Cena Kosher: así comen los judíos

Recuerdo cuando hace años fui al Museo Judío de Berlín y me sorprendió ver que tenían una vajilla para la carne y otra para los lácteos. Podría decir que lo encontré muy poco práctico, pero eso quedaría muy frívolo, así que diré lo segundo que pensé (ser frívolo tampoco es tan terrible): qué desconocida nos es la cultura judía a los españoles. Tantos siglos compartidos, un pasado con semejantes vicisitudes históricas, unas tradiciones tan ricas como la suyas y tal ignorancia. Posiblemente, por eso me llamó tanto la atención la nueva iniciativa Sefarad, cuyo nombre hace referencia a los judíos que habitaban en la península ibérica. El objetivo: aprender un poco más acerca de la vida del pueblo hebreo.

Sinagoga de Barcelona.
Entrada a la sinagoga de Barcelona.

Quizá te suenen las Cenas con Estrellas en el Observatorio Astronómico Fabra o las Noches de Historia y Leyenda en el Palacio Requesens (sobre la gastronomía y costumbres medievales). Ambas están organizadas por Sternalia y llaman la atención por su originalidad: esta productora de eventos trata de unir a la gastronomía otro tipo de cultura, como la científica o la histórica. Y eso está muy bien, aunque a veces seas frívola.

La cita de Sefarad es la noche de los sábados, y el punto de encuentro es la Casa de la Seda, un edificio maravilloso que sólo abre para eventos privados. Te reciben con una copa de cava y te presentan a Shon, la joven guía israelí que nos llevará de ruta por el Call de Barcelona o, lo que es lo mismo, por su antiguo barrio judío, que se originó en el siglo III (época romana) y que dejó de existir como tal en el XIV. La judía, en el Gótico, es una de las zonas más antiguas y bellas de la ciudad, con sus callejuelas intrincadas, sus huellas imperceptibles al caminante con prisa y sus rincones con leyenda, como La Casa Encantada. Uno de los ‘hits’ es entrar en su minúscula sinagoga (calle Marlet, 5), la más antigua de Europa, donde su apasionado director, Miguel Iaffa, te convencerá de que “las piedras hablan”.

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En este majestuoso salón de la Casa de la Seda sirven el menú Kosher de Sefarad.

Tras el paseo, salpicado de referencias a las costumbres judías, toca saber cómo se alimentan. En un majestuoso salón de la Casa de la Seda te sirven el menú de recetas Kosher, tanto sefardís (procedentes de los judíos españoles) como askenazis (del resto del mundo). No es estrictamente Kosher en su elaboración, pero se puede solicitar. En este caso debería respetar a rajatabla las reglas de la Torá. ¿Y qué dicen? Pues que, entre otras cosas, no pueden comer carne de cerdo ni marisco y, como ya apunté, tampoco mezclar carne y leche (esta norma incluye sus derivados y supone incluso vajillas, cubiertos e incluso fregaderos independientes). Por lo visto, en la Torá se incluye tres veces la frase: “No cocinarás el cabrito en la leche de su madre”. A mí me resultaría dificilísimo de cumplir (también suelo comer carne en Cuaresma) pero soy una atea muy respetuosa y, además, debo reconocer que, cocinen como cocinen, todos los platos estaban ricos.

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De segundo: Rosh Hashanah Tzimmes, Kefta de cordero y Cholent de carne.
Postres Kosher.
Postres Kosher: tarta especial, strudel de manzana y brownie de Pesaj.

El menú degustación incluye de primero Mutabal de berenjenas (con regusto ahumado), Borscht de remolacha (una crema sabrosa que sirven fría) y Hummus con merluza. De segundo, Cholent de carne (tradicional de Shabat, su día sagrado, sábado), Rosh Hashanah Tzimmes (típico de Año Nuevo y similar al anterior: el de antes se cocina con alubias y éste con más verduras) y Kefta de cordero. La carne también es especial, pues el animal debe desangrarse por completo para que ésta sea apta para su consumo. Por cierto, ofrecen una versión vegetariana con parrillada de verduras. Todo acompañado de pan de Matzah, es decir, sin levadura, porque dice la leyenda que los judíos huyeron tan rápido de Egipto que no les dio tiempo a que fermentara.

De postre, una pequeña charla gastronómica con diversas curiosidades mientras damos cuenta de los dulces: Brownie de Pesaj (la Pascua judía), Torta especial (buenísima, con zanahoria) y Strudel judío de manzana. La experiencia te deja un buen sabor de boca, la que supone acercarte a una cultura tan desconocida y de pasado común. De hecho, parece que el American Journal of Human Genetics asegura que el 20% de la población española tiene características propias de los sefardís. Razón de más para apuntarse.

Sefarad

Casa de la Seda (Sant Pere més Alt, 1. Barcelona).
Información y reservas: 934 312 139 (de lunes a viernes) y 697 864 262 (sábados de 10 a 14 horas).
Precio: 82,50 €.
Cada sábado a las 19.45 horas, en castellano. Los domingos, en inglés o hebreo.

 

Isabel Loscertales
Isabel Loscertales

Prueba nuevos restaurantes con la misma pasión con la que devora un buen libro o visita una expo. Responsable de la sección de cultura y ocio en la revista Woman Madame Figaro, trata de descubrir nuevas tendencias y de promulgar que lo culinario está de moda.

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