Salva el mundo cambiando tu manera de comer

¿Podemos salvar el mundo antes de cenar? La respuesta es sí y el que así opina es Jonathan Safran Foer. El autor norteamericano causó una verdadera revolución con su influyente libro “Comer animales” (Seix Barral, 2016), en el que llama la atención sobre nuestra responsabilidad sobre los hábitos alimentarios y explica por qué decidió hacerse vegetariano. En su segundo ensayo sobre el tema, “Podemos salvar el mundo antes de cenar”, que acaba de publicar Seix Barral, ahonda en la necesidad de comprometerse a consumir menos productos animales para así luchar contra el temido cambio climático.

Safran Foer evidencia el impacto que la ganadería intensiva tiene en el medio ambiente. Quedaros con el matiz de “intensiva”. La FAO, por ejemplo, afirma que es una de las causas principales del cambio climático al ser responsable del 14,5% de las emisiones globales anuales de CO2. El Worldwatch Institute corrigió esta cifra para aumentarla al 51%. “No sabemos a ciencia cierta si la ganadería es una causa principal del cambio climático o la causa principal del cambio climático. Lo que sí sabemos a ciencia cierta es que no podemos abordar el cambio climático sin abordar la ganadería”, explica el autor.

Y será imposible desactivar “la bomba de relojería” -como se refiere al cambio climático- si no reducimos nuestro consumo de productos animales. Siendo consciente del sacrificio que esto supone -él mismo confiesa con culpabilidad que se comió más de una hamburguesa durante la gira de promoción de su libro “Comer animales”, por irónico que parezca- Jonathan Safran Foer aboga por al menos reducir ese consumo. “En concreto, no comer ningún producto animal antes de la cena”, pide. Es consciente de que es un reto, pero “cambiar nuestra manera de comer es fácil si lo comparamos con reformar la red de suministro eléctrico mundial, o vencer el influjo de poderosos grupos de presión y conseguir que se apruebe una legislación del impuesto sobre el carbono, o ratificar un importante acuerdo internacional sobre las emisiones de gas invernadero”. Ahí no le falta razón…

A través de su ensayo y de diversas anécdotas, JSF insiste en una idea: debemos CREER que podemos hacer algo por mejorar el medio ambiente. Y a la vez, debemos ser conscientes de la importancia de los pequeños gestos, por nimios o insuficientes que parezcan. Es decir, muchos dudarán de que cambiando su dieta puedan salvar el planeta, pero justo el problema esté probablemente en ese descreimiento.

No es la única voz que se alza contra la ganadería intensiva y a favor de un cambio alimenticio para luchar contra el cambio climático. El informe LiveWell considera que el consumo de una dieta sostenible reduciría un 26% los gases de efecto invernadero en España. Con respecto a esta conclusión, la ONG ecologista WWF recuerda algunas claves para llevar a cabo una dieta sostenible que ayude a luchar contra el cambio climático:

Menos y mejor carne

En España consumimos hasta el doble de carne por persona (50 kilos al año) que lo que recomienda la OMS. Está demostrado como la ganadería intensiva perjudica al medio ambiente. “Por el contrario, la ganadería extensiva, en franca decadencia, ha demostrado ser el mejor seguro para luchar contra el cambio climático”.

Duplicar el consumo de frutas, verduras y legumbres

Son menos demandantes de recursos. “Si, además, son locales, de temporada y de producción ecológica -recuerdan- disminuirá todavía más nuestro impacto sobre el planeta”.

Pescado sostenible

España tiene aquí una gran responsabilidad, ya que somos unos de los grandes consumidores de pescado (unos 40 kilos por habitante al año). Es importante comprar pescado o marisco que cumpla las tallas mínimas y vedas y diversificar su consumo. “En cada estación del año cambia lo que el mar nos ofrece, como con frutas y verduras, el pescado debe ser también de temporada”.

Acabar con el malgasto de alimentos

En nuestros hogares, lo que tiramos supone hasta un tercio de lo que consumimos. Si lo evitamos “evitaremos el derroche de agua y energía empleados para producirlos y disminuiremos en un 10% las emisiones de gases de efecto invernadero”.

Si creemos que cada uno podemos aportar nuestro granito de arena, quizás podamos revertir la catástrofe climática. Nadie dudará de que vale la pena intentarlo…

Foto apertura:  Markus Spiske on Unsplash

Isabel Loscertales
Isabel Loscertales

Prueba nuevos restaurantes con la misma pasión con la que devora un buen libro o visita una expo. Responsable de la sección de cultura y ocio en la revista Woman Madame Figaro, trata de descubrir nuevas tendencias y de promulgar que lo culinario está de moda.

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