El Niu del Mirlo: de escenario de 'La sombra del viento' a restaurante
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El Niu del Mirlo: así se come en uno de los escenarios de ‘La sombra del viento’

Ahora que llega el verano y apetece llevar un libro bajo el ala, ¿por qué no releer ‘La sombra del viento’? Mejor aún, ¿por qué no volver a disfrutar con el clásico de Carlos Ruiz Zafón y, antes, durante o después, visitar uno de los escenarios de la novela? No, no te has equivocado de blog, seguimos siendo Gastronomistas. Y nuestra propuesta, más allá de literaria, es totalmente gastronómica: el restaurante El Niu del Mirlo, en el Hotel Mirlo.

La escena final de ‘La sombra del viento’

Porque este establecimiento es uno de los lugares que aparecen en el best seller del desaparecido autor. Allí, en la avenida del Tibidabo, 32, paraba el tranvía del que se bajaba el protagonista, Daniel Sempere, justo enfrente del Palacete Aldaya (en realidad se llama Torre Macaya y es una casa modernista que se levantó para que sus dueños fueran a veranear). Está en la zona alta, donde hay tantas y tan buenas terrazas donde comer bien. Pero esta es única por tener esta pátina tan literaria.

 

Y aquellas escaleras de la mansión, cuyo crujir tanto miedo le daban, siguen allí, en este caso llevándote a cualquiera de sus habitaciones. Y el jardín, donde se resuelve la escena final… En fin, no sigo hablando del libro no vaya a ser que haga un spoiler 21 años después de su publicación.

Carta mediterránea solvente

Sí que lo voy a hacer sobre El Niu del Mirlo, que, como el hotel, abrió sus puertas en septiembre de 2021. Tras un buen rodaje puede presumir de una carta mediterránea solvente que ha diseñado Ismael Alonso, chef y consultor gastronómico que ha trabajado en España, Chile, Brasil, Francia, Italia, Portugal, Japón, Marruecos, Argentina, Tailandia, China, Maldivas y Estados Unidos. La ejecuta, con muy buena mano, José Manuel Zafra (trabajó en el desaparecido restaurante Bistreau de Ángel León en el Hotel Mandarin Oriental de Barcelona y en Calima, Aponiente y La Terraza del Casino, entre otros templos).

Puedes comer o cenar en la sala con vistas al jardín, pero yo te recomiendo que te dejes acariciar por la brisa y el silencio bajo la pérgola mientras admiras el entorno, protegido por el Ayuntamiento de la ciudad por la diversidad de las plantas y de los árboles que alberga. Una atmósfera cuidada, sensación de intimidad, relax…

Precios nada caros

Pero no olvidemos la comida, que a El Niu del Mirlo hemos venido a probar su cocina, cuyos precios no son nada caros, por cierto. Y da igual lo que elijas porque tocan todos los palos, y todos bien, y todos bien presentados. Al menos los que yo zampé, que fueron bastantes. Veamos.

Las croquetas de crema de espinacas con piñones son tan elegantes como la mansión, y además tienen un puntito de pimienta que les da alegría. Bravo.

El foie con confituras ecológicas de calabaza, naranja y jengibre con limón derretirá los paladares más golosos. Pura tentación.

El tartar de atún, de tan meloso, diría que es mantequilla. Productazo.

El steak tartar, con el punto exacto de picante, es de los mejores de la ciudad. Y no admito discusión al respecto.

El arroz con costilla y tiras de calamar es intenso y largo en boca. Salivas y salivas incluso minutos después de haberlo comido. Hubo más líquido de producción propia: mis lágrimas de placer.

Y el rodaballo… ah, el rodaballo. ¡Qué cocción! Impecable. Espectacular.

La tarta de queso es cremosa y no muy fuerte. Otro bocado de los que convencen.

Helados de Rocambolesc

Y si quieres helados, te sirven los de Rocambolesc, de Jordi Roca. Garantía de éxito.

En fin, una lástima que Carlos Ruiz Zafón falleciera antes de ver como ‘su’ palacete Aldaya, en el que trabajó cuando lo ocupaba la agencia de publicidad en la que trabajaba antes de convertirse en escritor de éxito, no pudiera sentarse a comer en El Niu del Mirlo.

Seguro que habría gozado y, quién sabe, a lo mejor se habría inspirado para otra novela. Nos queda el consuelo de leer o releer ‘La sombra del viento‘ y poder pisar uno de los escenarios de una de las obras más leídas de la literatura española.

El Niu del Mirlo (Hotel Mirlo). Avenida del Tibidabo, 32. Teléfono: 93 142 59 29.

mirlobarcelona.com

Ferran Imedio

En los últimos dos años ha visitado más de 300 restaurantes, pero su colesterol sigue en niveles normales. Esta rareza sin explicación biológica le permite seguir escribiendo sobre gastronomía en 'Cata Mayor', el canal especializado de 'El Periódico de Catalunya', y en 'On Barcelona', la sección de ocio del mismo diario. Antes, había sido responsable de la sección de Gente, donde ya contaba qué se cocía y qué se comía por ahí.

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