Mesas (y barras) que no te puedes perder en Lisboa

Dónde comer y beber durante 72h en Lisboa

Pocas ciudades extranjeras y a la vez cercanas nos atrapan tanto como Lisboa.
Una escapada que apetece especialmente en este contexto de pandemia porque ni supone un gran desplazamiento ni su cultura no es tan ajena.
Pocos países más parecidos a nuestro estilo (y nivel) de vida que Portugal.

Volvimos el pasado verano para recorrerlo a gusto y con prudencia, partiendo justamente de Lisboa.
72 h que dieron para mucho, gastronómica hablando.

Tras la parada obligada en Gleba, la visita a Ramiro, y añorar más que nunca Feitoria debido a su cierre vacacional; ahí va lo más reseñable de esos días:

 

Prado Mercearia

A esa debilidad que para mí es el restaurante Prado, ahora hay que sumarle este nuevo local anexo. En este bonito comercio para la degustación y el brindis (de vinos naturales) también ‘in situ’ querrás pasar la mañana o la tarde.

Un local que da continuidad a la filosofía culinaria del chef António Galapito, quien hace bueno todo lo que toca.
En esta Mercearia conocerás de primera mano los productos que también se cocinan y se ofrecen en el vecino Prado; desde el pan fresco a los quesos portugueses a modo de postre. Otra delicia.

 

BAHR

El restaurante panorámico del ampliado y renovado Bairro Alto Hotel  -seguro que has pasado por delante del mismo más de una vez- supone la vuelta del popular chef Nuno Mendes a su país.
En Lisboa ejerce de cocinero ejecutivo para todo el establecimiento, que también dispone de una de las pastelerías más bonitas de la ciudad. Te recomendamos por eso que le dediques un desayuno, sobremesa o merienda.

El nuevo BAHR presenta una cocina de mercado que apenas se concede algún toque creativo en los aperitivos. Nos gustó especialmente su arroz de carabineros, pero también sus cócteles con vistas.

OFÍCIO Lisboa

Ofício

Es una de las aperturas más celebradas del año en Lisboa, con el chef Hugo Candeias al frente de su pequeña cocina y su espectacular barra con vitrina repleta de ostras.

Le conocimos en el ya extinto Hoja Santa de Barcelona y se percibe mucha de su técnica y sus presentaciones a lo largo de toda la carta.
Prepárate para comer con las manos y a bocados, cuál más bueno; y haz el favor de llegar a los postres, que son todos caseros y se despachan incluso a domicilio.

La bodega presenta muchas perlas autóctonas y ya verás qué bien sirven el té.

 

SUBA Lisboa SUBA

Otro restaurante panorámico, pero éste con estrella Michelin. Está en lo alto del lujoso hotel Verride Palácio Santa Caterina, que por sí solo ya merece la visita. Es todo él es-pec-ta-cu-lar. 

Por eso merecía albergar un restaurante que estuviera a la altura; que lo está. Firma su carta el chef Fávio Alves, quien propone menús degustación con sumo efectismo en sala. Sorpresivo para quien no frecuente restaurantes de alta cocina.

Por lo pronto hay sabor en cada elaboración; desde los aperitivos a los numerosos ‘petis’.

Es la dirección ideal para una cita romántica o para una visita fugaz a Lisboa porque tendrás la ciudad a tus pies.

 

Drogaria

Si te va callejear, te gustará dar con este restaurante enclavado en una cuesta medio peatonal donde fija también su terraza para el tapeo/copeo al aire libre.

Drogaria apuesta por recetas que recuperan la esencia de la Lisboa más añeja, como ocurre con su particular bacalhau à bras; pero también por guiños asiáticos propios del bagaje del chef que pueden convencer a un público más cosmopolita.

Una buena opción para cenar entre amigos mientras cae la noche en la ciudad.

TASCA DA ESQUINA

Tasca da Esquina

En la taberna del chef Vítor Sobral nunca comerás mal, y ya perdonarás el pareado.
A base de picoteos y platillos varios de mercado puedes configurarte una comida o cena de lo más apetecible.

Todo con producto portugués -crudos, salteados o guisos- y la tradición como constante. De ahí también unos postres me-mo-ra-bles, que rebajan considerablemente el azúcar de recetas de toda la vida.

Monkey Mash

Como el speakeasy Red Frog es tan reducido, selecto y codiciado, siempre puedes probar por hacerte un sitio en este otro bar de la misma propiedad. Previo reserva, claro.

A precios de risa se sirve una fórmula de cócteles con cocinas del mundo que me pareció no sólo acertada sino envidiable. Por la calidad de todo lo que se cocina y por lo bien que te lo sirven.

Ya sólo de la carta, explicativa e ilustrada, deberían tomar nota coctelerías de su categoría. Lo hacen mejor que bien si entramos en las odiosas comparaciones.

Por un poner un pero, quizá me gustaría una iluminación más tenue para el local, que también permite la conversación relajada, ya sea en barra o mesitas bajas.

No te lo puedes perder por pocas horas que pases en Lisboa.

 

 

El nuevo  ‘estrellado’

Si te guías por las ‘estrellas’, la Guía Roja acaba de reconocer con su primer brillo al restaurante CURA del chef Pedro Pena. Alojado en el Four Seasons de Lisboa, presenta la cocina de autor a la que el mismo cocinero ya nos tenía acostumbrados lejos del hotel.

 

Últimas aperturas

Toma nota sobre todo la del Grupo Kabuki, justamente también en el Four Seasons. Es el primer establecimiento de su incipiente apertura al mercado internacional.

Cocina japonesa de la mejor calidad y de la que ya no responde el chef Ricardo Sanz.

El chef Andrés Pereda está al frente del primer Kabuki portugués.

 

Sashimi de cabracho en el nuevo Kabuki.
Belén Parra

La primera vez que se sentó a una mesa para contarlo en las páginas de El Mundo aún no se comía bien en los hoteles. Ha probado las mieles del oficio en una editorial gastronómica y en congresos especializados. Mata el hambre y la sed con las historias que encierran restaurantes, cocineros y emprendedores del buen vivir.