Dicen que los pequeños cambios son poderosos y nosotros creemos firmemente que es así. Por ello, para cuidar del entorno y proteger el medio ambiente, hay que empezar por cambiar algunos hábitos y gestos cotidianos, también en casa. Solo con modificar algunas de las rutinas que tenemos, por ejemplo en la cocina, podemos evitar buena parte de los residuos que generamos y contribuir a reducir su impacto ambiental. Toma nota de estos sencillos trucos que te ayudarán a que tu cocina sea más sostenible.

Adiós al plástico

Nuestra cocina puede convertirse en un gran contenedor de plástico si no cambiamos algunas costumbres. Bolsas de la compra, recipientes para guardar alimentos, parte del menaje que usamos… la presencia de plástico en la cocina es abrumadora. Pero todos estos elementos podemos sustituirlos por otros de materiales más ecológicos y sostenibles.
> Bolsas reutilizables: La mejor opción es cambia las bolsas de plástico por bolsas de tela o de otros materiales biodegradables como la fécula de patata. También podemos pasar de las bolsas y volver al carrito de la compra, como se ha hecho toda la vida.

> Almacena sin plástico: guardar alimentos en la nevera o el congelador sin meterlos es un recipiente de plástico es posible. Envases de cartón, botes de cristal o recipientes de metal son algunas de las alternativas que nos permitirán almacenar de manera ecológica los alimentos sobrantes.

> Envolturas reutilizables: otra sencilla manera de reducir el uso de plástico es dejar de usar papel de aluminio o film para envolver nuestro desayuno o merienda y pasarse a las envolturas reutilizables.

Productos de limpieza ecológico

Evita los limpiadores cargados de productos químicos y tóxicos. Puedes limpiar con productos respetuosos con el medio ambiente como el vinagre, el limón o con jabón hecho en casa.

Reducir el desperdicio de alimentos

Conseguir una cocina más sostenible también pasa por reducir el despilfarro de comida. Se calcula que cada año se desperdician más de 1.300 millones de toneladas de alimentos en todo el mundo, siendo éste un grave problema medioambiental al convertirse en la tercera fuente generadora de CO2. Hay pequeños gestos con los que todos podemos ayudar a reducir el desperdicio de comida y frenar su inevitable impacto en el entorno.
> Planifica tu compra: haz una lista de lo que necesitas y procura seguirla. No compres más de lo que puedes consumir.

> Reutiliza tus sobras: guarda tus sobras para otra comida o utilízalas en una receta diferente, por ejemplo, para preparar canelones o croquetas.

> ‘Consumo cronológico’: trata de comer primero los productos que habías comprado con anterioridad. Mueve los productos más viejos al frente y coloca los más nuevos en la parte posterior para evitar que se estropeen.

> Dona el excedente: si prevés que no podrás consumir alimentos que tienes en casa, y que todavía están en buen estado, dónalos a una entidad benéfica para que alguien pueda aprovecharlos. Compartir es vivir.

Estos gestos ayudarán a hacer de tu cocina un lugar más agradable y sostenible. ¡Apúntate al cambio!

Cristina Ferraté
Cristina Ferraté

Consumidora voraz de Tv, aunque tampoco le hace un feo a una ensaimada de chocolate, o a un buen jamón. Siempre hay algún motivo para brindar y para conocer nuevos sitios para contentar al paladar. Nacida en Riudoms, donde hacen la mejor coca amb recapte del mundo, ha desarrollado la mayor parte de su trayectoria profesional en los platós de televisión. Si no fuese periodista… le gustaría ser cantante.

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.

PARTNER

imagen

Partner
imagen
Suscríbete a nuestra newsletter