Casa Varela; 10 años de pasión por el buen comer

Hace más de 30 años el matrimonio formado por Manuel Varela y Maite Gago se trasladaron desde su Ourense natal hasta Barcelona en busca de un futuro mejor. Con ese propósito abrieron en 1985 un restaurante llamado La Xarxa en el número 4 de Plaza Molina de Barcelona. Esta marisquería, conocida por la calidad de su producto y la atención en las mesas, pronto se convirtió en todo un referente en la oferta gastronómica de la zona alta de la ciudad.

José Varela, hijo de Manuel y Maite, gerente del Grupo Varela –formado por Casa Varela, L’Estupendu, Bodega La Puntual y La Xarxa- pronto supo que su futuro estaría vinculado al mundo de la restauración. Con solo 12 años empezó a ayudar a sus padres en el restaurante sirviendo los cafés los viernes y sábados por la noche. Y así siguió durante muchos años, compaginando esta ayuda en casa con la Escola de Restauració i Hostalatge de Barcelona y las horas extra en el restaurante A la Menta.

Después de formarse y perfeccionar su técnica en grandes restaurantes como Casa Nicolasa, regentado por José Juan Castillo; o el Akelarre, de Pedro Subuijana -ambos en San Sebastián-, José Varela decidió volver a Barcelona para empezar a escribir su propia historia. Una historia llena de retos y aventuras, unas con más éxito que otras, pero todas llenas de pasión por el buen producto y calidad en el servicio.

En 2009, José tomó las riendas del negocio familiar, pero le imprimió su propio carácter y manera de entender la gastronomía. Así surgió Casa Varela, una propuesta informal con devoción por el producto de calidad y el servicio cercano y familiar. Con una clientela de lo más variada, Casa Varela también cuenta con una parroquia de fieles comensales que incluso han transmitido su amor por la cocina desenfadada -pero pensada- de Casa Varela de padres a hijos.

De Casa Varela se puede decir que tiene un carácter marcadamente “disfrutón”, donde se puede comer de forma ininterrumpida desde la una del mediodía hasta cerca de la medianoche. Como le gusta definir al propio Varela, este es un local de “comida sin líos”, con un ambiente informal y elegante, una atención refinada, platos solventes y una carta de vinos eficiente y versátil -basada en percepciones sensoriales para ayudar al cliente en su elección- para una experiencia gastronómica redonda.

Para celebrar su décimo aniversario, Casa Varela ha elaborado una carta con sus platos más míticos. Se trata de los diez platos más aclamados por sus clientes habituales y han sido precisamente ellos quienes los han elegido a través de las redes sociales del restaurante. Estos​ diez platos representan la esencia de Casa Varela​ y a su vez, son sus preferidos.

 

No se trata de un menú degustación, sino más bien una carta con platillos para disfrutar compartiéndolos. En este ranking encontramos platos que todavía están en la carta como el ​tartar de atún con guacamole​, las ​croquetas de txocos​, las alitas de pollo confitadas con salsa kimchi​, el ​arroz de butifarra y trompetas de la muerte​, el ​steak tartar​ y el ​solomillo de rubia gallega con patata ​rattey chalotas glaseadas​. Pero también se han recuperado -y podrán degustarse hasta finales del mes de mayo- un par de platos que estaban fuera de carta pero que, por aclamación popular, no podían faltar en esta celebración. Se trata de las croquetas de fricandó y su famoso bacalao con garbanzos y col blanca, con el que se abrieron las puertas del Casa Varela. En los postres también destacan sus creaciones más golosas: los buñuelos de chocolate y la espuma de crema catalana.

En definitiva, 10 años de dedicación y entrega para ofrecer una cocina honesta, elaborada con el mejor producto de temporada y servida con una atención distinguida y personalizada. Diez años en boca de todos ¡y que sean muchos más!

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