Cinco chiringuitos para pasarlo pirata en Málaga

Cuando la temperatura media anual es de 23 grados, es que esa ciudad tiene todos los ingredientes necesarios para disfrutarla al aire libre. Es el caso de Málaga, donde comer y beber al aire libre es un placer amparado por un clima de lo más benigno. Y, para disfrutar, nada mejor que un chiringuito, ese concepto tan apegado al mar y la arena, en el que disfrutar sin complejos de un buen producto fresco preparado al momento. Por supuesto, el producto estrella es el espeto, de sardinas pequeñas y que, durante los meses de buen tiempo, alcanza su plenitud. Junto a él, arroces, gambas, frituras… todos los ingredientes básicos para que no falten motivos para coger un vueling y plantarse en esta bonita y animada ciudad andaluza.

El Tintero.
El Tintero.

El Tintero. Diversión a raudales en la playa de El Dedo. Allí se encuentra este curioso chiringuito donde la expresión “comer por los ojos” adquiere su sentido más pleno. Los camareros salen, plato en mano, ofreciendo sardinas, calamares, lubina… Si el aspecto nos convence, nos los quedamos y, si no, a esperar más opciones. Ir en grupo es el plan ideal para disfrutar a tope de esta experiencia única.

Avenida Salvador Allende, 92.

Sicsú. También en La Malagueta se encuentra este chiringuito, en el que hay que seguir la religión de la fórmula cerveza helada + pescado a la brasa. Ofrecen espetos no solo de sardinas, sino también de calamares o de pulpo. Además, un buen tomate aliñado o ricas ensaladas. Atención a cuando el espetero, Carlos Cañete, se arranca a cantar.

Paseo Marítimo Cdad. de Melilla, s/n.

El Zagal.
El Zagal.

El Zagal. En la playa del Palo se encuentra este chiringuito que cuenta con una buena relación calidad-precio. Lo que se estila es pedir para compartir una paella y una fritura de pescados. También tienen platos de berenjena frita y otras verduras. Se recomienda acudir pronto para no quedarse sin mesa.

Quitapenas, 23.

María. En este restaurante familiar con más de medio siglo a sus espaldas se ofrece un buen producto, que hace que la calidad se eleve por encima de la media. Situado en el paseo de la Misericordia, aquí se trabajan, además de los pescados, gigalas o gambas y tienen una buena línea de postres caseros para rematar de manera inmejorable una buena comida.

Paseo Marítimo Antonio Banderas, 8.

El Cachalote.
El Cachalote.

El Cachalote. Ubicado en la playa de La Malagueta, este chiringuito es referencia por su calidad y su saber hacer. Aquí la que manda es la brasa, de la que salen unos jugosos espetos, pero también calamares, doradas o jureles. También se pueden pedir frituras, ensaladas o platos para picar. Sus paellas marineras o las almejas salteadas tienen una justa fama.

Paseo Marítimo Pablo Ruiz Picasso, s/n.

Banda sonora. Kasabian – Fire

Javier Sánchez
Javier Sánchez

Lleva comiendo prácticamente toda su vida, así que sabe de lo que habla. Un hombre, un reto: conocer TODOS los restaurantes de Madrid. Sigue en ello y empeñado en descubrir las últimas tendencias gastronómicas como coordinador de Cocinatis.com junto a Laura Conde, en el blog de gastronomía Oído Cocina de Yahoo! y como colaborador en sitios como Dominical, VICE o distintos medios del Grupo Prisa.

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