"...Y espero que tú vayas..." - Gastronomistas

«…Y espero que tú vayas…»

Sardinas con ajo y perejil.
Sardinas con ajo y perejil.

Nunca me ha importado ir a contracorriente. Quizás por ello, cuando aún no se han ido los últimos fríos o cuando me asalta la tristeza ante el final del verano, voy y me planto en el chiringuito. Y lo digo en singular porque quien más quien menos tiene su favorito y el mío es Ca la Paquita, en la playa de Montgat. Está a apenas unos minutos de Barcelona y recomiendo ir incluso en tren para aprovechar el paseo post comida o cena. Porque Paquita Sierra es como esa abuela o tía entrañable que te recibe con los brazos abiertos en su casa para sentarse a su mesa e impedir que te levantes de la misma sin acabar de probar todo lo que te tenía preparado. Nunca he podido engañarla ni reservar con otro nombre, así que siempre sé lo que me espera…

Este año arrancó su particular temporada en plena Semana Santa, levantando como cada año la estructura del chiringuito, distribuyendo sin pegarse unas a otras las mesas y las sillas y colocando con gracia las diferentes plantas naturales que amplían la paleta de colores del paisaje que proporcionan mar, cielo, arena y asfalto. Queda toda la primavera, el verano y los primeros días de otoño por delante para que en su diminuta cocina -con televisión incluida- Paquita y sus pinches no den abasto. ¡Hay que ver ya el ritmo que llevan! Les sirve de entrenamiento para la temporada alta, cuando no quiero ni pensar lo que debe costar encontrar una sola plaza libre.

La última vez que fui -la primera de este año-, el viento podía aún llevarse los platos de plástico -normativa obliga- que se iban quedando vacíos en las mesas. Las completísimas ensaladas de la casa (con bonito de Vizcaya, tomate de payés de Tiana y yemas de espárragos Coquet) o las adictivas bravas (de patata roja) son la opción ideal para abrir el apetito. Luego ya vendrán las sardinas con ajo y perejil, las gambas frescas, las cigalitas, las lonchas de jamón de Guijuelo, el ‘mixto’ de morcilla de arroz y chistorra, las anchoas L’Anxoveta del Cantábrico sobre pan tostado (con tomate) del horno Bertran de la vecina Badalona…Hay que utilizar los cubiertos tanto como las manos y proceden a ello tanto el pueblo llano como las celebrities de la tele amiga, que se refugian de vez en cuando por aquí para comer bien y sin agobios.

Ración de cigalas.
Ración de cigalas.

El ambiente de estas playas es más de compadreo que de postureo y eso motiva, en parte, que la cocina se valore como corresponde. Por eso Paquita no renuncia un ápice a la calidad y se mantiene fiel a los proveedores que la acompañan desde el primer día que abrió su «chiringo» en plena playa de Montgat, donde también reside. Todos en la población la conocen, por lo que si te pierdes, cualquiera sabrá guiarte hasta sus mesas. Lástima, eso sí, que algunos no sepan guardar las formas porque a veces el follón es monumental. Esa misma razón es la que lleva a Paquita a evitar las copas en su chiringuito: «Esto es muy familiar y tampoco queremos desmadres». Aun con todo, es posible que este verano dé por fin una oportunidad a los adictos al gin-tónic y al mojito.

Quiero pensar que con los más intensos calores, el grueso de la clientela no se atreverá con todo lo que esta espléndida mujer es capaz de servir -¡ya casi me dejo los huevos ‘estrellados’!-, pero claro, ante el horario ininterrumpido puedes esperar cualquier cosa… Paquita no se cierra a las sugerencias del cliente habitual e incluso promueve picoteos a precio cerrado. Como ella suele decir, «todo sea por la satisfacción del cliente». Algo tendrá esta Paquita que mantiene la concesión municipal con unos y otros gobernando en el Ayuntamiento. Son precisamente los cargos municipales los primeros en pisar esta playa en busca de las mejores viandas. Ahora sólo falta que esos mismos cargos sepan mirar un poco más allá del plato y adecenten los alrededores del lugar.

Lamento no estar ahora mismo esperando el anochecer en una de sus mesas, pero piensa que cuando tú estés leyendo estas líneas yo estaré probablemente yendo o volviendo de Montgat y, a partir de ahora, como cantaba Georgie Dann en su consabido himno estival, «…espero que tú vayas…«.

 

Jamón de Guijuelo.
Jamón de Guijuelo.

Lo mejor: La calidad de producto, el ambiente familiar y las atenciones del personal.

Lo mejorable: El entorno urbano del enclave, que bien merece un buen lavado de imagen.

Chiringuito Ca la Paquita.
Calle del Barrau Massó, junto a la playa de la Montgat Nord.
Teléfono: 607 795 456.
Horario: Abierto de 10 horas de la mañana a 24 horas de la noche, desde finales de marzo hasta primeros de octubre.
Precio medio: 20-25 euros.

Belén Parra

La primera vez que se sentó a una mesa para contarlo en las páginas de El Mundo aún no se comía bien en los hoteles. Ha probado las mieles del oficio en una editorial gastronómica y en congresos especializados. Mata el hambre y la sed con las historias que encierran restaurantes, cocineros y emprendedores del buen vivir.