La gala gastronómica más bizarra del 2013 - Gastronomistas

La gala gastronómica más bizarra del 2013

Da igual que sea un despistado de tomo y lomo, da igual que la noche anterior hubiera salido de marcha hasta las tantas y que caminara como un zombi porque me había levantado a primera hora de la mañana, da igual que el mail de la convocatoria fuera algo equívoco y yo lo hubiera leído en diagonal (cosa que hago siempre), da igual que la cita fuera de noche, y a mí la noche, como a Dinio, me confunde.

Da igual porque habiendo nacido atento y centrado, habiendo leído bien ese correo de Trini, habiendo dormido las horas de sueño mínimas que recomienda la OMS (si es que las recomienda), habiendo sido la cita a pleno día, jamás habría imaginado que la noche del sábado viviría una de las experiencias gastronómicas más bizarras de mi vida: la Gala Top Tapa de Cañotauno de los restaurantes de Barcelona que lo petan cada día.

Pobre Laia Zieger. Y yo que la convencí diciéndole que íbamos a cenar al Rías de Galicia para no sé qué fiesta de la tapa… Eso creía yo, y tampoco es que me cuadrara mucho todo pero para allá que nos fuimos. Debería haberlo intuido de todos modos, porque los hermanos Iglesias siempre andan liándola (y liándome) y volvieron a enredarme. Debí sospechar algo que disfraza a sus camareros de zombies para trabajar el día de Halloween y monta concursos entre sus clientes cocinillas y que coronó a la escritora y periodista Empar Moliner (ojo, que fui parte de aquel jurado y prometo por las mejores bravas de Barcelona que fue justa y limpia vencedora).

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Una burger bull, unas ¿patatas bravas? y un pulpo a feira. Indescriptible estampa.

Flipé con la alfombra roja en plena calle Lleida. Con la fotógrafa que retrataba a los invitados que iban llegando. Con el tipo que nos dio la bienvenida vestido de una de las tapas finalistas, de burger bull (es decir, con una hamburgesa en la cabeza) mientras nos daba un número para un sorteo en el que había incluso un jamón…

Pero, ¿dónde me había metido? ¿Era la resaca que arrastraba de la noche anterior la que me hacía ver visiones como un tipo vestido de pulpo a feira que no dejaba de mover los brazos toda la noche como si estuviera en el fondo del mar en una escena de Bob Esponja? No, no eran alucinaciones, sino escenas de la primera edición de una gala de la que iba a salir la tapa más popular del establecimiento.

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El lobo y Caperucita roja con la tapa en la cestita. Sentí escalofríos por momentos.

El grupo teatral La Fresca montó un ‘show’ y dirigió un sorteo entre los asistentes a la cena (que no era de gala porque no vi ni una pajarita, ni un traje, ni una corbata). Las escenas que se sucedieron seguirán guardadas durante años en mi hipotálamo: la televisión que emitía en bucle textos e imágenes alusivas a la gala, con las tres tapas finalistas (las bravas, el pulpo y la burger bull que ha parido el chef con dos estrellas Michelin Dani García), los cánticos del tipo «La Cañota como mola, se merece una hola» para prsentar el sorteo de una cena en el restaurante; la clienta que bailaba al son ade una música que me pareció Azúcar Moreno; Caperucita y el lobo sirviéndonos una tapa que en realidad son tres… Os recomiendo que echéis un vistazo a la galería fotográfica que hay al final de este texto. Salvo la de Caperucita y el lobo, son de Cia La Fresca & Chickenbox Studio.

Al final ganaron las patatas bravas, y por goleada. Acaso el secreto es que estén hechas al horno y no fritas. No lo sé, aunque sí sé que son magníficas y que no me extraña su triunfo. Aunque para mí, en verdad os digo, amigos, eso fue lo de menos. Lo de más fue que, pocos días antes de acabar el 2013, Laia y yo fuimos testigos de la fiesta gastronómica más surrealista del año. Y eso, sabiendo que dentro de unos meses van a montar un sarao parecido con el nombre de Taparet, hay que tenerlo muy en cuenta. Avisado quedé. Avisados quedáis.

 

Ferran Imedio

En los últimos dos años ha visitado más de 300 restaurantes, pero su colesterol sigue en niveles normales. Esta rareza sin explicación biológica le permite seguir escribiendo sobre gastronomía en 'Cata Mayor', el canal especializado de 'El Periódico de Catalunya', y en 'On Barcelona', la sección de ocio del mismo diario. Antes, había sido responsable de la sección de Gente, donde ya contaba qué se cocía y qué se comía por ahí.