Siete imprescindibles para comer bien en Sevilla

Hay pocos lugares en España tan bonitos como Sevilla, una ciudad en la que nada más poner los pies te cae como una bofetada esa solera inconfundible propia de las grandes ciudades del sur. Sevilla tiene aires de gran capital, próspera y autosuficiente, y hasta el último de los rincones destila esa combinación mágica entre majestuosidad y cachondeo tan propia de la ciudad. Los imponentes edificios y monumentos (El Alcázar, la Giralda, la Plaza España…) conviven con tabernas, bares y otros rincones informales a más no poder, y es probablemente en esa mezcla donde radica el encanto de una ciudad que enamora.

Cogerse un Vueling a Sevilla es un plan ideal para pasar un fin de semana de callejeo, copas, paseos a lo largo del Guadalquivir, tapas y algún que otro recorrido monumental. Aquí descubriremos, entre frituras, ensaladillas, tortillas de patata y croquetas, la historia de una ciudad que ha sido –y sigue siendo– cuna de grandes artistas e intelectuales, desde Velázquez a Cernuda. Dicen, incluso, que Cervantes escribió en Sevilla, en la Cárcel Real, buena parte de El Quijote.

Aunque lo ideal es perderse por sus callejuelas y tapear sin ton ni son donde nos lleve la multitud, nunca está de más hacer una parada en estos locales imprescindibles.

Taberna Álvaro Peregil
Taberna de batalla donde las haya, en la que cenaremos muy bien por poco dinero en pleno meollo de la vida nocturna y gastronómica sevillana. La bulliciosa calle Mateos Gago, al pie de la Giralda, acoge esta taberna con una agradable terraza –en la que te apañarán una mesa como sea aunque no tengan ninguna disponible–, donde degustar su popular vino naranja y unas tapitas sencillas y bien facturadas. Ahí están sus frituras de pescado (el día de nuestra visita fueron unos boquerones), quesos, rebozados, embutidos, una original tortilla de hierbabuena, el bocata de pringá o, su tapa estrella, albóndigas de bacalao y berenjenas con crema de espárragos verdes.

Taberna Álvaro Peregil. Mateos Gago, 22.

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Ofelia Bakery
A veces puede ser arriesgado desayunar en el centro de Sevilla sin tener ninguna referencia, pues es fácil que encontrar panes resecos, tristes embutidos y cafés regularcitos. Lo mejor para desayunar en la ciudad es optar por un valor seguro, un local que otorgue al desayuno (y a la merienda, y al almuerzo…) la categoría que se merece. El monísimo Ofelia es el lugar perfecto para empezar el día con un café rico, un pastel casero (tienen siempre opciones veganas), un zumo cold pressed, un bowl saludable y todo tipo de delicatessen para empezar el día con la energía que merecen las calles sevillanas.

Ofelia Bakery. Huelva, 5.

ofelia bakery_comer_sevillaLa cazuela de noniná
Cómo nos gustó este rinconcito de Triana, con una hermosa terraza por la que desfilan todo tipo de platos deliciosos: el lugar ideal en el que hacer una parada para comer tapas a cualquiera hora del día. Y es que lo de este establecimiento es foodporn castizo en estado puro.

La cocina de noniná presenta unos platos sorprendentes, desde el tapeo clásico representado, por ejemplo, por sus huevos con chorizo, a algunos platos de inspiración internacional como su cuscús de pollo con pasas o los crujientes de pollo con mostaza y miel. Sus postres, caseros y ricos, también merecen que dejemos un hueco en este local que tiene un hermano pequeño justo frente al Guadalquivir, La caseta de noniná, de filosofía similar y un ambientazo a todas horas.

La cazuela de noniná. Gustavo Bacarisas, 1.

Casa Ricardo
Quienes sueñen por comer de pie, entre empujones, gritos y jolgorio, quienes hayan visitado Sevilla precisamente para vivir ese ambiente tan característico de la ciudad, deben desplazarse hasta la zona de la Alameda, plantarse cargados de paciencia en Casa Ricardo, y tratar de hacerse con una de sus croquetas.

Estas se han convertido por méritos propios en un must sevillano y harán las delicias de todos aquellos que amen las croquetas tirando a líquidas, con un potente sabor a jamón y un rebozado perfecto. Nos las servirán acompañadas de unas patatas fritas también caseras que quitan el sentío. Por lo demás, buenas tapas, ambientazo y unas berenjenas fritas con salmorejo (por no hablar del atún con albahaca y gulas, un clasicazo) que reflejan muy bien esa voluntad de este establecimiento con solera de reinventar ligeramente el recetario tradicional sevillano.

Casa Ricardo. Hernán Cortés, 2.


Casa_Ricardo_comer_SevillaLa blanca paloma
Cocina tradicional andaluza en un entorno contemporáneo. Esta es la carta de presentación de un restaurante que supone un valor seguro para cualquier ocasión, gracias a platos que van desde las sardinas a las coquinas, la merluza, los flamenquines caseros o una buena ensalada de atún. Estos conviven con platos como las gambas al ajillo o el lomo bajo de ternera de Ávila, a precios ajustados y en un ambiente siempre agradable pero más formal –y a veces el cuerpo también nos lo pide– que el de las clásicas tabernas de tapeo.

La blanca paloma. San Jacinto, 49.

la_blanca_paloma_comer_sevillaTaquería La Lupe
De acuerdo, uno no va a Sevilla a comer mexicano. Pero hay veces que el cerebro y el paladar van por libre y el cuerpo nos pide sentarnos a la mesa para cambiar de ambiente y sabores tras tantos días de cañitas y taberneo. Un buen lugar para hacerlo es en singular Taquería La Lupe, bonito, barato, solvente y con una carta de cócteles que va a sorprender al personal. Aquí elaboran tacos mexicanos con ingredientes de proximidad recién llegados del mercado, y el resultado son unos tacos sabrosos y coloridos a precios más que ajustados.

Taquería La Lupe. Feria, 118.

taqueria_la_lupe_comer_sevillaBier Kraft
Un buen lugar para tomar un cóctel o una cerveza artesana en un ambiente joven y contemporáneo. En este local siempre agradable nos servirán buenos cócteles creativos y cervezas artesanas de nivel. Además, descubriremos las últimas rarezas en materia de cervezas artesanas –cuentan con más de 300 referencias–  y podremos también comprarlas y maridarlas con algunos de los snacks de su carta. Su brunch de los fines de semana es un valor seguro, aunque en realidad podemos hacer un alto en el camino a cualquier hora, pues también sirven buenos cafés y tienen algunas propuestas dulces para una merienda de altura.

Bier Kraft. Correduría, 35.

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Laura Conde
Laura Conde

Como directora de la revista Guía del Ocio BCN se recorrió gran parte de restaurantes de Barcelona y escribió sobre ellos durante siete años. Es autora del libro ‘La felicidad en una croqueta’ (Now Books, 2014) y de 'Hecho en casa' (Now Books, 2015). En la actualidad escribe y habla, las dos cosas que más le gusta hacer además de comer, en diversos medios.

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