Batea, mi nuevo amor a primer mordisco - Gastronomistas

Batea, mi nuevo amor a primer mordisco

Hay lugares que una vez los probamos, no podemos evitar preguntarnos por qué no estaban antes. Y cómo no los echábamos en falta, antes siquiera de conocerlos. Eso me pasó cuando descubrí Besta, sin lugar a dudas uno de mis favoritos en la ciudad, al que he vuelto en distintas ocasiones en el último año, pero que confieso que lo reservo para ocasiones especiales ya que el precio medio es algo más elevado que los locales de cada día que acostumbro a frecuentar. Así que cuando abrió su hermano pequeño, Batea, hace cosa de tres semanas, y con una propuesta más desenfadada y un precio medio más asequible, me causó una profunda alegría foodie. 

Y, tras visitar este nuevo proyecto de Marta Morales, Carles Ramón y Manuel Núñez, tras un flechazo en toda regla por Batea, no me cabe duda de que se convertirá en mi nuevo ‘fav’ al que ir tanto para celebraciones especiales o sin otro propósito que salir a comer algo. Allí me encontré, como en Besta, la misma calidad de producto y la misma técnica de altura, de esa que no tapa el producto sino que lo ensalza. 

Batea está ubicado en los bajos del Hotel Avenida Palace, con un interiorismo que a medio camino entre lo barroco, vintage y pop, y donde queremos pasar horas. El equipo es el mismo con este punto dinámico que sabe mucho de lo que vende, pero sin ser prepotente, todo lo contrario: son cercanos, son encantadores, te hacen sentir ‘en casa’. ¡Y ojalá se comiese así de bien en casa!

La carta aúna platillos y tapeo en los que el Mediterráneo y el Atlántico (más concretamente, Galicia) se citan, todo pensado para compartir, acompañado de una buena carta de vinos y…. ¡cócteles! ¡La gran novedad! Qué alegría para el cuerpo meterse entre pecho y espalda mariscos maridados con cócteles, la verdad. Esta parte es el proyecto más personal de Marta Morales (coctelera de formación) que ha creado mezclas basadas en la frescura, sabores “sour”, hierbas, flores, mucha burbuja y cítricos… Todo apelando a vivir una experiencia natural y marinera entre dos costas para cerrar la degustación.

Entre los platos que hay que probar sí o sí, un clásico importado de Besta: la tortilla de Betanzos que tunean con la lonja del día: pulpo, chipirones, gambas….; una mariscada fría que si por mí fuese no debería tener fin; y el roll de gamba blanca. Para chuparse los dedos, una y otra vez. Pero hay muchas más cosas que vale la pena probar, y que cambian con la temporada, el humor del día, el mercado…

Batea es una maravilla de local, de gente, de productos, de carta. Es decir, que no hay que perderse este recién inaugurado restaurante, y al que volver después. Yo lo haré más pronto que tarde. 

Batea

C/ Gran Via de les Corts Catalanes, 605, Barcelona
934 068 792
Laia Zieger

Una periodista francesa ‘expatriée a Barcelona’ que ha trabajado en El País y El Periódico de Catalunya, colabora con medios de ambos lados del Pirineo, y es autora del libro ‘Portraits de Barcelone’ (Hikari Editions, 2016). En la actualidad dirige la agencia creativa www.picapica.agency.