El restaurante Ají convence a los inspectores de la guía Michelin

Ají se hace un hueco en la guía Michelin

No hace falta un post para decir que el restaurante Ají es uno de los mejores restaurantes de cocina peruana (en la variante nikkei) de Barcelona. Lo pienso yo, lo afirman mis amigos gastronomistas y lo certifican bloggers y periodistas gastronómicos de la ‘city’. Entonces, ¿por qué un nuevo post sobre el establecimiento que dirigen Santiago Forero y Alejandra Ormeño? Pues porque acudí a probar su nueva carta pocos meses después de haber recibido el Plato Michelin, distinción que otorga la guía francesa para destacar «una cocina de calidad».

Ojito, que ya estamos hablando de palabras mayores porque la ‘biblia roja’ no se destaca por ser precisamente benévola en sus valoraciones, y aparecer en ella, aunque sea en el escalón por debajo al Bib Gourmand (la ‘casi estrella’ Michelin) tiene mérito. Así que tocaba comprobar si se merece los parabienes. Y sí, vaya si se los merece. La nueva carta es ‘top’. Les auguro más y mejores éxitos si siguen por esta línea, en la que Forero inventa, adapta, juega con platos peruanos y japoneses e ingredientes de aquí y de allá.

El salto de calidad del restaurante es sensacional (y eso que Ají ya puso el listón alto cuando abrió en el 2014), con algunas creaciones que van más allá del típico ceviche (por cierto, el clásico lo bordan, es para chapotear de gusto en su leche de tigre) y el manido pisco sour (el suyo es redondo en forma, sabor y texturas).

¿Qué me sorprendió y gustó por distinto, por sabroso? Sobre todo, el concolón de arroz negro. La base es un arroz que se hace en un caldo con reducción de mariscos, pescado, ají amarillo y tinta de calamar y luego se seca en la sartén para que quede crujiente (parece un ‘socarrat’ pero no lo es). Por encima, calamares con cebolla caramelizada y pasta de ají amarillo, y adornando el conjunto ponen una salsa ‘ajiolí’ (un allioli de ají amarillo). Es una invención de Forero a partir de elementos peruanos.

En Ají, también disfruté la ostra soyu (un ostra ‘enriquecida’ con un tipo de soja menos salada), el dumpling de cordero estofado al cilantro con puré de judiones de acompañamiento y el nigiri a lo pobre.

El nigiri a lo pobre es un bocado es muy divertido: un huevito de codorniz con un filetito de carne de ternera y unas minichips por encima. Es una adaptación del lomo a lo pobre, que se saltea con los mismos ingredientes.

El producto es excelente, y se nota en el picantísimo tiradito de corvina al ají amarillo y el temaki de cangrejo, otros dos buenos ejemplos de su renovada carta.

Lo bueno del restaurante Ají, bajo el hotel Arts y junto a Casino Barcelona es que, además, tiene un menú de mediodía de 21 euros. Por eso es normal verlo siempre con tanto ambiente.

Ají

Calle de Marina, 19-21. Barcelona.
Teléfono: 93 511 97 67.
Horario: de martes a sábado, de 13.00 a 15.30 de 21.00 a 23.30 horas.
Precio medio: 35-40 euros (hay menú de mediodía laborable de 21 euros).

 

Ferran Imedio

En los últimos dos años ha visitado más de 300 restaurantes, pero su colesterol sigue en niveles normales. Esta rareza sin explicación biológica le permite seguir escribiendo sobre gastronomía en 'Cata Mayor', el canal especializado de 'El Periódico de Catalunya', y en 'On Barcelona', la sección de ocio del mismo diario. Antes, había sido responsable de la sección de Gente, donde ya contaba qué se cocía y qué se comía por ahí.

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