La Niña de Mis Ojos, bonita y bien condimentada

Veinte años tras los fogones de la Masia Sant Cugat, un restaurante de cocina tradicional ubicado en Sant Cugat del Vallés (Barcelona), más otros tantos al frente del Bocca Restaurant & Club, “inaugurado en 2006 justo enfrente”, avalan el proyecto en solitario del chef Javier Muñoz Orobitg, uno de los restaurantes más nuevos de la zona alta de la capital catalana.

“En mi casa siempre se ha vivido mucho la cocina. Mi padre aprendió el oficio en Madrid y dirigió la Escuela de Hostelería de Barcelona. Mi hermano y yo estudiamos cocina en Eurhodip y siempre hemos querido vivir de esta profesión”, relata. Viven de ella y la han vivido juntos hasta la reciente apertura de La Niña de Mis Ojos en Barcelona. En esta nueva aventura le acompañan Dácil Alvarado Lozano, su esposa y jefa de sala, y Domingo Castaño, “expropietario de un restaurante cercano al nuestro y muy implicado en el proyecto familiar”, asegura el chef.

Pulpo braseado con parmentier de patata, mojo picón y yuca crujiente. Amor por las Canarias.

La propuesta gastronómica del nuevo establecimiento actualiza la cocina de siempre, de mercado. “Intentamos dar una mirada diferente a las elaboraciones clásicas, ser un poco más divertidos a la hora de enfocar las recetas y añadirles condimentos especiales”, describe el cocinero. Como muestra la ensaladilla rusa de cranca y gambas, con huevas de tobiko (pez volador), salsa saté (o satay) y unos puntos de mayonesa japonesa; el steak tartar de la casa, con una esferificación que encierra ingredientes típicos del plato como la yema de huevo, los encurtidos o las alcaparras; y el pulpo braseado con parmentier de patata, mojo picón y yuca crujiente, una declaración de amor en toda regla a su mujer y a la tierra canaria que la vio nacer.

Bombones de gamba roja, rellenos de sepia, verduras y setas. Un plato muy elaborado.

La clientela ya tiene preferidos. “Gustan mucho los bombones de gamba roja, rellenos de sepia, verduras y setas, un plato que ya sugeríamos en la Masia y con un toque especial, el dashi. También salen muy bien las carnes —la debilidad de Javier— tanto el lomo bajo de vacuno mayor de 45 días de maduración de Iruki como la presa ibérica, con un hummus que no solo lleva garbanzos y tomates cherrys caramelizados”. Propuestas para compartir o para valientes como la torrija de pan de brioche embebida con una fórmula casera, con helado de mascarporne, piñones y un poquito de café. Bendita Cuaresma.

Red Velvet, tarta de zanahoria, arroz con leche, tiramisú… En La Niña de Mis Ojos creen que el postre conquista, por ello, se lo trabajan y los elaboran todos en casa. Tanto los de la carta como los del menú de mediodía, que apenas hace un mes que pusieron en marcha y que cambiaban a diario… hasta este martes que el menú estrenará periodicidad semanal y dará a escoger entre cinco entrantes y cinco segundos. El precio, eso sí, incluirá, como hasta ahora, bebida, café y el final dulce.

Torrija de pan brioche con café y helado de mascarporne y piñones. Bendita Cuaresma.

Una de las cualidades de La Niña de Mis Ojos son sus horarios. “No tenemos límites ni al mediodía ni por la noche. La idea es que la gente pueda hacer una sobremesa tranquila”. Para amenizarla, en la carta de vinos encontrarás también diversas propuestas de cócteles. La decoración es otro de los puntos fuertes del nuevo establecimiento. Male Rizo Patrón, una arquitecta y diseñadora de interiores peruana afincada en la ciudad, captó enseguida la idea que perseguían. El resultado es un diseño elegante, cómodo y ecléctico que mezcla diversos estilos aposta, para que el cliente no pueda identificarlos. Por último, pero no por ello menos importante, está el servicio de sala: atento, amable y respetuoso. Me da a mí a que es cosa del talante isleño de la dueña. Un gozo.

Detalle del comedor principal del restaurante, en la planta a pie de calle.

El restaurante se divide en tres zonas: la planta a pie de calle, con dos mesas altas con taburetes enfrente de la cocina y diversas mesas con capacidad para unos 30 comensales; el primer piso, que cuenta con una coqueta terraza donde no se puede comer donde caben otros 25; y la planta sótano, con una sala privada para grupos, presentaciones y eventos privados que puede albergar 16 personas.

El próximo 5 de marzo, ‘la pequeña’ de Javier Muñoz Orobitg y Dácil Alvarado Lozano cumplirá medio año y aún se están adaptando a los cambios lógicos de la ‘crianza’. “Nos estamos mudando de Sant Cugat a Barcelona y estamos gestando un ‘restyling’ de las dos cartas, para que encajen más la una con la otra. Si todo sale según lo previsto, el cambio estará listo para mayo”. La excusa perfecta para volver y celebrarlo.

La Niña de Mis Ojos
Laforja, 83. Barcelona.
Tel. 93 157 85 99
Menú de mediodía (de martes a viernes): 18,60€
Precio medio carta: 30€
Menús para grupos: desde 40€
Horario: domingo y lunes al mediodía.
www.restaurantelaninademisojos.com

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Carme Gasull
Carme Gasull

Se inició como periodista en la radio y con el gastrónomo Jordi Estadella en las cosas del comer. Hoy, modera ponencias y demostraciones culinarias en ferias y congresos, colabora en el programa 'Àrtic' de betevé y comparte experiencias en blogs diversos. Comisaria del proyecto 'Catalunya Regió Europea de la Gastronomia 2016', es autora de los libros 'Catalunya en el paladar' (Austral Media, 2004), 'Petita història de la Festa de la Ratafia' (Editorial Mediterrània, 2016) y 'El Safrà. Com preparar-lo 10 vegades' (Sd Edicions, 2018).

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