Clave para triunfar con tu cóctel mimosa, ¡no todos son iguales!

Ésta es la clave para triunfar con tu cóctel mimosa

Nada más glamuroso como aperitivo, de bienvenida, para el brunch o durante o después de la cena que el siempre sofisticado cóctel mimosa. Es imposible no caer rendidos ante los encantos de una copa que es puro glamour, que lleva la elegancia por bandera ya desde su nacimiento allá por la década de 1920. Al parecer, fue el Buck’s Bar de Londres el que sirvió por primera vez este combinado de delicado color anaranjado, dulce y vistoso, al que siguió el bar del Hotel Ritz en París, cuyos clientes no pudieron resistirse a la deliciosa combinación entre champán y zumo de naranja, generalmente combinados a partes iguales aunque aquí, como bien saben los amantes de la coctelería, cada maestrillo tiene su librillo.

¿A punto para preparar tu propio cóctel mimosa casero? Sigue estos consejos y triunfarás.

Selecciona las mejores naranjas

La calidad de los ingredientes es la que marca la diferencia entre un cóctel sensacional y uno regular. Por tanto, es indispensable seleccionar las mejores naranjas para elaborar el cóctel mimosa, con su perfecto equilibrio entre dulzor y acidez, aquellas cuyo sabor y matices permanecen en el paladar durante tiempo. Ni que decir tiene que está totalmente prohibido, tanto para elaborar el cóctel mimosa como cualquier otro cóctel, emplear zumo envasado, aunque en su packaging prometa que procede de naranjas recién exprimidas.

Recién exprimido, por favor

Es fundamental que el zumo esté recién exprimido, de modo que las propiedades organolépticas de las naranjas estén intactas, y que lo colemos convenientemente para evitar encontrarnos trozos de pulpa. No olvides que el cóctel mimosa siempre quedará mucho mejor si lo elaboras con zumo de naranjas fresquísimas, así que lo mejor es no echar mano de aquellas que tienes en casa desde hace tiempo y optar por naranjas de la mejor calidad, recién cogidas del árbol. Las de Fruta Mare son ideales para hacerlo, pues llegan a casa tan solo 24 horas más tarde de su recolección y son un derroche de sabores, aromas y matices. Tu paladar (y el de tus invitados) lo notará.

Champán o cava, a elegir

El cava debe ser siempre seco o semiseco y, al igual que el zumo, estar bien frío. A la hora de elegir un cava, tenemos que tener en cuenta no solo su crianza, sino también su contenido en azúcares. El cava seco tiene entre 17 y 32 gramos de azúcar y el semiseco entre 32 y 50 gramos. El dulzor de estos cavas realzará y potenciará el de las naranjas, aportándoles numerosos matices y dando lugar a un cóctel suave y equilibrado, ideal para tomar en cualquier momento del día.

Sin azúcar

Si las naranjas son de buena calidad y tienen el dulzor adecuado, no será necesario añadir azúcar al combinado. De hecho, una buena manera de saber si estamos ante un buen cóctel mimosa o uno regular cuando visitamos una coctelería es comprobar si los sabores dulces del cóctel proceden de la propia fruta o de un sirope o azúcar añadido.

La copa, muy importante

Es importante servir el cóctel mimosa en la clásica copa de champán, también conocida como copa flauta. ¡Es instagrameable a más no poder!

Decoración al poder

Lo ideal para decorar un cóctel es añadir una rodaja de naranja, aunque hay quien escoge una guinda o unas hojitas de romero. ¡Imaginación al poder!

Consumir con moderación

El mimosa es tan dulce y tan suave que nos entra estupendamente bien fresquito a cualquier hora. Pese a que su graduación alcohólica suele ser bastante baja, solemos tomar más de uno sin apenas darnos cuenta mientras disfrutamos de un aperitivo o un brunch, así que mucho cuidado con él.

Gastronomistas

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