonesa de wasabi, la skordalia con pan a la brasa, los dim sum, los guisantes lágrima, el salteado de setas con berenjena, salsifís y miso blanco…

La sobremesa aquí es casi obligada.

Av. Diagonal, 593.
936 07 41 04
40€

Belén Parra

La primera vez que se sentó a una mesa para contarlo en las páginas de El Mundo aún no se comía bien en los hoteles. Ha probado las mieles del oficio en una editorial gastronómica y en congresos especializados. Mata el hambre y la sed con las historias que encierran restaurantes, cocineros y emprendedores del buen vivir.