Llega el momento favorito del año para muchos: el ansiado verano. Pero como buenos foodies, no damos puntada sin hilo y aquí te recomendamos dos resorts para descansar y disfrutar de su gastronomía. ¡Feliz verano!
La Zambra (Mijas, Málaga)
En los años 80 y 90, el hotel Byblos fue el icono de la jet-set del momento. En sus instalaciones se tomó la única fotografía de Lady Di en topless (foto que nunca llegó a publicarse, previo pago de 160 millones de pesetas) y era el refugio habitual para el descanso de familias de la alta sociedad. Incluso Julio Iglesias se instaló allí durante dos meses para componer con tranquilidad. Tras 12 años cerrado y 4 de reformas, el hotel de cinco estrellas gran lujo vive una segunda juventud, renovado y actualizado, bajo el nombre de La Zambra. Es un espacio de absoluto confort, con estancias muy luminosas, materiales naturales y ambiente muy relajante. De verdad, no se puede pedir más. ¿Cómo sería nuestro plan ideal para pasar un día en La Zambra? Te lo contamos de primera mano.
Descansas en una habitación con vistas al campo de golf o las montañas. Te rodeas de confort y desayunas en su restaurante Palmito, donde tienes un bufet libre súper completo y platos a la carta que te elaboran al momento. Después, un ratito al spa de 2.000 m2 con jacuzzi, zona de aguas, sauna, hammam y un masaje que te regalas por un año de duro trabajo. Te lo mereces. Tomas un poco el sol en la piscina y te pides un snack ligero en el chiringuito La Bartola.
Tras el chapuzón, reservas tu comida en la terraza de Palmito y dejas que Dani Bautista, chef del restaurante, te sorprenda con su cocina mediterránea y muy propia de la Costa del Sol. Con 26 años, este extremeño (anteriormente estuvo en Atrio, en Cáceres) es el chef más joven de La Zambra pero tiene clara la dirección que persigue en este restaurante. Aunque su principal cliente es extranjero, trabajan por hacer fuerte la “marca Andalucía” y elabora platos tradicionales con productos locales, presentaciones más ligeras, actualizadas y atractivas. Su clave está en el producto y la guarnición, traído, en la medida de lo posible, de productores de Málaga.
¿Y qué decir de los vinos? Añaden una armonía espectacular a la comida. Y en esta materia, el experto sumiller en La Zambra es Mario Martínez. En su cuidada bodega de 300 referencias, 45 de ellas son vinos generosos que se ofrecen por copeo. También cuenta con vinos internacionales, aunque prefiere promocionar los locales de Andalucía (hasta 130 referencias entre blancos y tintos). Por suerte para ellos y para la marca España o Andalucía, la mayoría de los clientes internacionales (principalmente británicos, pero también norteamericanos y nórdicos) eligen estos vinos.
Ya por la noche, la mejor opción es el restaurante Picador. El ambiente es un poco más relajado pero la cocina es mucho más innovadora y vanguardista. Aquí todo está estudiado para ofrecer raciones fáciles de compartir y con producto de kilómetro cero. La mayoría de las recetas son de inspiración andaluza, como ensaladilla de picantón con encurtidos caseros y huevo, croquetas de cecina y tuétano asado (wow!) o un tartar de solomillo en pan de brioche. El chef ejecutivo y sous chef del resort es Juanjo Solano, nacido en Costa Rica y con experiencia en Bilbao y Canarias. En Picador mezcla sus vivencias personales con la gastronomía local y completa la oferta con más de 90 referencias de vinos por copas.
Urbanización Mijas Golf. Avenida Louison Bobet, 9. Tlf: 951 311 234.
Princesa Yaiza Suite Hotel Resort 5* (Lanzarote)
Es uno de los hoteles familiares más reconocido de España, en la localidad de Playa Blanca de la isla conejera. Si tienes hijos o viajas con niños, es una perfecta opción porque cuentan con su propio club infantil de más de 10.000 m2 para todas las edades, de 0 a 16 años. Así los adultos pueden gozarlo en las piscinas adaptadas, pistas de tenis, pádel, básquet, futbol o vóley playa. Incluso tienen su propia escuela de tenis y futbol con ex jugadores profesionales como profesores.
Este hotel es enorme: 55.000 m2 de instalaciones, seis piscinas, 385 habitaciones con diferentes capacidades, un spa con 50 cabinas y zonas de agua de lo más apetecibles. Aquí toda la familia es bienvenida, y en materia gastronómica hay opciones para todos los gustos. Tendrás dónde elegir en sus nueve restaurantes, como Kampai, que está pensado para los amantes de lo asiático y el showcooking en primera fila. Por un momento parecía que hubiésemos viajado hasta el Lejano Oriente; hasta nos animaron a jugar a una especie de juego de la rana, donde el chef apuntaba a la boca del comensal y lanzaba pequeños trozos de tortilla desde el centro de una típica mesa teppanyaki. Desde luego, divertido era un rato.
Sin duda, con tantas propuestas, podrías pasar una semana sin salir del hotel y disfrutar de lo lindo. Y como buenos foodies, en este hotel te recomendamos visitar el restaurante Isla de Lobos, que fue el primer restaurante de la isla en obtener un sol Repsol.
El madrileño Gonzalo Calzadilla es el cocinero al frente de este espacio. Trabajó dando eventos con Paco Roncero pero siempre quiso tener su propio espacio donde desarrollar sus dotes culinarias. Hace 7 años se incorporó al restaurante gastronómico del hotel Princesa Yaiza porque necesitaba salir de la ciudad y desconectar. Y mira tú por dónde, le cogió el gusto a la isla y se quedó. “Siempre ha sido un restaurante que ha aspirado a conseguir reconocimientos y a los 3 años de abrir ya obtuvo su primer Sol Repsol”. En su carta no faltan ingredientes traídos de Finca de Uga, una explotación ganadera propia, cuyo queso Don Nicolás ha sido ganador absoluto del Campeonato de los Mejores Quesos de España 2024 celebrado en abril en el Salón Gourmets. “En Lanzarote no solo tenemos papas y mojo; tenemos carabineros y gambas de La Santa, ron… Vivimos rodeados de mar y nos cuesta mucho que lleguen las cosas, no tanto por el coste sino por la distancia. Por eso intentamos trabajar con nuestros propios productos”, explica Calzadilla.
Reconoce que, en su caso, es difícil fidelizar al cliente, porque la mayoría son extranjeros, están una semana y no vuelven. Por eso el reto está en cambiar la mentalidad del pueblo canario, “sin costumbre de gastar dinero en este tipo de restaurantes”.
Avenida de Papagayo, 22. Playa Blanca. Tlf. 928 519 300.

