Nobook, el restaurante más nuevo y radical de Barcelona

Nobook, el restaurante más nuevo y radical de Barcelona

ESTE RESTAURANTE HA CERRADO

¿Taller de bici o nave espacial? Eso se pregunta uno cuando entra en Nobook, un local de aire industrial, con mobiliario hecho con materiales reciclados de aquí y de allá cuyo equipo de cocina y sala luce, a modo de uniforme, un mono de trabajo naranja chillón.

Ese atuendo, el ritmo frenético de los cocineros que trabajan a la vista del comensal y el deslumbrante naranja del interiorismo te descolocan totalmente. Llegas, ves y te preguntas de qué va esta película, si estás ante una de estas enésimas pseudo-crazy-innovaciones en materia de restauración.

Nobook
Nobook.

Entonces empieza a probar los platos de la carta y, tal cual, arranca el festival. Son 15 platos con opción a maridaje con 15 cócteles. Nada más y nada menos. Ni café, ni postre, ni primeros, segundos o terceros. ¿Por qué? Estamos en un restaurante que, a pesar de ciertos cánones tradicionales (se come sentado en la mesa), rinde tributo a la comida callejera, y para vivir, sentir y descubrir de verdad este modelo culinario, había que ir al grano y apostar por la sencillez, el minimalismo radical. Valores que, sin embargo, no caracterizan la estética y la preparación de los platos. Porque en este sentido, estamos en un restaurante de altos vuelos. Una de las más gratas sorpresas de los últimos meses en Barcelona.

La mayoría de los platos se sirven para ser compartidos. Aunque algunos te dejan tan prendado que no le darías ni un sorbo, ni un bocado, a tu compañero de mesa. Lo quieres ‘tó pa ti’. Es el caso de la sopa del amor (Love Soup, en la carta), que más que poderes afrodisiacos es ella misma la que enamora el paladar con su sabor potente y picante a marisco, coco, cilantro y jengibre, y sus dumpling de gamba y lima keffir. Mucho nivel y amor gastro eterno garantizado.

Love Soup
Love Soup.

También nos han conquistado platos como Abrakadabra Abriendo la Lata (makis de salmón con algas, rábanos, brotes, flores y salsas variadas presentados en una lata de conserva de metal), el gofre de rabo de buey, el bao de pato al estilo Pekín y el pescado crujiente cortadito y frito servido en el mismo cuerpo del pez (te puedes comer sus espinas).

A estas alturas ya habréis pillado que el homenaje al ‘street food’ toma una dimensión internacional. Hay recetas de inspiración thai, japonesa, peruana, mexicana, británica, india y norteamericana. Tampoco han pasado por alto nuestro país, con la presencia de huevos estrellados a la sartén con chistorra, kimchi, perejil y patatas fritas, y nuestra tortilla de patatas nacional, a la que añade pulpo a la brasa, crema de kalbi, gochu jang, berros y brotes tiernos. ¡Ñam! Por todo ello y más, Nobook es el nuevo restaurante al que hay que ir, sí o sí.

 

Nobook

Calle Provença, 310 bis. Barcelona.

Precio medio: 40 euros.

www.nobook.es

No hay teléfono, no tiene mail y no hacen reservas.

 

Laia Zieger

Una periodista francesa ‘expatriée a Barcelona’ que ha trabajado en El País y El Periódico de Catalunya, colabora con medios de ambos lados del Pirineo, y es autora del libro ‘Portraits de Barcelone’ (Hikari Editions, 2016). En la actualidad dirige la agencia creativa www.picapica.agency.