Blau BCN: ese canelón es para arrodillarse - Gastronomistas

Blau BCN: ese canelón es para arrodillarse

Pues sí. Decían que ese canelón era lo más. Y lo es. Con asado de pollo, ternera y cerdo, con ceps y foie, con trufa, y con una bechamel con caldo de pollo y trufa. Media ración, 6,5 euros. Plato, 12 euros. Pues sí. Lo probé y me arrodillé. Fue un gesto espontáneo que mezclaba placer, gusto, agradecimiento, veneración. Estaba en el restaurante Blau BCN, una de mis visitas pendientes desde hacía mucho, mucho tiempo.

Todo gastrónomo tiene apuntado en su libretita lugares a los que ir y que, por una cosa o por otra, nunca acaba de visitar. Es mi caso con el restaurante Blau BCN. Llegó a Barcelona en el 2008 y se oyó hablar de él. Mucho y bien. Y al cabo de uno o dos años, dejó de hacer ruido, mientras en mi libretita estaba ahí apuntado. Pasó el tiempo, pasaron los restaurantes, fui apuntando nuevos locales en la lista de los sitios a los que espero ir algún día y aún no he ido… Y, la semana pasada, cosas de la vida, acabé en el restaurante de Marc Roca, ese crack.

restaurante blau bcn 10Un cocinero que trabaja con buen producto y que trabaja bien el buen producto, que no es la misma cosa. Un cocinero que fue profesor de cocina. Dejó las aulas, no podía con todo. Da igual, porque imparte magisterio en cada plato. Hace mucho que abrió en Barcelona; da igual, no hace falta estar siempre pendiente de la actualidad , de nuevos locales; cuando se trata de restaurantes como Blau BCN todo eso pierde sentido. Y como no hemos hablado aquí de este establecimiento, ya tocaba. Eso sí, aproveché la visita para probar alguno de los platos de la nueva temporada que acaba de estrenar.

Os lo resumo antes de compartir con vosotros los platos que probé. Cocina mediterránea con sabores puros y reconocibles, con cocciones perfectas, platos muchísimo más ligeros de lo que podría imaginarse, platos que a menudo se ofrecen en medias raciones, menús degustación a precios populares en los que hay que dejar aconsejarse por el chef… Sentáos en el pupitre, que llegan los platos del ‘profesor’ Roca

 

restaurante blau bcn 6Salmón marinado con soja aceite de jengibre
Sencillo pero definitivo, refrescante, bien parido, con escarola y aguacate. Y buena materia prima, claro.

 

restaurante blau bcn 5Sardinas
Tiernas, agridulzonas gracias a la chalota y al vinagre de Jerez con que las cocina y sirve. Imagino que este plato tiene un punto nostálgico: el mar, Begur, donde tenía un restaurante desde 1997 hasta que echó el ancla en Barcelona…. Uno de sus clásicos. Están ligeramente rebozadass, pasadas por el hielo antes de freírlas para que tengan el punto perfecto.

 

restaurante blau bcn 4Ensaladilla de ibéricos
Otro clásico. Que no os confundan los trozos grandes de esta ensaladilla rusa sui generis, porque es de una ligereza que sorprende. Lleva judías, huevo duro, alcaparras, tomate, atún, zanahoria, orégano… y por encima una mayonesa hecha con el aceite de atún y jamón. Hummm, es perfecta. Nada pastosa, suave, ligera.

 

restaurante blau bcn 3Terrina de foie
Coronada con una gelatina de vino de Banyuls (sur de Francia). Parece un postre, por la forma, el color, la presentación (esos fresones…). Parece un brioche de chocolate pero es un plato nuevo, como el salmón, de la nueva carta de primavera. Sabor largo.

 

restaurante blau bcn 99Rodaballo al estilo Pasajes
Un plato tradicional pero para nada carrinclón, que lleva guindilla, limón y una reducción de las espinas del propio rodaballo. Perfectísima la cocción del pescado, acompañado de maravilla por la guarnición. Sabroso, equilibrado, impecable, ligero. En definitiva, como lo es su cocina.

 

restaurante blau bcn 88Canelón trufado
El superventas de la casa, y con razón. Hecho con pasta fresca, relleno de carne asada de pollo, ternera y cerdo, ceps y foie, y con una bechamel con caldo de pollo y trufa. De los mejores que he probado, sin duda. Tradicional pero con un toque diferente. Es acabarlo y seguir salivando. Es pensar en él y seguir salivando. Es escribir sobre él y salivar otra vez. Lo apunto en mi lista de platos que hay que probar antes de morirse y que escribiré algún día (ahí estarán la caballa marinada con mango y los pies de cerdo de Casa Palet).

 

restaurante blau bcn 8Cheesecake
La prueba del nueve para saber si un postre está bueno es que me guste. Porque los postres no suelen gustarme. No soy de dulces, igual que hay quien odia el pescado o las cosas crudas o las ensaladas. Lo siento. A mí dadme un sorbete de limón y me haréis feliz. Así que cuando me ofrecen un cheesecake, arrugo la nariz. Pero los pruebo, porque todo hay que probarlo. Y el cheesecake de Blau BCN es cojonudo («me he vuelto loco hasta que he dado con la fórmula», me susurra Marc). Y esa fórmula incluye quesos gorgonzola, roquefort y manchego con romero. Cremoso, ligero, de sabor largo… Si os gustan los quesos pero no los pasteles, este es vuestro pastel. En serio.

 

restaurante blau bcn 7Mousse de fruta de la pasión con espuma de coco y sorbete de mandarina
Ganó el premio al mejor postre del mundo según el jurado del concurso que organizó Espai Sucre en el 2010. Una sinfonía de sabores y frescura en la que el cítrico, mi sabor favorito, se dejaba notar.

 

Lo mejor: ese canelón, ese rodaballo, esa mano que tiene el ‘profesor’ Roca… Y la carta de vinos, que cambia cada dos por tres y que cata personalmente para escoger esas joyas.

Lo mejorable: la entrada es demasiado discreta y poco visible  a pesar de que está pintada de azul, y los baños están en una zona de paso junto a la cocina y a la entrada por el lado del pasaje Pellicer (no de la calle Londres) con una puerta que se abre y se cierra cada dos por tres.

 

Blau BCN

Calle Londres, 89. Barcelona.
Teléfono: 93 419 30 32.
Horarios: de lunes a sábados, de 13.00 a 16.00 y de 20.00 a 23.00 horas.
Precio medio: 35 euros. Hay menú de mediodía por 22,5 euros, menú de noche de 30 euros (dos platos, postre y copa), menús degustación de 38 (4 platos) y 42 euros (6 platos).

 

Ferran Imedio

En los últimos dos años ha visitado más de 300 restaurantes, pero su colesterol sigue en niveles normales. Esta rareza sin explicación biológica le permite seguir escribiendo sobre gastronomía en 'Cata Mayor', el canal especializado de 'El Periódico de Catalunya', y en 'On Barcelona', la sección de ocio del mismo diario. Antes, había sido responsable de la sección de Gente, donde ya contaba qué se cocía y qué se comía por ahí.