¿A quién le amarga un dulce? Sí, lo sabemos, la Navidad es tiempo de excesos y aunque hay que cuidarse, ¿cómo resistirse a probar ese postre que viene a poner la guinda a esa comilona que te has pegado? Vamos a hacer una selección de bollos que deberías poner en tu mesa en estas fechas: algunos puedes encontrarlos fácilmente y otros, gracias a San Google, puedes elaborarlos en casa. En todo caso, todos son una fiesta para el paladar y alegrarán las papilas de grandes y pequeños. Vamos con ellos:
Rosca de Reyes. Parecida al Roscón pero diferente, aunque esta frase parezca un oxímoron. Bueno, venga, voy a ser sincera: tras probar esta maravilla puedo decir bye bye al roscón convencional y entregarme a este bollo suntuoso y rico en matices. De nuevo haciendo un guiño a México (ya lo hicieron por Todos los Santos con su maravilloso Pan de Muerto, por ejemplo), Pastelería Mallorca lanza ahora en edición limitada su Rosca de Reyes de Trufa de Chocolate criollo, ya solo el nombre invita a soñar y viajar. La masa, elaborada con mantequilla de máxima calidad, va rellena de una trufa basada en el chocolate mexicano que va infusionado en canela y piel de naranja. Además, lleva la almendra Marcona tostada en grano, característica ya de sus roscones, y va adornada de un crujiente inspirado en las conchas mexicanas. Una delicia a disfrutar con un buen chocolate caliente, un café o ¡sola! Disponible desde el 21 de diciembre. Precio: 29,5.
Roscón de Baileys. De nuevo, la edición de La Caprichería de Baileys, ya tradicional en estas fechas y a la que se unen 65 marcas y más de 500 locales, ofreciendo delicias con un toque de esta sabrosa bebida. Viena Capellanes, por ejemplo, ofrece un Roscón con un toque de Baileys, suave, que se acentúa al final del bocado y que hará que quieras repetir. Y por su parte, la exquisita marca de Torrons Vinçens propone un turrón de Baileys que te costará no comerte de una sentada (5,5 euros). Puedes disfrutar de estas creaciones hasta el próximo 7 de enero. Si quieres conocer todas las exquisiteces que hay en la ruta, echa un vistazo aquí. https://www.baileys.com/es-es/la-capricheria/
¿Roscón o tarta de queso? ¿Te gustan ambos y no sabes por cuál decantarte? Pues oye, ¿por qué elegir cuando en un solo bocado puedes tener estos dos dulces maravillosos? Alex Cordobés se ha unido a los artesanos de la panadería Brulée y acaba de lanzar un Roscón con Cheesecake. Ojo: solo se venderá un día a la semana, los viernes, y únicamente hacen 100 roscones semanales, habrá colas seguro. Precio: 50 euros la pieza.
Y más queso. Juan Sánchez, chef ejecutivo del restaurante Zielou, junto con los expertos en masas de Madreamiga, lanzan también dos roscones con unos rellenos para no parar de comer: mousse de tarta de queso con mermelada de frutos rojos y frambuesa liofilizadas y una segunda propuesta de chantilly de chocolate con leche jíbara y trozos de galletas Lotus. Este roscón no abusa de la mantequilla, para que tenga precisamente más sabor a roscón tradicional, y apuesta por el Aove. Pueden comprarse en el propio restaurante y a través del delivery mediante Delizielou y Glovo. Precio: 35 euros.
Galette des Rois. Es el Roscón de Reyes de nuestro país vecino, y está, no nos engañemos, de muerte: pura mantequilla y almendra a cascoporro para venir a añadir unos cuantos kilos más a los que ya has cogido. Conviene comerla tibia, te aconsejamos calentarla un poco en el horno antes de degustarla. Viene con corona dorada y el/la que encuentra la sorpresa se convierte en rey/reina y deberá pagar la siguiente galette. En Maison Kayser la puedes encontrar.
¿Con qué puedes acompañar todas estas dulzuras? Pues lógicamente, con un buen chocolate, con un café con leche, con un café a secas… Para gustos, colores: nosotros te vamos a avanzar dos bebidas que maridan perfectamente. Por ejemplo, una copita de Baileys espresso cream. ¿De qué hablamos? De una mezcla rica de café tostado asado y Baileys Original Irish Cream, te transforma un cóctel o un postre en un capricho exquisito. Granos de café, whisky Irlandés y nata que fusionan a la perfección. Precio: 16,90. Y como es Navidad y en los países nórdicos es habitual lo del vino caliente, ¿por qué no catar uno que además es nacional? O vermut, en este caso. El de Dos Déus, del Priorat, funciona perfectamente como alternativa al vino caliente centroeuropeo. ¿Acaso lo dudabas?


