Colósimo, tortilla memorable y otros platos deliciosos

Amigos, llega el momento de huir del pensamiento único. Hay que reconocer que faltan sitios auténticos, diferentes y que no respondan al prototipo actual de sitio cuqui. Hay que reconocerle el arrojo a Colósimo, un restaurante que se ubica en un antiguo pub de la calle Ortega y Gasset. Se encuentra en un subsótano al que se accede por unas escaleras y sin grandes ventanales a la calle. Donde otros ven un interiorismo meh, otros vemos carácter y tipismo. Mola que los hermanos Ricardo A. y José Manuel Romero (ex de Aponiente o de El Bohío) hayan hecho de la necesidad, virtud, y hayan puesto más interés en cocinar bien que en un interiorismo que atraiga a los instagramers.

Porque, vamos a ser realistas, aquí las fotos se las lleva su fotogénico pincho de tortilla, bien relleno de cebolla pochadita y poco cuajado. Está muy buena y se sitúa el nivel de otros lugares tortilleros de culto como Casa Dani o La Primera.

Pero no solo de tortilla vive el hombre, así que los Romero ponen encima de la mesa una riquísima ensaladilla rusa que abusa (como debe ser) de la mayonesa. Con la patata prácticamente machacada, tiene carácter gracias a los boquerones que la coronan. Para mojar y mojar el pan de Panic que ponen encima de la mesa. Seguimos con otro clásico del tapeo español. Hay que reconocer que su croqueta de puchero con un inequívoco sabor y aroma a hierbabuena está para ponerle un piso.

Muy bien también la caballa en escabeche sobre una pipirrana o el steak tartar, que llega en una ración con generoso aliño, en una versión muy jugosa. Menos nos convence el chipirón relleno sobre salsa, que resulta un bocado poco integrado. Hay que hacer sitio para el postre, porque el tocinillo de cielo que preparan, fronterizo con el flan, es capaz de convencer incluso a los que nunca lo hubiéramos pedido. Y no hay mucho más, porque la carta es cortita.

Para los que quieran beber, hay una buena carta con referencias vinícolas más que interesantes (aunque quizá demasiado caras para el restaurante en el que nos encontramos). Una idea que trasladamos es la de que se sirvan algunos por copas y se pueda tapear de lujo en la barra. Al fin y al cabo, estamos en un antiguo pub y nos consta que no falta parroquia aficionada a tomarse un gin tonic por la tarde.

En resumen, un proyecto prometedor que, además, ha tenido el coraje de ir contracorriente con un local que no se ajusta en absoluto a los cánones de belleza hostelera actuales. Pero, ¿quién necesita virguerías deco cuando tiene un pincho de tortilla celestial?

Colósimo. Ortega y Gassett, 67. Horario: de lunes a sábado de 10.00 a 00.30 horas. Cierra domingos por la noche. Horario de comidas, de 13.00 a 16.00 horas y de cenas, de 20.00 a 00.00 horas.

Banda sonora. Elvis Costello & The Roots – Wake me up

Javier Sánchez
Javier Sánchez

Lleva comiendo prácticamente toda su vida, así que sabe de lo que habla. Un hombre, un reto: conocer TODOS los restaurantes de Madrid. Sigue en ello y empeñado en descubrir las últimas tendencias gastronómicas como coordinador de Cocinatis.com junto a Laura Conde, en el blog de gastronomía Oído Cocina de Yahoo! y como colaborador en sitios como Dominical, VICE o distintos medios del Grupo Prisa.

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