Carmina: cómo unos callos pueden ser tan modernos
Barcelona Comer

Carmina: cómo unos callos pueden ser tan modernos

Carmina acaba de abrir, y es como si llevara allí toda la vida. Será que ocupa el local del histórico Parellada, en la calle de l’Argenteria, en el Born, y algo de su espíritu impregna la atmósfera. Aunque el interiorismo ha cambiado por completo.

Ventiladores en el techo, arcos, plantas colgantes… Se respira cierto aire colonial.

La barra bajo la claraboya, rodeada de arcos, con plantas colgantes, y los ventiladores del techo le dan cierto aire colonial, y la iluminación y la decoración aporta un toque vintage pero divertido (ojo a los neones de los capiteles de algunas columnas) que encaja con la propuesta gastronómica: cocina de mercado tradicional.

Vieiras con ceps, cebolla caramelizada y aceite de trufa.

Si, queridxs foodies, el recetario de toda la vida puede molar tanto como un tataki o un ceviche. ¿Ejemplos? Los que propone en la carta su director gastronómico, Josep Maria Masó: guisantes del Maresme estofados con alcachofa y butifarra negra, vieiras con ceps, cebolla caramelizada y aceite de trufa, escudella i carn d’olla, suquet de pescado de roca con patatas, jarrete de ternera con ciruelas y piñones… Incluso sirven desayunos de ‘forquilla’ con platos como tripa a la catalana y bacalao con sanfaina.

Cuando el fricandó puede ser un descubrimiento

Así que os animo a pasar por Carmina y sentiros tan a la última como si estuviérais en la última izakaya que han abierto en la ciudad. A lo mejor os resulta menos exótica, pero no por ello menos sensacional.

El meloso y suave fricandó.

Porque, digámoslo alto y claro: un fricandó puede ser un gran descubrimiento, y unos callos pueden ser algo parecido a una revelación mariana.

Los callos: platazo de Carmina.

Y en este restaurante los bordan: el primero es meloso y suave, y pide pan para mojar por mucho que estés a dieta (incluso hacen croquetas con él); el segundo es un platazo que no solo engancha por su colágeno sino por su sabor profundo y ligeramente picante. En ambos casos, si sonara salsa en el hilo musical bailarías salsa en la salsa.

Fiestas con ‘disc jockey’

De hecho, en Carmina también puedes bailar. Para hacer la digestión, te recomiendo que te asomes un sábado por la tarde, cuando montan unas fiestas con disc jockey de lo más animadas, con copas incluidas, o cualquier viernes o sábado después de la cena, donde además de música hay cócteles. La mejor demostración de que lo vintage y lo moderno pueden ser la misma cosa.

Ojo con los neones de los capiteles de las columnas.

Carmina. Argenteria, 37. Teléfono: 93 606 15 24.

carminarestaurante.com

Ferran Imedio

En los últimos dos años ha visitado más de 300 restaurantes, pero su colesterol sigue en niveles normales. Esta rareza sin explicación biológica le permite seguir escribiendo sobre gastronomía en 'Cata Mayor', el canal especializado de 'El Periódico de Catalunya', y en 'On Barcelona', la sección de ocio del mismo diario. Antes, había sido responsable de la sección de Gente, donde ya contaba qué se cocía y qué se comía por ahí.

PARTNER:
Recibe nuestras novedades cada jueves en tu buzón, sobre bla bla bla.

    He leído y acepto la política de privacidad