Restaurantes de hoteles en Madrid donde comer de lujo - Gastronomistas

Restaurantes de hoteles en Madrid donde comer de lujo

Hubo un tiempo en que comer en un hotel, sin estar alojado, era una rareza. Hoy en día las propuestas son tan foodies como las de cualquier restaurante. La mayoría apuestan por una oferta castiza o española, por eso de dar al turista lo mejor de nuestra despensa. Aquí te hablamos de algunos restaurantes de hoteles muy top de Madrid. 

Casa Lobo

Está situado dentro del Gran Hotel Inglés, el hotel de lujo más antiguo de Madrid, que ha sido todo un icono social y cultural desde 1853. Casa Lobo tiene una propuesta que recuerda a las casas de comidas más castizas que cuidan y miman la materia prima y el trato cercano, sin perder de vista la elegancia y refinamiento del edificio donde se encuentra. Su carta está diseñada por Fernando Pérez Arellano, que tiene dos estrellas Michelín en su restaurante Zaranda, en Mallorca (antes estaba en Madrid). Es el asesor gastronómico y junto al chef ejecutivo, D´Angelo Bishop, han diseñado una carta que recupera los platos que se servían en Madrid durante décadas. Por ejemplo, aquí puedes pedir de entrante un paté fino de ave y foie gras para compartir, o unos clásicos soldaditos de Pavía, callos a la madrileña, cochifrito de orejas de lechón, o unos deliciosos canelones de rabo de toro estofado. Todo muy castizo, muy de aquí. También los postres tienen su aquel, como un arroz con leche y estofado de arándanos, la Pavlova de fresas de Aranjuez, o los buñuelos “Rocher”, que son una versión del famoso bombón. El restaurante es súper acogedor, ideal para ir con aquellos que prefieren las apuestas seguras y largas sobremesas. 

Echegaray, 8. Tel: 91 360 00 01. Precio medio: 45€.

El Patio de Atocha

Es el restaurante del hotel CoolRooms Atocha, una casa-palacio de 1852 reconvertido en un hotel de lujo en Barrio de las Letras. Es un pequeño oasis en medio de la urbe con una terraza en el patio principal del hotel y un salón comedor. Cuando la temperatura lo permite, la terraza se convierte en un lugar de calma y paz por su piscina (donde solo se pueden bañar los huéspedes, snif) y fuentes que simulan un patio francés. 

La oferta de El Patio de Atocha está basada en la filosofía slow food, con ingredientes de kilómetro cero, productos ecológicos, saludables y de proximidad. Aquí puedes degustar deliciosas entradas como una crema de calabaza con nueces y queso de cabra o alcachofas confitadas a la brasa. También tienen muy buenas referencias de pescados, carnes, un arroz con gambones y torreznos y alguna pasta. Si te acercas un domingo, anímate a probar su completo brunch, por 35€ por persona.

Atocha, 34. Tel: 91 088 77 87. Precio medio: 50€.

Haroma

Seguimos el recorrido por otro edificio centenario, esta vez construido en plena Belle Epoque. El hotel Heritage es un edificio protegido por sus elementos arquitectónicos. Es lujo total, forma parte de la asociación francesa Relais & Châteaux y de la decoración se ha encargado el interiorista Lorenzo Castillo, que le ha dado un aspecto urbano, cosmopolita y atemporal. Su restaurante, Haroma, está a pie de calle y tiene grandes ventanales que permiten disfrutar de mucha luz natural. Mario Sandoval (dos estrellas Michelín) está al frente de la propuesta culinaria como chef ejecutivo (también lo es del restaurante El Jardín de Orfila, del hotel homónimo). Se ha centrado en destacar los sabores más tradicionales, pero trabajadas con técnicas de vanguardia: desde croquetas melosas de rabo de toro, torreznos y ensaladillas para compartir, hasta tartar de gamba roja o guiso de setas de temporada con trufa y yema como entrantes. Tienen muy buenas referencias de carnes; por supuesto, aquí tampoco falta su famoso cochinillo con piel crujiente. Te encantará por su gusto refinado, exquisito servicio y buen oficio de sumilleres. 

Diego de León, 43. Tel: 910 887 070. Precio medio: 50€.

Lona

A un paso del Paseo del Prado está el restaurante del hotel Radisson Blu Madrid Prado. Puedes disfrutar del “Paisaje de la Luz”, recién catalogado como Patrimonio Mundial por la Unesco, y hacer una parada técnica por aquí, porque tienen la cocina abierta todo el día. En Lona la propuesta mezcla los iconos de la gastronomía española más clásica con influencias de la cocina asiática más oriental, basada en producto local y de temporada. Según explica Mitz Vora, el director gastronómico de Radisson, son propuestas con toques nostálgicos, con una base clásica actualizada con guiños contemporáneos. 

Su carta está dividida en dos: una de pinchos individuales y otra de opciones para compartir. En la primera, tienes algunas apuestas seguras, como las croquetas de centollo o el tartar de salmón con gyoza crujiente. En la segunda, algunos platos top son el bacalao de fogata, los tacos de Batavia con costillar de ternera o la hamburguesa crujiente de cochinillo. Y como gente de buen comer, no te puedes ir sin probar algunos de sus deliciosos postres, como el sándwich de nata con Nutella o el donut de sésamo. También tienen opciones vegetarianas y veganas; y una terraza preciosa para días con buen tiempo.

Moratín, 52. Tel: 91 524 26 26. Precio medio: 35 €.

Media Ración

De propuestas castizas va la cosa. En este caso hablamos del restaurante que está ubicado en la planta de calle del hotel Urso, en el barrio de Las Salesas. Media Ración es como una brasserie a la madrileña, con platos clásicos en elaboraciones contemporáneas y un ambiente súper acogedor. Que lo mismo te vale para ir con tus padres o para una cita romántica, vaya. 

El restaurante tiene dos zonas diferenciadas: una de barra y mesas altas, un poco más informal; y un salón con mesas vestidas con manteles de hilo, en un ambiente algo más serio. En la primera carta están los clásicos que nunca fallan: ensaladilla rusa, bacalao dourado, pato escabechado o tiradito de atún y pez espada con salsa nikkei. Le siguen los bocatas y tostas; productos de la tienda que también puedes comprar, como latas, embutidos y quesos; y una selección de platos de la carta del restaurante. Entre ellos, menestra de verduras, arroz cremoso, hamburguesa o steak tartar. 

La carta del salón es un poco más extensa y puedes elegir entre unos entrantes similares a la carta de barra; una selección de pasta, arroz y guisos; y otros principales, como tuétano asado, merluza de pincho al horno o magret de pato a la plancha. Además, desde noviembre tienen “los  jueves de cocido” con el toque personal del chef Antonio del Álamo, tal y como lo hacía su madre de pequeño. 

¿Y algún postre? ¡Por supuesto! Te encantará su milhojas de crema y nata o la tarta de limón. Vas a flipar con la selección de vinos que tienen, ¡más de 650 referencias! Si quieres llevarte la experiencia a casa, también está la opción para llevar. 

Beneficencia, 15. Precio medio: 50€.

LEÑA

Este es un caso un poco más especial, porque está situado en el Hyatt Regency Hesperia Madrid, pero tiene un acceso independiente; exactamente en el mismo lugar donde triunfó durante muchos años el desaparecido Santceloni (aunque nos cuentan que volverá de alguna forma). Es uno de los restaurantes más top que tiene Dani García en Madrid, una réplica de su Leña en Marbella. Aunque ellos mismos lo definen como un steakhouse, lo cierto es que Leña es mucho más que eso (vaya, muchísimo). Su propuesta está basada en las brasas, como cualquier buen asador, pero este restaurante es mucho más elegante, con equilibrio entre producto y técnica y una carta con mucho donde elegir. Uno de sus platos más demandados es el puerro asado al carbón con mortadela trufada que asan durante un día y reutilizan las brasas para aromatizar su mantequilla de leche de cabra; te la sirven en un carrito que recorre todas las mesas durante los aperitivos. Otro plato imprescindible son sus famosas hamburguesas, con pan de pretzel: pican la carne frente al comensal, como si estuvieras en una carnicería muy fashion. El hilo conductor es el fuego, las brasas y el sabor ahumado, así que, si eres tan fan como nosotros de estos sabores, acertarás seguro. 

Dentro de este restaurante también cuenta con un espacio diferenciado, el Smoked Room, mucho más exclusivo, solo para 14 personas, con menú cerrado de 135€ y donde 6 afortunados podrán sentarse en una barra mientras contemplan el showcooking. Es un “fire omakase”, una propuesta donde sólo hay que dejarse llevar por el chef y disfrutar. 

Paseo de la Castellana, 57. Tel: 911 08 55 66. Precio medio: 60€. 

Atocha 107

El cocinero Joaquín Felipe es una de las voces más autorizadas de la hostelería madrileña. Ha liderado muchísimos proyectos (Aspen, Florida Retiro, El Chaflán…) siempre con un estilo muy definido, basado en la tradición y recuerdos de su niñez, pero reinterpretándolos de una forma muy cuidada. Desde las cocinas del hotel Hilton Atocha, lidera una propuesta de producto de temporada, de fondo clásico, pero con nuevas elaboraciones y texturas. Por ejemplo, en la carta de invierno se pueden encontrar desde potajes de alubias rojas de Tolosa hasta arroz con calamar, pescados del día o pollo en pepitoria. Si te apetece, puedes pedir para llevar o recoger en el restaurante, con un servicio que han llamado “La Cocina de Ellas”, en clara alusión a la herencia femenina, con la de su madre Pilar, quien sentó la base de su cocina. 

Hasta el 15 de diciembre estarán celebrando unas “jornadas karnívoras” con un menú degustación protagonizado por el proyecto Fisterra Bovine World, de la marca de carnes de Discarlux, que reúne las 13 razas de vacuno más importantes del mundo. 

Atocha, 107. Tel: 91 108 06 61 (ext. 2002). Precio medio: 60€.

Cristina Barbero

Hambrienta a tiempo parcial y disfrutona a jornada completa. No hay límite en su curiosidad culinaria: lo mismo disfruta de una tortilla de patatas que en la cocina más vanguardista y exótica. Trabaja la comunicación de marcas desde su agencia de comunicación Ideas Bien Contadas y colabora con otros medios, como la revista Bar Business. Puede presumir de haber sido la creadora del Día Internacional de la Croqueta.