El ramen de cocido de Latasia: uno de los mejores platos de Madrid

Hay platos que son certezas, asideros, garantías. Son esos platos que te harán acudir, después de probarlos una primera vez, a un restaurante una y otra vez. Hay muchos, claro está. Por ejemplo, el búcaro Don Pío de Zalacaín, los torreznos de La Raquetista, el ganso de Horcher… En esta categoría selecta se encuentra el ramen de cocido de Latasia, la casa de comidas de Roberto y Sergio Hernández que cumple ahora tres años en un estado de forma excelente. Efectivamente, el ramen de cocido es algo realmente digno de probarse. El caldo, primoroso, parece nacido de una cocción lenta y con amor de madre. Su toque garbancero nos encanta. Flotando aparecen un poco de morcillo, un huevo poché tratado con mirin, un dumpling con la carne del cocido… y unos tallarines. Es uno de esos platos adictivos, que se comen con deleite. “Aquí está reunidos los sabores que nuestras experiencias en Asia, pero también las recetas tradicionales de nuestra familia. Somos muy de cuchara”, explica Roberto Hernández. Es un plato reconfortante, ideal para esta época del año, que alterna la manga corta al sol con la pelliza cuando se pasa a caminar por calle sombría.

Platillos de ida y vuelta

Pero Latasia no se acaba en el ramen de cocido, sino que tiene más tentaciones viajeras. Mola mucho el tiradito de zamburiña, con esa cremosa leche de tigre de la que uno se tomaría litros. El tataki de presa de vaca con trufa y daikon y una salsita adictiva es tan sabroso como sorprendentemente ligero. Clásicos son también ya los saam de alitas de pollo deshuesadas y lacadas y refrescadas con cebolleta. Merece la pena comerlos con regocijo, pringándose y rechupeteando las manos. Igualmente sabrosón es el siu mai de rabo de toro y mole poblano: ojo con comérselo de un bocado, que viene calentito. Para culmen de la fiesta, un postre que no abandona la carta por sus propios méritos: un seductor mochi de cheesecake, de textura sedosa y corazón delicioso.

Alegra la vista que, en zona de ejecutivos y oficinistas, Latasia luzca lleno en un mediodía entre semana. Es la certeza de que hay fórmulas que funcionan más allá del menú del día ramplón o del abc de la tapa. Otra alegría es una buena carta de vinos en la que caben referencias poco comunes, elegidas con mimo. Ejemplo de ello son El Sitio, un blanco canario producido en el Valle de la Orotava. Hay cositas para descubrir y para disfrutar. Latasia cumple tres añitos en un momento fantástico y con ambición de seguir mejorando.

Latasia Casa de Comidas. Paseo de la Castellana, 115. Teléfono: 915 55 93 33. www.latasia.es. Precio medio: 40-45 euros. Horario, de martes a sábado, de 13.30 a 16 horas y de 20.30 a 00.00 horas. Lunes abierto solo a mediodía. Domingo cierra.

 

Javier Sánchez
Javier Sánchez

Lleva comiendo prácticamente toda su vida, así que sabe de lo que habla. Un hombre, un reto: conocer TODOS los restaurantes de Madrid. Sigue en ello y empeñado en descubrir las últimas tendencias gastronómicas como coordinador de Cocinatis.com junto a Laura Conde, en el blog de gastronomía Oído Cocina de Yahoo! y como colaborador en sitios como Dominical, VICE o distintos medios del Grupo Prisa.

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