Brasas de las buenas en Calabrasa 

Un día cualquiera o un día especial, se te antoja comer algo simple, nada de  parafernalias, exotismos o cocina de autor… tan solo producto. Pero, ojo, para disfrutarlo en su estado primario, debe ser excelente. Que se es gourmet o no, ¡coñe! Y bien se sabe que para poner a 100 una carnaca, buenas verduras o pescados y mariscos, no hay mejor aliado que las brasas. Un proceso culinario más tribal que, por muy sencillo que parezca, requiere maestría en la manipulación y una cierta maquinaria que la mayoría de los mortales no tenemos, y menos si vivimos en la ciudad. 

Pues bien. Si quieres clavar el cuchillo y tenedor en un plato divino elaborado a la brasa y estás en Barcelona, te recomendamos, sin pensarlo, poner rumbo al Born y, de paso, volver a descubrir las maravillas de este barrio. El destino es un establecimiento cuyo nombre no podía ser más evocador: Calabrasa (eso sí: ve andando, porque saldrás rodando). Algo así como un cruce entre el restaurante de toda la vida (con estupendísima terraza en el bucólico paseo del Born) y una brasería contemporánea. 

restaurante calabrasa

 

Se trata de una dirección ‘muy fácil’, de ambiente informal, porque gustará a todos los públicos de 0 a 99 años, desde el cuñado gourmet a la abuela que no-sacas-de-sus-must. Pero, sobre todo, de Calabrasa hay que quedarse con una idea: es un restaurante sin otra –y divina- pretensión que la de ofrecer la mejor materia prima ensalzada con su dominio excelente de la brasa. ¡Y qué bien sienta al cuerpo (y sobre todo al estómago), oiga!

restaurante calabrasa

 

Empezamos, fuego y ¡¡acción!! Aquí el acento está puesto, como decíamos, en productos frescos, de calidad bru-tal, de elaboración minimal, al carbón de encina y leña. Porque, como decía Bernd Schuster, “no ase falta desir nada más”. Bueno, sí, algún guiño original puede caer en el plato, siempre y cuando no se sobreponga a la estrella de la receta, ya que solo está pensado para darle un je-ne-sais-quoi diferente, único. Disfrutamos como señor@s con la cola de rape a la brasa con base de piña, chutney de mango picante y flan de coco, casi tanto como con el espectacular entrecot de ternera de 400 gramos servida en bruto y que zampamos como cromañones. Pero también pasan por el asador pulpo, calamares, mejillones, alcachofas, espárragos (y otras verduras de temporada), bogavante, conejo o costillas de cerdo. 

restaurante calabrasarestaurante calabrasa

 

Otra preparación estelar a la brasa son los arroces, y aquí damos un “WOW” muy especial al marinero con ortigas de mar, calamar, algas, berberechos y almejas. Entre pura brasa y brasa (que también tienen otras cositas, nos dejó locos la tiernísima y melosa carrillera de vaca vieja (se desmigaba, literalmente) que bañaba en una exquisita salsa de ratafía servida con pan casero frito.  

restaurante calabrasa

restaurante calabrasa

 

La carta de Calabrasa se completa con una selección corta de platillos tradicionales de temporada como buenísimas croquetas, escalivada, patatas al horno con allioli, ensalada con burata. También hay una buena selección de vinos y una estupenda tarta de queso densa, intensa y potente (si os queda un hueco). En definitiva, platos de siempre, cocina honesta, y todo en uno de los barrios que, a pesar de su evolución, sigue respirando la esencia de Barcelona. Calabrasa es un lugar al que hay que ir y repetir.

restaurante calabrasa

 

Precio medio: 30-35€

Calabrasa, Paseo del Born, 27. Barcelona. Tel. 933 100 786 – www.calabrasa.com

Laia Zieger
Laia Zieger

Una periodista francesa ‘expatriée a Barcelona’ que ha trabajado en El País y El Periódico de Catalunya, colabora con medios de ambos lados del Pirineo, y coordina el portal www.vinacora.com. Es autora del libro ‘Portraits de Barcelone’ (Hikari Editions, 2016).

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