La Parrilla es el bufé que encontramos durante los meses de verano, hasta aproximadamente finales de agosto, en los flamantes jardines del Casino Peralada, en el que conviene reservar mesa cuando cae la tarde y disfrutar de un entorno de ensueño (tanto los días de concierto como los que no), una oferta inacabable que incluye desde un bufé de quesos, hasta un surtido de plancha espectacular o un aparador hasta los topes de marisco fresco. Hay mil motivos para dejarse caer por La Parrilla, y aquí enumeramos solo algunos de ellos.

1- El entorno. Este bufé al aire libre ubicado justo enfrente del Castell de Peralada –un edificio histórico que acoge desde el Casino hasta un restaurante de gran nivel comandado por el chef Xavier Sagristà o un espacio de coctelería que nos sorprendió muy gratamente– nos trasladará de un plumazo a otra época. Para empezar, nos va a recibir un gentil aparcacoches que desaparecerá con nuestro vehículo por los inmensos jardines del castillo mientras nosotros nos dedicamos a disfrutar de la dolce vita con vistas al castillo.
2- La música. Todos los días La Parrilla ofrece música en directo por parte de Albert Grup, excepto las noches de concierto en el Auditori. Jazz melódico y delicado que acabará de crear un ambiente todavía más mágico y nos hará disfrutar todavía más de las noches de verano a dos pasos de la Costa Brava.

3- El surtido. La Parrilla no acaba nunca y ofrece opciones para todos los gustos, edades y estómagos. Empezamos por un surtido de quesos catalanes y franceses y embutidos, carnes y mariscos elaborados in situ a la parrilla (también tienen verduras, para los que deseen cuidar la línea), un apartado de mariscos fríos, ensaladas y una barra de la que van saliendo todo tipo de platos para todos los gustos, con un presentación impecable y una vocación creativa: desde las crestas de pato con foie hasta el canelón de verduras con gambas o el foie con higos. Por no hablar de una selección de sopas frías que tan bien sientan en verano.

4- El castillo. La Parrilla es más que un bufé al aire libre, ya que el entorno nos obliga a dar una vuelta por los jardines antes o después del ágape y, por supuesto, a disfrutar de las dependencias del castillo. Podemos rendirnos ante el encanto de sus sofisticados salones, tomar una copa en su snack bar, jugar a la ruleta o disfrutar de la oferta del Pati de les Hores, su coctelería de la planta baja ideal para fumadores, que ofrece un buen número de combinados creativos para todos los gustos.
5- Los vinos. Los aficionados a los buenos vinos podrán regar el ágape con cualquiera de las propuestas de las Bodegas Castell de Peralada. Nuestra opción fue un cava rosado brut que nos entusiasma, versátil, sencillo a la par que elegante y una bebida absolutamente gastronómica: el Castell de Peralada rosado brut.
6- El festival. Además de todos los encantos de este espacio singular, no podemos olvidar que es la sede del Festival Castell de Peralada, que año tras año trae a las grandes figuras de la música contemporánea, con nombres que en la presente edición van de Franco Batiato a Diego El Cigala, por poner solo algunos ejemplos del cartelazo de calidad que todos los años nos depara este festival de referencia.
Restaurante La Parrilla
Castell de Peralada
Nou de Sant Joan, s/n.
Peralada 17491 (Girona)
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