El paraíso está en Can Beneït

El paraíso está en Can Beneït

Hay lugares y LUGARES. Lugares únicos. Lugares a los que ir por lo menos una vez en la vida. Y, si se puede, repetir. Lugares que nos hacen bien, al cuerpo y a la mente. Lugares a los que evadirse para desconectar. Donde el tiempo se para. Lugares pensados solo para disfrutar: de ti mismo, de la compañía, del entorno, de lo maravillosa que es la vida.

Eso es Can Beneït. 

Un concentrado de naturaleza, de paz y de bienestar. De sabor, de aromas y de aire puro.

Un establecimiento que inspira y respira el slow life, en el sentido más auténtico, más honesto, más primario.

Una antigua aldea de masías cuyas distintas dependencias han sido reformadas preservando su esencia para convertirse en un hotel boutique de 10 exclusivas habitaciones. La Finca consta de más de 70 hectáreas, con una casa de campo medieval fortificada conocida como Alquería y, en su corazón, una almazara centenaria que todavía produce un formidable aceite de oliva virgen extra. La primera y única iglesia que existió en Binibona tiene más de 200 años y se encuentra en el patio principal, protegido por los restos de murallas medievales de la masía con sus establos, granjas, talleres…. Todo el conjunto fue rehabilitado a finales de los 90 para convertirse en la maravilla que es hoy.

Ahora es un establecimiento ubicado en una colina sobre el valle de Binibona, rodeado de la imponente sierra de Tramuntana, de campos de olivos, árboles frutales y viñas. A lo lejos, el azul del Mediterráneo. Un complejo cuyas estancias son espaciosas, acogedoras y cómodas, que invitan a ser disfrutadas, al igual que las zonas comunes como la terraza, donde cualquier huésped aspira a sentarse para disfrutar de las vistas, pararse a leer, conversar o tomar una copa respirando hondo y contemplando el maravilloso paisaje.

No hay ruido, solo el soplo del viento.

No hay agitación ni movimiento más allá del de los insectos o las ramas de los árboles.

Todo transcurre plácidamente, tranquilamente. Para quien necesite más relax está la piscina, el spa, los paseos en los caminos colindantes o las experiencias que ofrece el hotel como pícnic, yoga u observación de las estrellas; para quien quiera mayor actividad, los alrededores se prestan a la práctica del senderismo o de la bicicleta. Un poco más lejos, se puede acudir a la playa. Para un plan más cultural, vale la pena la visita a pueblos vecinos como Caimari, Selva o Moscari, que albergan tesoros arquitectónicos o naturales de la isla. Además, la estancia se puede enriquecer con visitas de carácter gourmet: desde viñedos y bodegas cercanas a senderos de olivos, queserías… Incluso se puede hincar el diente a las maravillosas ensaimadas de Can Rafel en el pueblo de Búger, galardonadas como las mejores del mundo en el certamen especializado en la materia.

Todo este conjunto de atractivos, valores y actividades confluye en Can Beneït, lo que le ha valido para ganar la etiqueta de ‘agroturismo’.

A ello se suma una rica oferta gastronómica. El restaurante del hotel, Mirabona, ofrece una carta que sintetiza una cocina honesta de Km 0 y de temporada. Una cocina arraigada en la tradición de Mallorca y comprometida con el entorno. En esta maravillosa temporada que es el otoño, por ejemplo, destacan platos como el arroz de setas; la ensalada de calabaza asada, requesón, espinacas y nueces;  la terrina de cordero; las croquetas de berenjena, y la caldereta de rape. Las hierbas llegan del jardín de plantas aromáticas y las verduras, directas del huerto.

Sí, todo está pensando para sentirse bien. De maravilla.

 

Can Beneït

www.fincacanbeneit.com
Camí de Binibona, s/n

07314 Binibona, Mallorca – +34 871 811 87121

Laia Zieger

Una periodista francesa ‘expatriée a Barcelona’ que ha trabajado en El País y El Periódico de Catalunya, colabora con medios de ambos lados del Pirineo, y es autora del libro ‘Portraits de Barcelone’ (Hikari Editions, 2016). En la actualidad dirige la agencia creativa www.picapica.agency.