Dos restaurantes healthy para comer bien a mediodía

Dos restaurantes healthy para comer bien a mediodía en Barcelona

Flying Monkey y Funky Bakers. Estos dos restaurantes healthy son perfectos para comer muy bien a mediodía en Barcelona (aunque también de noche, claro) alejados de todas las cosas que odiamos. De la fritanga, por ejemplo, esos platos bañados en cantidades ingentes de aceite que saben todos igual y que nos acaban sentando regulín. Por no hablar de los precios, claro: no puede ser que los únicos menús buenos de mediodía se paguen a precio de carta. Puestos a ponernos estupendos también queremos comer bien, barato y sano huyendo de la fealdad. Que comer bien no sea sinónimo de adentrarse en Mordor.

Últimamente hemos visitado dos restaurantes en Barcelona en los que hemos disfrutado de una buena oferta de mediodía y que cumplen todos los requisitos que buscamos: son económicos, sanos, ligeros, la propuesta es riquísima y, además, son bonitos. ¿Se puede pedir más?

Acompañadnos a Flying Monkey y Funky Bakers, distintos pero a su vez muy parecidos entre ellos (y ambos, por cierto, comandados por mujeres), perfectos para todos aquellos que quieren comer rico, ligero y sano en espacios abiertos y luminosos, con bonitas vistas a sus respectivas calles.

Flying Monkey

Cuando visitamos Flying Monkey, un espacio abierto a la calle en la zona alta de Barcelona, ya sabíamos que nos iba a gustar. Porque tras él se encuentra una de nuestras cocineras preferidas, Ronit Stern, una israelí afincada en la ciudad que toma influencias de aquí y de allá, de la cocina de su país y de otras que le gustan para dar lugar a una propuesta única en la que la mejor materia prima siempre es la protagonista.

Stern se encuentra tras proyectos tan solventes como Autorosellón y La Balabusta, que nunca decepcionan, y este nuevo proyecto se parece mucho a sus hermanos pero tiene su propia personalidad. La carta es escueta y equilibrada y los productos del huerto de la mejor calidad se dan cita con algunos más elaborados, como el cordero eco de Cal Tomàs en pita cocinado durante 18 horas y acompañado de babaganoush o el bacalao negro con crema de coliflor ahumada, por no hablar del tiradito nikkei de bonito, chilly fermentado y lima o el vitello tonato.

Pero vayamos a lo que nos llevó allí: ocupar mesa en su pequeña y apacible terracita de la calle Amigó y probar su menú de mediodía que, a un precio de 16,90 €, ofrece tres primeros, tres segundos y dos postres a elegir, todo cien por cien casero, con materias primas de temporada y de calidad. A nuestro lado, por cierto, el ex futbolista del Barça Guillermo Amor degustaba el mismo menú.

Empezamos la aventura con una ensalada de sandía y queso feta, que llegó a la mesa con frutos secos tostados y un toque de cilantro, aunque también quisimos probar una sencilla zanahoria al horno con tajine, que rebañamos –claro– con el delicioso pan casero que se elabora también diariamente en el restaurante y que, sin duda, es uno de los puntos fuertes de Stern (en La Balabusta lo preparan por encargo y su pan trenzado, el jalá, es, sin duda, canela fina).

Seguimos con otro plato muy solvente: unos orecchiette al dente con sobrasada, y acabamos con otro de los segundos, una berenjena al horno muy sabrosa, que llegó acompañada de tomates frescos. Para acabar, nos decantamos por una mousse de chocolate casera que, como es habitual en la casa, se caracteriza por sus sabores naturales y por no ser excesivamente dulce.

Todo ello con el sello inconfundible de una cocinera autodidacta que ama el producto con el que trabaja y que nunca nunca defrauda. Que conoce al dedillo los sabores y matices de cada especia, de cada ingrediente y los combina con sabiduría, intuición e inteligencia dando lugar a una cocina única.

Flying Monkey. Amigó, 37.

Funky Bakers Deli

El tercer  Funky Bakers en Barcelona se encuentra en L’Eixample y ha llegado para quedarse tras el éxito de los otros dos establecimientos: por un lado, el primer Funky Bakers que abrió ya hace unos años en el Passeig del Born, y por el otro el Eatery, una tienda gourmet con todo tipo de productos delicatessen procedentes de alrededor del mundo que encontramos en la calle Diputació. Si el del Born era un take away en el que encontrar las tendencias de moda en el mundo de la pastelería, Funky Bakers Deli mantiene la esencia del primero pero amplía su oferta para ofrecer también una carta de comidas y cenas que nos ha robado el corazón.

Funky Bakers Deli combina lo juguetón con lo healthy y da como resultado una carta que es a su vez sana y exuberante, donde los ingredientes de km 0 del huerto, la montaña y el mar se combinan entre ellos para dar lugar a platos tan solventes como los populares mezze, una selección de aperitivos típicos de los países del Mediterráneo oriental (como la Turquía natal de Seyma Ozkaya, propietaria del establecimiento) que se sirven antes del plato principal y llegan a la mesa acompañados del imprescindible challah, el típico pan hebreo (incrustados en él, de hecho).

Estos conviven con otros como las ostras con ‘brown butter’, perejil y guindilla o un katsu sando con halloumi (un delicioso queso originario de Chipre), pesto y tomate. Las ensaladas de temporada son una delicia: llegan a la mesa con los mejores productos, con abundantes especias y hierbas que aportan sabor y frescor a un ágape que nos lleva de viaje por el mundo sin movernos de un local hipster a rabiar ubicado en pleno centro de Barcelona, en la calle Bailen.

La carta de Funky Bakers es tan heterodoxa como atractiva. En ella encontramos platos de todo el mundo, sobre todo de los países de la cuenca mediterránea, siempre en su versión más saludable, menos encorsetada y decididamente cool pese a tratarse, en muchas ocasiones, de platos que forman parte desde hace siglos de los recetarios tradicionales. Ahí están los huevos fritos con patatas y jamón ibérico, por poner solo un ejemplo de lo que podemos encontrar en este local abierto y agradable, con un acogedor comedor acristalado con vistas al trajín de la calle.

Funky Bakers. Diputació, 347.

Laura Conde

Como directora de la revista Guía del Ocio BCN se recorrió gran parte de restaurantes de Barcelona y escribió sobre ellos durante siete años. Es autora del libro ‘La felicidad en una croqueta’ (Now Books, 2014) y de 'Hecho en casa' (Now Books, 2015). En la actualidad escribe y habla, las dos cosas que más le gusta hacer además de comer, en diversos medios.