Nomo y Sant Joan de Deú, gastronomía solidaria

Esta semana, Grupo Nomo nos sorprendía con un almuerzo especial en un lugar especial: el Centro Residencial de Inclusión Hort de la Vila de Sant Joan de Déu Serveis Socials – Barcelona, en el barrio de Sarrià de la capital catalana. Una casa ‘invisible’ hasta hoy para los comensales allí presentes donde se trabaja la reinserción social y laboral, la salud física y mental o la recuperación de los vínculos familiares de personas que sufren una situación de exclusión social.

¿El porqué de este encuentro? Contarnos la sintonía entre las dos ‘familias’ y mostrarnos la reconversión de una de las salas del centro en un ‘espacio Nomo’ para demostrarnos que existen múltiples maneras de ejercer de altavoz de las buenas causas. La gastronomía, por ejemplo.


En el transcurso de la comida se nos desveló también que ya hace siete temporadas que los hermanos Borja y Juan Molina-Martell, Ramón Jiménez y el chef Naoyuki Haginoya —los propietarios de la empresa catalana— iniciaron su colaboración solidaria con la Obra Social Sant Joan de Déu, concretamente con el hospital del mismo nombre donde, en ocasiones, ‘trasladan’ su oferta japonesa para que los padres con niños ingresados allí durante meses puedan evadirse de la situación mientras cenan.

“La idea inicial era invitarlos a uno de nuestros restaurantes, pero ninguno quería alejarse de los pequeños por lo que decidimos ‘montar’ Nomo en el centro hospitalario dos veces al año”, explicaron los Molina-Martell. “A raíz de esta acción conocimos Hort de la Vila y pensamos que podíamos seguir colaborando con ellos contribuyendo en su causa, en este caso, formando a algunas de las personas que atienden para que puedan acabar trabajando en el grupo de restauración y, así, recuperar su autonomía”, añadieron.

Con el fin de contribuirá a visibilizar el “sinhogarismo” y el trabajo de acompañamiento a los afectados por esta situación que llevan a cabo un equipo de profesionales y voluntarios liderados por Salvador Maneu, director de la entidad, este comedor irá acogiendo reuniones privadas como la que vivimos días atrás.


Edamame frito al aroma de trufa blanca, tacos de salmón de Noruega y de ventresca de atún o variado de sushi
fueron algunos de los clásicos Nomo que degustamos. Junto a ellos, un par de novedades que estrenarán tras el verano —y que nos gustaron mucho— como la gyoza de sobrasada, con butifarra, miel y queso parmesano, o el hiyashi soba, fideos fríos de trigo sarraceno con calamar, toro, atún y trufa negra (en la imagen).

Todo para recordarnos que vivir en la calle es el resultado de un encadenado de circunstancias que podríamos sufrir cualquiera, que las personas sin hogar necesitan sentir que forman parte de la sociedad y que, a veces, bastaría con conversar con ellas o cruzar el umbral de esta casa que les da cobijo de forma provisional. Si te apetece, puedes hacerlo. El Centro Residencial de Inclusión Hort de la Vila cuenta con otra sala abierta a cualquier ciudadano, institución o empresa que quiera organizar algún evento en ella. Cómplices are welcome.

CRI Hort de la Vila
Hort de la Vila, 46. Barcelona
Tel, 932 051 232
https://www.sjdserveissocials-bcn.org/es

Carme Gasull
Carme Gasull

Se inició como periodista en la radio y con el gastrónomo Jordi Estadella en las cosas del comer. Hoy, modera ponencias y demostraciones culinarias en ferias y congresos, colabora en el programa 'Àrtic' de betevé y comparte experiencias en blogs diversos. Comisaria del proyecto 'Catalunya Regió Europea de la Gastronomia 2016', es autora de los libros 'Catalunya en el paladar' (Austral Media, 2004), 'Petita història de la Festa de la Ratafia' (Editorial Mediterrània, 2016) y 'El Safrà. Com preparar-lo 10 vegades' (Sd Edicions, 2018).

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.