Aduriz, primer premio Bob Noto de la Historia por su “irreverencia“

Andoni L. Aduriz, premio Bob Noto por su “irreverencia” en Mugaritz

Apenas tres días antes de poner fin a Las primeras veces en Mugaritz, Andoni L. Aduriz vivió otra primera vez lejos de casa. Fue en Turín, capital del Piamonte, destino gastronómico que pone en valor Buonissima.

Este magnífico evento en torno al arte y la belleza también intrínsecos a la cocina incluyó este año el premio Bob Noto, en honor al gastrónomo italiano que tan bien entendió y divulgó la vanguardia española. Un gourmet de personalidad poliédrica que encarnaba tantos valores como los que quiere representar el premio que lleva su nombre.

El primero de todos tenía que recaer en “un chef del mundo que personificara su actitud ante la vida”. Su irreverencia.
Así que el jurado compuesto por su viuda Antonella, Ferran Adrià y periodistas como Marco Bolasco, entre otros, lo tuvo claro: Andoni L. Aduriz.

Al autor de “la creatividad no tiene reglas ni dueño” ya nadie le podrá quitar el hecho de ser el primero en recibir este codiciado premio. Otra primera vez en su haber que se suma a las que ha acumulado en este prolífico 2021. Son ya tantas que he perdido la cuenta…

Explorador visionario y amplificador de lo más estimulante que aparecía a su paso, Bob Noto dejó huella entre los más grandes de nuestra gastronomía.

Para Ferran Adrià era “el cliente genial. Sin él elBulli no hubiera sido elBulli”, apostilló en Turín. Al parecer, nadie leía mejor sus platos.

Andoni L. Mugaritz recuerda cómo Adrià ‘se transformaba’ cuando Bob Noto llegaba al restaurante de Roses junto a su mujer Antonella.

También cuando visitaba Mugaritz.

“Le tenía mucho respeto. Manteníamos largas conversaciones sobre cocina en las que muchas veces tenía razón. 

Le importaba más el potencial que veía en ti, que lo hicieras bien o mal”.

 

Aduriz junto a su “familia profesional” al recoger la nueva estatuilla.

 

Recibir este primer Bob Noto durante la primera Buonissima supuso “un honor” para el genio de Mugaritz, quien advirtió de que ahora en adelante será “aún más irreverente”. Que así sea.

 

Belén Parra

La primera vez que se sentó a una mesa para contarlo en las páginas de El Mundo aún no se comía bien en los hoteles. Ha probado las mieles del oficio en una editorial gastronómica y en congresos especializados. Mata el hambre y la sed con las historias que encierran restaurantes, cocineros y emprendedores del buen vivir.