9 pintxos y un bollo de Bilbao

Es decir “Bilbao” y nos viene a la cabeza el Museo Guggenheim, el puente Zubizuri, el estadio de San Mamés, las preciosas casas que bordean el río Nervión, y metros y metros de barras donde descubrir las gastronomía local en formato pintxo. Tras una estancia en la capital del País Vasco, donde hemos llegado a bordo de un Vueling, os contamos algunos de los mejores bocados que hemos pegado por Bilbao. A cada establecimiento, su especialidad. Tomad nota.

Las setas y champiñones de BacaicoaNo cabe duda de que más vale poco y bueno. Una máxima que ha entendido a la perfección la familia que regenta desde hace décadas el bar Bacaicoa de la famosa plaza de Unamuno. Aquí, la carta tan solo cuenta con unas pocas especialidades: champiñones a la gloria, setas al purgatorio, chorizo al infierno y croquetas de boletus. Todo fresco, exquisito, y preparado con el punto justo de cocción y de condimentos. Tanto es así que no podréis parar de repetir. A consumir con uno de los mejores vermuts preparados (este coctel típico que cada cual elabora a su gusto con ginebra, vermut, angostura, ron…) que se sirven en la ciudad. Plaza de Miguel de Unamuno, 2.

 

La tortilla de patata del Bar Izaro. La tortilla es otra institución de Bilbao, donde se pueden degustar con un sinfín de ingredientes variados: jamón y queso, verduras varias, bacalao… y más bien hecha o más bien babosa. ‘That’s the question’… un debate que levanta casi tanta pasión como el sacrosanto dilema “¿con o sin cebolla?” de la receta de tortilla con patatas. Nos recomendaron la de Izaro, en el ensanche bilbaíno, y la verdad es que da el pego. Doradita por fuera, jugosa por dentro, con las patatas cortaditas pequeñas y cocidas con firmeza y con cebolla caramelizada. Perfecta. La hemos catado, y damos fe de ello. Alameda Urkijo, 66.

 

 

 

 

Las croquetas de jamón de Kukusoak. Aquí lo petan las croquetas. No lo decimos nosotros, sino una red de auténticos expertos en la materia que cada año vota por los mejores especímenes de la ciudad, proclamando este lugar como ‘maestro croquetero’. Un honor que muchos quisieran ostentar. De lo mejorcito es su receta tradicional de croqueta de jamón ibérico, aunque otra opción para la que hay dejar hueco es la vegana a base de lentejas rojas. Por cierto, entre sus pintxos tampoco se quedan cortas las rabas. Ri-quí-si-mas. Barrenkale, 18.

 

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Los pinchos morunos de Café Iruña. Más de 100 años de historia atesora este bar-restaurante donde la especialidad indiscutible son sus pinchos morunos de carne de cordero, secreto de la familia Belkhir, que lo regenta. Incluso el cineasta Álex de la Iglesia es fan declarado de esta receta picantona preparada al momento en una barbacoa. Colón de Larreategui, 13.

 

Los calamares de SorginzuloEn este establecimiento se reúnen religiosamente decenas y decenas de lugareños para hincar el diente a un pintxo de calamar. Da fe de ello la cola que siempre, siempre, se concentra ante sus puertas. Bien rebozados, nada grasos, firmes y frescos, así son y así os harán tocar el cielo. Plaza Nueva, 12.

calamares de Sorginzulo.

 

 

Canutillos y piquillos de Bar Charly. El Bar Charly es un clásico del casco viejo de Bilbao, abierto desde hace más de 40 años. Tiene una de estas barras que tan solo verla desde fuera te invita a entrar y empezar a pedir un pintxo tras otro compulsivamente. ¿Sus combinaciones ganadoras? El rollito de piquillos con bacalao y los canutillos de queso Idiazábal. ¡Ñam! Plaza Nueva, 8.

 

 

El bacalao al pil pil de Ziripot. Una de las recetas estrella de la ciudad se prepara con maestría en este hotspot del centro de Bilbao, siempre animado. Normal. Probarlo es amarlo. Consiste en una rebanada de pan, una lámina de bacalao cocido en su punto, una espesa capa de salsa y un ajo frito para decorar. Es de “wow!”. Licenciado Poza, 46. 

 

Pintcho de alcachofa en B de Bilbao. Qué sencillo, pero qué malditamente bueno. Ahora que es temporada de alcachofas, no os podéis perder el pintxo de esta hortaliza con queso gorgonzola. Un tesoro de este restaurante que se ha convertido en uno de los más reputados. ¿Por qué? Una barra infinita de pequeñas grandes elaboraciones. Algo así como alta cocina dispensada a bocados. Cada receta es una mezcla de técnica, ingenio y los mejores productos del mercado. Lo tendréis difícil para elegir. Santa María, 9.

 

 

La Gilda en La Bodeguita. Atención. Esta barra se merece una visita aunque sea solo por curiosidad. Ubicada en la zona de gastrobares del bilbaíno mercado de la Ribera, La Bodeguilla se ha hecho famosa por reinterpretar el pintxo más conocido de la ciudad en más de 30 recetas diferentes. Hablamos de La Gilda. La tunean, por ejemplo, con anchoa, pulpo o langostino. Muy top, con un vino de autor. Mercado de la Ribera. Erribera Kalea, s/n.

 

El bollo de mantequilla de Martina de Zurikalday. Bueno, no es un pintxo, pero merece estar en este listado por ser una de las estrellas indiscutibles de la ciudad. Pura gastronomía popular que se come en unos bocados y rapidito. Hablamos del bollo de mantequilla. ‘¿Eso que es lo que es?’. Literalmente, un bollo brioche cortado por la mitad y relleno con una generosa capa de crema de mantequilla y azúcar por encima. La gran especialidad de la ciudad, que se puede encontrar en casi cualquier bar, panadería o café, os enamorará en la pastelería Martina de Zurikalday. Un aparada obligatoria para todos los foodies y amantes del dulce. Ercilla, 43.

 

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Laia Zieger
Laia Zieger

Una periodista francesa ‘expatriée a Barcelona’ que ha trabajado en El País y El Periódico de Catalunya, colabora con medios de ambos lados del Pirineo, y es autora del libro ‘Portraits de Barcelone’ (Hikari Editions, 2016). En la actualidad dirige la agencia creativa www.picapica.agency.

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