Un restaurante eco. Hummm. Vaya. Otro más. «Cuatro hierbas, platos aburridos, insípidos, mucha plancha y poco más». Lo más fácil es pensar eso cuando te planteas ‘estrenar’ el último establecimiento en llegar a Barcelona con la etiqueta ‘bio’ porque uno no es inmune a los tópicos sobre estos locales. Ideas preestablecidas que parecen imposible de cambiar; pocos se los toman en serio. Pero OhBo Organic Café sí que se toma en serio a sí mismo para intentar que salgas de ahí diciendo ¡»0h, ‘és bo’, oh, es bueno!». Hay ‘forraje’, faltaría más (la carta de ensaladas es larga, una decena), pero los platos saludables tienen sabor.
Sabor es una de las palabras que más se va a repetir en estas líneas. Acaso porque la expectativa era que poco sabor iba a encontrar. Y no. Bueno, y sí. Si, como dice Anton Brufau, su propietario, para comer sano no hace falta ser aburrido y tirar de una pechuga de pollo a la plancha o de unas espinacas. La oferta sea interesante hasta para quien no cree en este tipo de restaurantes. Me pasó a mí porque en OhBo no son talibanes de lo sano sanísimo, y por eso me sentí cómodo: entrantes, ensaladas, bocatas, carnes, pescados… Con o sin gluten, para veganos, para quien sigue las dietas paleo (esa historia de comer como en el paleolítico), para quien ama el raw (crudo)… Para más inri, los que lo miden todo tienen en la carta el índice glucémico y los gramos de grasas, carbohidratos, proteínas y fibra de cada plato.
Sin mirar los numeritos, yo me metí entre pecho y espalda muchos platos saludables, muchos, lo cual no es muy saludable pero mi digestión apenas fue pesada, así que es probable que vuelva para darme otro homenaje sin miedo a sentir un ladrillaco en el estómago. Hay que felicitar a la naturópata que ha asesorado esa carta que cambia cada temporada y que usa producto de proximidad. Y que tiene versión en la mayoría de casos para el ‘take away’.

Mojé con avidez el pan de pita en un hummus aderezado con crema de sésamo con espesura de cemento armado, cosa que no hay que entender como una crítica sino como una constatación de que aquí no racanean con los ingredientes. Tras el puré de garbanzos ataqué el guacamole, con un sabor tan potente como no recordaba en tiempo, y el baba ganoush, también con fundamento y sabor propio de una señora berenjena ahumada.

Disfruté con el colorido, la fiesta, el mestizaje de la ensalada de quinoa (con zanahoria, pistachos, pasas y menta), me enamoró la perfecta sencillez de la quesadilla con queso fundido, tomate confitado y rúcula, me reconfortó el ravioli de ternera con caldo de setas.
Eché un poco en falta algo más de vidilla en el roast beef con salsa tártara y chips de yuca, y me pareció interesante el pastel de puerros, queso de cabra y ceps aunque demasiado sobrio. Acepté probar el cheesecake más por quedar bien que por otra cosa, pero quien se quedó bien a gusto fui yo porque ese pastel está hecho para quien odia los cheesecakes. y me gustó el yogur (lo sirven con frutas, con cereales, sin nada, con todo…).

La experiencia gastronómica quedó redondeada con las bebidas. Otro punto a su favor, desde el refresco de cola eco, cuyo sabor me recordó al mnicaramelo cubalibre de mi infancia (también tienen Coca-Cola normal, así que hay adictos a ella como mi querida Maria que no sufrirán aquí si piden su dosis) hasta el agua con y sin gas depurada in situ por ósmosis, pasando por los zumos (fui feliz con la acidez y energía del Happy, con naranja, kiwi, limón, pera, jengibre y jalea real) y smoothies (el terciopelo verde del Nuti Green, con espinacas, kiwi, manzana, pera, aguacate, agua y ágave).
Lo mejor: el sabor de casi cada plato que sale de la cocina.
Lo mejorable: los bancos de las paredes no tienen cojines, así que la espalda y los lumbares sufren con la reja metálica que sirve de respaldo; urge unos cojines.
OhBo Organic Café
Fleming, 15
Teléfono: 933348 29 68.
Horarios: de lunes a viernes, de 8.00 a 00.00 horas (la cocina está abierta de 12.15 a 15.45 y de 20.15 a 23.30 horas); fines de semana y festivos, de 9.00 a 00.00 horas (cocina abierta de 12.15 a 15.45 y de 20.15 a 23.30 horas)
Precio medio: 20 euros. Hay numerosas opciones como el pack ensalada (12,9 euros, mediodías laborables), pack completo (14,9, mediodías laborables), pack cine, (14,9, noches de domingo a miércoles), brunch (18,6 ó 24,9, domingos de 11.00 a 14.00 horas).