La vuelta al mundo (comiendo) y sin salir de Madrid - Gastronomistas

La vuelta al mundo (comiendo) y sin salir de Madrid

Te quedas en la capital, vale. Pero, ¿quién te ha dicho que no vas a viajar? Lo harás a través del paladar y te ahorrarás atascos, colas para embarcar y PCRs. Aquí de lo que se trata es de disfrutar de la gastronomía internacional y tenemos muy buenos embajadores. Te chivamos ocho direcciones donde chuparte los dedos.

China: Asia Gallery
Esta es la versión desenfadada del mítico restaurante chino de lujo del hotel Palace. En el
corazón del barrio de Salamanca, este restaurante refleja una cocina honesta y
contemporánea. Todas sus elaboraciones son 100% caseras y no habrás estado si no has
probado sus míticos Sichuan dumplings con cerdo ibérico y salsa picante. De hecho, en su cocina tienen a una persona dedicada exclusivamente a preparar la pasta de los dumplings, rollitos o creps de pato laqueado. Que, por cierto, es otro de los platos top de Asia Gallery: pato cantonés, que está cocinado a fuego lento y frito solamente por un lado. Es mucho más ligero y se sirve igualmente con las crepes, puerro y salsa agripicante. El ambiente es muy acogedor y sentirás que estás en algún restaurante de Shanghái y Sichuan, donde están sus referencias culinarias.

Lagasca, 82. Teléfono: 91 613 16 61.

México: Iztac
En Madrid hay muchos y muy buenos restaurantes mexicanos. Pero hay uno que nos ha
robado el corazón: Iztac. Abrió hace tres años en el lugar que ocupó durante años México
Lindo, el primer restaurante mexicano que abrió en Madrid en 1959. Es el fiel reflejo de la
cocina mexicana, la más genuina y tradicional. Y esto, además de ser un honor para su
propietario, Jorge Vázquez, es una gran responsabilidad, porque hablamos de una cocina que fue declarada Patrimonio Invaluable de la Humanidad por la Unesco. Quien cruza las puertas de Iztac sabe que encontrará una carta cambiante que 2 veces al año representa una zona geográfica diferente del país azteca. Algunos platos son ya imprescindibles aquí, como el taco árabe (tortilla de trigo con lagarto de cerdo ibérico), el taco rosarito (con camarones) o el taco de machitos. También el aguachile negro de camarones o los fabulosos guacamoles resultan adictivos. Ya si lo maridas con un margarita, pues mucho mejor.

Plaza de la República del Ecuador, 4. Teléfono: 910 090 235.

Israel: Fayer
Ha sido toda una revolución en Madrid porque la cocina israelí escasea en cuanto a
embajadores culinarios se refiere. Fayer es uno de esos restaurantes que te enseñan más en cada visita. Aunque no se trata de un restaurante fusión, sí que ofrecen dos cocinas que se dan la mano: la israelí y la parrilla argentina. Nos centramos en la primera para degustar platos tan típicos como falafel, hummus, babaganoush, kibbeh con piñones (carne especiada con trigo bulgur), bureka de queso (una masa filo rellena de ricotta, haloumi y feta) o Lajmayin, una masa fina al horno con carne de ternera especiada, tomate, tamarindos y labneh. La carta es sencilla de entender porque está dividida en cuatro secciones: mezze y tannur (aperitivos y horno, donde están representados los entrantes o platos para compartir), ensaladas y guarniciones, parrilla y postres. En este último apartado, nos decantamos por el baklawa de almendra, pistacho y nueces. ¡Puro vicio!

Orfila, 7. Tlf. 910 053 290.

Argentina: Piantao
Si Fayer es el abrazo de la cocina israelí y argentina, Piantao es un puro templo para los
amantes de la carne. Aquí la base está en las brasas, que utilizan para casi todo: desde las
verduras como tomates, berenjenas o aguacates hasta los chorizos y morcillas que elaboran ellos mismos. Y por supuesto, la carne, como la argentina de Pampeana que llega
semanalmente cruzando el charco. El chef Javier Brichetto es su embajador y un virtuoso del asado y de las brasas. Representa el concepto de parrilla argentina contemporánea en Madrid y puedes verle en acción en su local de Legazpi. Su carta está divida en entrantes, vegetales, parrilla y postres, además de una selección de vinos argentinos espectaculares. Aquí todo está rico, ¡hasta los panes argentinos con mantequilla ahumada! Una buena opción es decantarse por una empanada criolla o de asado argentino, cogollos de Tudela a la brasa con aguacate, alguno de sus embutidos artesanales y, por supuesto, los distintos cortes de novillos de la raza Aberdeen Angus madurados 40 días, como ojo de bife, entraña o vacío. Si te queda hueco para el postre, corona tu experiencia con
la tarta de queso y dulce de leche.

Paseo de la Chopera, 69. Tlf: 914 675 402.

Francia: Brasserie Lafayette
Si buscas escapar del asfalto, la terraza de este restaurante es un verdadero imán para las
noches de verano. Un pequeño oasis que te permite viajar con la imaginación y el paladar.
Aquí podrás degustar los platos y técnicas de cocina más populares del país vecino, con una revisión un poco más ligera y moderna de su nueva chef, Sara Peral. Algunos son clásicos del restaurante, como terrina de foie gras mi-cuit, sopa de cebolla o ratatouille, que sirven con espuma de ave y yema. Luego tienes deliciosas opciones para compartir, como paté de campaña con encurtidos o mejillones al vapor. Y entre los platos principales, el clásico steak tartare, un coquelet de Bresse, magret de pato o raya meunière, por ejemplo. No dejes de probar su selección de quesos y déjate recomendar por Sébastien Leparoux en cuanto a los vinos franceses, que los puedes probar a un precio muy asequible.

Recaredo, 2. Tlf: 912 60 69 12.

Italia: Villa Capri

Es la última apertura del Grupo Big Mamma, después del éxito de Bel Mondo (del que te
hablábamos aquí). Nada más cruzar la puerta, la sensación es como subirte a un barco frente a la costa de Nápoles: toldos a rayas, mesas con lámparas que simulan las de un camarote, y hasta dos sirenos subidos a la barra. Todo con un aire setentero que nos ha fascinado. Aquí te resultará fácil transportarte a las costas italianas, porque además se come de maravilla. Los antipasti clásicos de la cocina italiana son la burrata, el prosciutto o mortadella al tartufo, aunque en Villa Capri tienen bastantes más opciones para empezar. La pasta la hacen a mano cada mañana con harinas italianas y elaboran siete variedades. A nosotros nos dejó relamiéndonos el spaghetti con bogavante y tomatitos frescos. Si prefieres la pizza napolitana, puedes elegir entre varias recetas, pero ten en cuenta que las porciones son generosas. Para terminar con algo típico-típico, ¿Qué tal un tiramisú?

Hortaleza, 118. Tlf: 914 41 62 99.

Perú: Piscomar
Tenemos grandes embajadores de la cocina peruana en Madrid (y en España) y nos
quedaríamos cortos si tratamos de nombrarlos a todos. Pero como primera toma de contacto puedes acercarte a la cocina peruana más tradicional en Piscomar. El chef Jhosef Arias abrió este local en 2013 y desde entonces no ha parado de crecer. Es uno de los representantes más activos de esta gastronomía en España; hasta la oficina de promoción turística de Perú ha contado con él en numerosas ocasiones. En su primer desembarco como empresario hostelero apostó por la cebichería, donde basa su cocina en el uso de mariscos y pescados. Tal fue su éxito que en menos de diez años ya cuenta con Callao 24 (cocina criolla peruana), Humo (pollo a la brasa y parrillas) y Hassaku (cocina nikkei a domicilio o para llevar). Su carta la dividen en platos “pa´comenzar”, cebiches, tiraditos, causas, parrilleros, los infaltables, una sección cantonés-peruano y “Perú en estado puro”. Si te despistas, déjate aconsejar por el equipo de sala, que te explicarán exactamente qué pedir, aunque no te puedes ir sin probar, obviamente, uno de sus cebiches, que son las estrellas de la casa.

Carrera de San Francisco, 15. Tlf: 910 014 597.

Brasil: Rubaiyat
Este es un clásico que nunca falla. Su terraza es una de las más espectaculares de Madrid,
como un oasis colonial que, encima este año, estrena un nuevo aspecto, ahora climatizada. Lo más reconocido de su carta son las carnes de crianza propia que provienen de una hacienda familiar brasileña. Los cocinan a la parrilla de carbón vegetal y los más selectos son el baby beef, bife de chorizo, master beef (madurado entre 40 y 60 días) o su más reciente incorporación; el tomahawk, 2 kilos de carne que se flambea con cognac en mesa y sirven sobre la parrilla. Pero si buscas algo nuevo, el tataki de atún con ensalada de quinoa o el salmón ahumado marinado en remolacha son dos opciones muy fresquitas. Pidas lo que pidas, acompáñalo de una caipirinha y saldrás cantando A Garota de Ipanema. ¡Garantizado!

Juan Ramón Jiménez, 37. Tlf: 913 591 000.

Cristina Barbero

Hambrienta a tiempo parcial y disfrutona a jornada completa. No hay límite en su curiosidad culinaria: lo mismo disfruta de una tortilla de patatas que en la cocina más vanguardista y exótica. Trabaja la comunicación de marcas desde su agencia de comunicación Ideas Bien Contadas y colabora con otros medios, como la revista Bar Business. Puede presumir de haber sido la creadora del Día Internacional de la Croqueta.