Hay momentos en los que el cuerpo nos pide carne. Hamburguesas, concretamente. Tiernas, melositas, surtidas, que nos obliguen a abrir bien la boca para meternos entre pecho y espalda esa combinación perfecta de grasa y proteínas. No siempre es fácil escoger una buena hamburguesería, ya que, como ocurre con todos los bocados populares, sucede que nos intentan dar gato por liebre cada dos por tres.
Aquí van unas cuantas hamburguesas que nos han encantado:
La cheeseburger trufada de Vicio
Aunque el descarado universo de Vicio no te apele, ni por edad ni por filias ni por talante, es innegable que sus hamburguesas están buenísimas. No sabemos bien cuál es exactamente el secreto, pero Vicio es de los pocos sitios en que puedes comerte una contundente hamburguesa y quedarte tan ancha, sin digestiones pesadas ni otros males típicos de otros locales. El secreto no es otro que unos ingredientes de primera calidad que, juntos, funcionan como un reloj suizo. Un pan de brioche elaborado con harinas de calidad, unas carnes excelentes y unos aderezos que están a la altura. Por no hablar de las patatas, que son las que suelen marcar la diferencia en muchos establecimientos: naturales, con una fritura perfecta, muy ricas.
Nos acercamos a probarlas nada menos que al establecimiento de Mas Sorrer, ese bucólico rincón de la Costa Brava rodeado de pinos donde la juventud de la zona (veraneantes, sobre todo, pero también locales) se pasa las noches de verano bailando hasta el amanecer. Vicio está a tope desde que abre sus puertas a las 20 h hasta que las cierra de madrugada (los fines de semana), acogiendo a todos aquellos a quienes les sobreviene un hambre canina tras varias copas.
En cuanto echamos un vistazo a la carta tuvimos claro que la elegida era, sin duda, la cheeseburger trufada, y enseguida nos chivaron que es el hit de la casa. Qué buena estaba. Ligera, contundente, con un sabor a trufa que en ningún momento enmascaraba el del resto de ingredientes (huevo frito incluido), un bocado fácil y a su vez sofisticado. Cuando la acabamos ya lo tuvimos claro: si vas a Mas Sorrer que sea para quedarte hasta las tantas, no importa si doblas la edad al 95% del público.
Vicio. Mas Sorrer. Ctra. Torroella a Parlavà, GI-643, Km. 0,5.
La Messi Chicken Sandwich de Hard Rock Café
Cada vez que la vida te lleva a Hard Rock Cafe acabas disfrutando a lo lindo de ese espectáculo que te atrapa desde el primer minuto. Hard Rock es puro espectáculo, pura fiesta de raciones XXL, grandes postres, calorías y foodporn. Nos acercamos al de Plaça Catalunya con el objetivo de probar su nuevo lanzamiento: el Messi Chicken Sandwich, un plato inspirado en el bocado preferido del futbolista argentino, la milanesa.
El plato consta de una señora milanesa de pollo con provolone fundido y alioli de hierbas, que se sirve con unas patatas fritas excelentes (la ración es contundente) sobre un panecillo artesano tostado. La combinación es ganadora para los fans de la milanesa, que serán capaces de dejar atrás por un día los encantos de las burgers de ternera del Hard Rock y entregarse al placer de comerse una milanesa a bocados. Incluso los más siesos se habrán contagiado en pocos minutos de ese espíritu entre cosmopolita y excesivo que es este local de referencia al que, si nos gustan las raciones contundentes y el disfrute gastronómico, hay que regresar de vez en cuando.
Hard Rock Café. Pl. Catalunya, 21.
La Santa Royal de Santa Burg
Las personas que siempre se piden una pizza cuatro quesos en cualquier pizzería entenderán por qué siempre pedimos la Santa Royal en nuestras visitas a esta emblemática hamburguesería de Sants. Lleva bacon, cebolla confitada, tomate, lechuga y mayonesa de mostaza, el pan es riquísimo, las patatas también y sus 150 gramazos de carne de vaca vieja, tiernecita, sabrosa y sabiamente cocida en su propio jugo, no tienen desperdicio.
Si además no concebimos comer una hamburguesa sin acompañarla de una buena cerveza, estamos en el lugar adecuado: en Santa Burg tienen un montón y son expertos en la materia, así que nos aconsejarán hasta encontrar la que mejor se adapte a nuestros gustos.
Santa Burg. Vallespir, 51.
La Real de La Real Hamburguesería
Y de un clásico (Santa Burg) a otro establecimiento más reciente pero que ya es un referente: La Real Hamburguesería. Esta hamburguesería, que empezó su andadura discretamente hace unos años de la mano de unos socios amantes de la carne decididos a hacer las cosas bien, ha ido poco a poco enamorando al personal con sus deliciosas burgers y una selección de postres ricos y contundentes. Aquí no hay campañas de marketing agresivas ni se apela a nuestros instintos más voraces: simplemente se escogen las mejores carnes y se hacen pruebas y más pruebas hasta lograr la receta perfecta.
Las hay para todos los gustos (hasta tienen una maravillosa hamburguesa de raclette), pero a nosotros nos gusta la clásica: queso cheddar, bacon crujiente y crema de queso cheddar gratinada en cada pan con 180 gramos de picanha. De postre, la Nutella Cookie con helado y esa noche, claro, no se cena.
La Real. València, 285 / Dr Trueta, 218.
La Burger de La Lonchería
No todo va a ser proteína animal y grasas saturadas. Se puede disfrutar de una buena hamburguesa vegetal prácticamente sin darnos cuenta de que lo que estamos comiendo no es, en realidad, carne de ternera. Es una señora con Beyond Meat con bacon, cheddar, cebolla caramelizada, lechuga y tomate, cuyo sabor y textura resultan tan parecidos a los de una hamburguesa convencional que unos cuantos ya han sido cautivados.
Un plato en la línea de este establecimiento de cocina vegana para todos los públicos, inspirada en el street food internacional, donde las hamburguesas conviven con otros platos de esencia #foodporn que van desde los tacos al pulled pork (se elabora con pulled jackfruit i coleslow), la arepa mechada y la torta ahogada. Nada que envidiar, pues, a los locales anteriores, puesto que, al fin, la filosofía de La Lonchería es semejante: hacer de la cocina una fiesta, un despliegue de aromas y sabores para comer con las manos, saborear con gusto y combinar con una de sus numerosas cervezas artesanas.
La Lonchería. Aribau, 101.



